~Continuación de "dejemos de un lado el hockey|Charlie Conway". La pueden encontrar en mi perfil y les recomiendo que lean esa historia y después se vengan a disfrutar esta.~
~Basada esta historia en The Mighty Ducks o Los Campeones 3 del año 1996,c...
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Pov Charlie (primer Pov que no es de Lane)
—Repasemos el plan —sugirió Lane. Asentí y me dispuse a hablar el plan por tercera vez:
>>Connie y Guy van a quedarse vigilando afuera, por si tenemos intrusos y para indicarle a Kenny dónde poner exactamente los tubos. Julie, Luis, Fulton, Averman y Kenny, adentro, arreglando todo. Kenny encima de Averman para ver a los de Varsity por arriba de la puerta. Luis con la linterna vigilando desde adentro. Julie poniendo los tubos por el agujero debajo de la puerta y Fulton poniendo las cuerdas trampa. Dwyane detendrá a Cole como el vaquero que es. Yo, Lane y Russ vamos a buscar a las hambrientas<<.
Chocamos los cinco entre todos y susurramos muy despacio "ducks, ducks, ducks..."
(...)
Fui con mi novia y Russ dónde las hormigas brasileñas que habíamos visto el primer día y el decano interrumpió nuestra pasantía.
Llegamos al lugar y, bueno, Lane se veía demasiado bien con ropa negra y un gorro que le presté por lo que me quedé un rato observandola sin que ella de diese cuenta. Yo tenía una linterna entre mis dientes para iluminar, Russ la tenía en la mano y Lane ayudaba también con la iluminación.
—Cuidado, hombre. No las llaman las hormigas coloradas por nada —advirtio Russ mirándolas.
—¿No notarán que faltan algunas? —pregunté al mismo tiempo que Lane.
—No creo que las tengan contadas, amigos.
Solté la linterna para poder poner el tubo de plástico que me dió Lane en el espacio de un agujero por atrás del vidrio.
—Cuidado, Char —Me dijo Lane. Sonreí.
Russ empezó a prender la aspiradora para succionar todas.
En este punto me imaginé a Robertson atrapando satisfactoriamente a Cole.
Nos reunimos con los demás que ya tenían los pasillos completamente con cuerdas y con tubos pasando por abajo de las puertas de Varsity.
—¿Las consiguieron? —preguntó Luis.
—Si —respondió entusiasmada Lane.
—Exelente trabajo —nos felicitó, aunque creo que fue más para Lane.
—Toma. Usa el embudo —dijo Kenny con cuidado.
—Solo unas dos...cientas —dije orgullosamente.
Lane tenía el walkie talkie y como escuchó el ruido de este, lo puso al medio de nuestro círculo para que escucharemos lo que iba a decir Guy o Connie. —Suelta a las hormigas hambrientas —dijo susurrando pero emocionada.
Reímos a lo bajo y yo empeze a meter a las hormigas por el embudo para que llegarán perfectamente y escandalosamente a los cuerpos de nuestros enemigos.
Los gritos de Riley y de sus amigos era una satisfacción demasiado grande y una furia dentro de mi se alegro de que hayamos pagado con la misma moneda.
Nos reíamos demasiado ya que no podían abrir las puertas por los tubos y por los hilos que tenía Julie y Lane.
—Vamos, ábrelas. Dejenlos salir —les dije finalmente para que soltaran el hilo.
A si que cuando ellas hicieron la acción los cuerpos de ellos salieron para atrás devolviendolos a sus dormitorios. Pero se pararon al instante para rascarse el cuerpo mientras nosotros nos burlamos. Choquè los cinco con todos y al llegar a Lane le di un beso en la mejilla haciendo que se sonrojara. Diablos, la quiero tanto.
—¿Se creen graciosos? ¿Creen que valen algo? —gritó Riley sin parar de rascarse—. ¡Blancos pobres!
—¿Hablas de blancos? —le preguntó con sarcasmo Russ.
—Les romperemos la cara a cualquier hora y en cualquier parte —le espete en la cara iluminando su cara.
—¡Mañana al amanecer! —me apuntó con el dedo y pensé que era una gran idea.
—¡