Dos años antes...
Festival de MiamiEl festival ha sido todo un suceso, todos disfrutamos bastante y por lo visto algunas cosas mejoraron.
Yo me considero principalmente sola ya que mis amigas andan con sus novios y no me apetece acercarme a Helen para terminar señalada de bastarda, hoy no estoy para sus estupideces.
Miro a mi alrededor y veo a Chris hablando con una chica que parece ser decente, de hecho ni siquiera le está coqueteando, ella solo se sonroja y juega un poco nerviosa con sus dedos, sonrío porque ésa solía ser yo al inicio, adaptarse a las bromas de Chris no es algo que se haga fácil.
En algún momento nuestras miradas se cruzan y él me sonríe como siempre suele hacerlo, la chica a su lado parece captar tal acto y enfadada se va.
Algunas mujeres son muy susceptibles.
Y de decente no tiene nada. Perra.
Cabizbajo Chris viene hacia mí pasando la mano por su pelo castaño. Debo confesar que ésa es una acción que podría derretir a cualquiera, menos a mi.
Y no es que yo me crea invencible pero digamos que he creado una pared kilométrica entre nosotros.
Dicha pared ha sido cruzada varias veces, pero he sabido llevarlo a su lugar.
Dejando mis pensamientos de lado me enfoco en observarlo caminar hacia mí.
Sus pies descalzos en la arena de la playa, camisa blanca con las mangas enrolladas en sus codos, pantalón doblado un poco mas abajo de sus rodillas y los zapatos en la mano.
Ésa es la pinta que traemos casi todos, yo por ejemplo, ando con un pareo cubriendo mi cuerpo en una de ésas raras veces que he decidido usar bikini.
Ando vestida de negro como es normal en mi, y en mis labios luce un grandioso labial color carmín, yo no soy de maquillarme, pero mis labios son una parte de mi a las que me gusta consentir y generalmente lo hago con colores fuertes.
Cada vez está más cerca y yo estoy culpando a todo el alcohol en mi sistema porque estoy emocionalmente vulnerable.
Digamos que sentirme sola en éstos momentos en que todos parecen andar con su pareja no me hace bien, me hace dudar de mi capacidad para llegar a querer.
Supongo que gracias a ésa incapacidad no puedo darle la respuesta que tanto quiero a Chris, pero eso es otro dilema.
Cuando vuelvo a conectar con el mundo exterior lo veo sentado a mi lado y mirándome fijamente, luego su vista se dirige hacia las botellas a mi alrededor y parece entenderlo todo.
Sucede que llevo alrededor de dos horas con copa y botella en mano. Me he tomado una yo sola y otras dos con mis perras, pero son unas perras con instintos abandonadores
¿Acaso existe ésa palabra?
En fin que se fueron con mis cuñados y me terminé la última botella yo sola, si ando muy ebria ¿Y qué?
Sonrío para mi misma.
Y Chris se ríe.
Oh, había olvidado que estaba a mi lado
—¿Que hace mi chica favorita ebria?—Pregunta luego de analizarme visualmente.
—Christopher Abraham Cromwell.—
—Así me puso mi mamita santa . Ahora repito ¿Por qué estás ebria?—
—¿Acaso no es obvio? Mírame , estoy sola y me lo merezco.—Mis ojos pican por llorar y odio no saber como detenerlos.
—Bueno me ofende un poco que digas que estás sola cuando es obvio que te estoy acompañando. Pero podrías empezar a decirme ¿De que manera podrías tu merecer el estar sola?
—Es muy fácil Chris, soy algo así como la chica repelente. Ahuyento a todos, empezando por ti. Eres lo más de lindo conmigo y yo te trato poniendo distancia entre nosotros, te admiro por eso, otro ya me hubiera mandado a la mierda.—
—¿Y acaso eso no te dice algo?— Pregunta .
—No se que pueda significar, pero muy dentro de mí sé ésa respuesta.— Le doy un trago a mi copa.—Simplemente no tienes suerte, me falta mucho de esta botella para que yo hable.— Termino por decir.
Luego todo se vuelve extraño y él no habla más, pero tampoco se va y eso me incómoda.
Me alzo el cabello en una coleta alta y me pongo de pie, el mareo inicial me hace apretar mis ojos, pero no tardo en estabilizarme y sigo con mi propósito inicial (ir a la playa).
Quito mi pareo dejando mi bikini a la vista (eso podría ser una señal sobre cuanto alcohol está en mi sistema). El jadeo de Chris me recuerda de su presencia y encojo mis hombros como si hablara con alguien . Suelto la copa que cae enterrada en la arena y voy hacia el lugar que deseo.
No me importa que sea casi medianoche, siento que necesito agua para aclarar mis pensamientos y poder entender éste estado depresivo en el que me encuentro.
Ya en la orilla toco el agua con la punta de mi pie y río ante la frialdad.
Le doy un trago a mi segunda botella de Whisky, gracias papito hermoso, además de darme un hermana que me odia me diste buena resistencia al Whisky y a otras bebidas fuertes.
Trago y ya el líquido se siente como agua para mi esófago.
Mientras me adentro voy dando pequeños tragos que de pronto me saben salados, logro captar que es gracias a mis lágrimas y empiezo a secarlas con furia y rapidez.
No debes llorar en público
No debes llorar en público.
Me repito mi mantra que me acompaña desde niña y sigo avanzando, el agua ya está a la altura de mi ombligo.
De repente una ola me golpea y me hundo.Desde ése punto todo es un poco confuso hasta creo que tragué mucha agua.
Solo sé que luego me rodearon unos brazos, que mi cabeza reposó sobre su hombro, que olía exquisitamente bien y que su fuerte agarre en mi cintura despertaron emociones muertas en mí.
¿Qué hice?
Lo besé no sé quien era y probablemente mañana me arrepienta pero en éstos momentos me siento como la mierda y no me gusta sentirme así.

ESTÁS LEYENDO
This Time ✔️
Teen FictionÉl quiere algo con ella, pero ella no quiere salir lastimada otra vez, las malas experiencias la hicieron cerrarse. Dos años pasan y todo se vuelve diferente. Ahora ella ya no tiene miedo, o al menos está dispuesta a luchar contra el. El amor pued...