18. Práctica de lesión

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El entrenador propuso unas prácticas al día siguiente, por lo tanto tuve que levantarme temprano para ir a la escuela y hacer la rutina que hacía antes de la reunión y todos los problemas que teníamos.

 
Tenía unas ganas de ir al aula de música y cantar o simplemente divertirme con mis otros amigos pero el entrenamiento me lo impedía. Y ya iba llegando tarde. Me disculparía con ellos para la próxima vez que los vea. Tal vez podré hablar sobre ellos con Charlie.

Ya todos estaban en la pista cuando llegue al vestuario así que me demore un poco más teniendo en cuenta y cuidado mi tobillo. Al llegar a la pista me senté en la banca dónde se sentaban los cambios en los partidos ya que estaban patinando por toda la pista para probar su velocidad como dijo el entrenador a gritos.

Hablando de él, me dijo que haríamos una sección después del entrenamiento general para que pudiera y tratara de jugar el partido contra Varsity el viernes. Ya no se comporta como antes y parecía agradarle a Charlie. No sé que o quien le habrá hecho cambiar de opinión pero es un buen comienzo para ellos dos.

Órion con mucho gusto nos dejó a mi y a Adam quedarnos en el equipo y no a Varsity. Después de las muchas vueltas que patinar, llamó a todos al centro de la pista.

—He estado estudiando a Varsity. No le mentiré, son buenos. No fue casualidad que los derrotaran. Así que si quieren recuperar su orgullo, estén dispuestos a trabajar. No hay nada elegante en ellos. Lo llamamos hockey de obreros. Hay algo de Varsity que hacen muy bien, rodean su portería como buitres. Recogen toda la basura —Había un bote de basura hasta el borde de basura y agarró un envase de atún vacío. —No los  vencieron con el primer tiro, sino con el segundo, con el tercero. Lanzan basura, así que si quieren ganar...tendrán que recoger la basura —dio a la mitad el bote y por lo menos yo mire todo con asquerosidad tratando de taparme la nariz por el olor que desprendió.

—¿Tiene queso crema? —preguntó Averman agarrando un pan sin ni siquiera abrir. Tome mi stick y lo derribe de sus manos.

Di unas vueltas de calentamiento mientras todos los demás tiraban la basura a Julie quien estaba en el arco. Terminaron sus tiros y fueron a los vestuarios. Me despedí de ellos y me desearon suerte.

—Williams. Vi los Juegos de la Buena Voluntad. Vi las cintas. No eres para nada una mala jugadora. Eres tan buena como Banks o Conway. Y eso es muy bueno. Veamos que podemos hacer con tu tobillo. ¿Cuál es el de la lesión?

—Esté —golpee con el stick mi pierna derecha.

—Bien. Ocuparemos tu pie izquierdo, el sano. Se que tiras el disco con la parte derecha de el stick. Es tu lado más fuerte. Tenemos que poner sólido tu lado más débil, el izquierdo. Por eso, tiraras con el izquierdo. Muéstrame como lo puedes hacer —Buscó una red y habían muchos discos. Tire unos veinte (20) y pude meter dos (2). Estaba muy frustrada.

—Ven para aquí —ordenó. Puse mi rodilla en el hielo pero dijo que no era necesario.

—Tienes mucho talento, pero tienes que sumarle técnica. Te lo digo porque creo en tu talento. En tu cara se puede ver qué tú no crees en ti misma cuando ocupas tu lado débil. Hay algo que te detiene, al tirar con el izquierdo. Puede ser el miedo, y tienes razón. Ya te lesionaste en los Juegos de la Buena Voluntad. Tienes que mirar hacia adelante.

—Disculpe, coach, pero, ¿Porque me está diciendo todo esto? —pregunté mientras me quitaba mi casco y estaba un poco confundida. El se dispuso a sonreír.

—Por ejemplo, el tiro, uno de los tiros que llegó a la portería, fue perfecto. No lo pensaste, te salió.

—Puedo decir un poco modesta, que me salió de casualidad —dije sincera.

—Bah —se burló él. —Pero yo no creo en las casualidades. Si llegó hasta el arco, hay una razón. Puedes pensar en eso.

Coach, no sé si me vuelva a salir. No puedo poner toda mi fuerza en mi punto más débil, por algo es débil.

—Te falta confianza, Lane —Me asusté un poco ya que nunca me había llamado por mi nombre, o muy pocas veces lo hacía. Me di cuenta que tenía razón. —Todo se puede, y lo puedes lograr trabajando y con esfuerzo. La fuerza que me acabas de mencionar, ¡Deja que salga! —Miró los disco y tiré.

Uno de cinco (1/5)

—Le dije que no lo podía hacer —Estaba muy frustrada y quería que esto terminará.

Pero el entrenador seguía mirándome con aprecio, y podría decir que con alegría.

—Te estás rindiendo muy temprano. ¿Fulton no podía patinar cuando quería entrar a los Ducks? —preguntó levantando su cabeza.

—Sí, yo no estaba en esa temporada pero Fulton es mi mejor amigo. Bombay lo reclutó por su tiro. Pero el lo logró enseguida. Puede mirarlo ahora que es perfecto patinando. Yo tengo solo 2 días.

—Puedes lograrlo. No necesitas ganar solo tienes que destacarte. Aunque no te vendría mal ganar contra Varsity. Inténtalo de nuevo.

Saco los discos y esta vez no pude tirar ninguno a la portería. Hasta varios chocaron con el travesaño. Bufé ya rendida.

—Vio. No puedo. Necesito más tiempo para el partido —dije impaciente.

—No tenemos más tiempo. El partido es el viernes. Necesitas confianza y yo se que lo puedes lograr.

Tuve una sensación de que el entrenador confiaba en mí, y yo tenía que confiar en mí para que el confiara en mi totalmente. Las cosas se pueden lograr si te las propones. Siempre me había dicho esa frase a mi misma. Creo que es hora de ponerla en práctica. Pero Órion habló de nuevo.

—El equipo te necesita. No solo porque eres como el segundo capitán, sino para que los guíes. Llegaste más tarde, pero te adaptaste.

Cinco minutos después, estaba con una sonrisa radiante, y mi yo de diez minutos atrás no lo podría creer. Había tirado con la parte izquierda del stick y había un cincuenta porciento (50%) de los discos dentro de la red.

Sonreí al entrenador y me ordenó que mañana sería la última práctica. Y que me podía unir a recoger basura por la calle.

Fue muy divertido recoger la basura pensando que eran discos y ver a todos entusiasmados por tener aún entrenador no tan "engreído" como lo pensamos. Gritábamos cuando lo poníamos en el bote y nos daba ánimo de seguir.

Mi última lección con Órion fue más tarde y antes de recoger más basura, así que era solo yo y el entrenador en la pista.

Por fin podía tirar con el lazo izquierdo y no me dolía el tobillo lesionado por poner toda la fuerza de mi cuerpo en éste.

—¡Vamos! ¡Vengan acá! ¡Pongan una rodilla en el suelo! —gritó cuando todos trabamos basura en la pista. ¿Alguien lo endemonio?

—¡No están patinando como Guerreros! —gritó enojado.

Susurramos cosas irrelevantes y di mi comentario del endemonio entró en su cuerpo.

—Parecen otra cosa —Abrió una caja que estaba apoyada en el bote de basura. Charlie alzó la cabeza para ver de qué se trataba.

—Parecen Ducks —sonreímos y golpeamos el hielo con sticks.

Esto si es un equipo.

𝙴𝙳𝙴𝙽 𝙷𝙰𝙻𝙻|𝐶𝐻𝐴𝑅𝐿𝐼𝐸 𝐶𝑂𝑁𝑊𝐴𝑌Donde viven las historias. Descúbrelo ahora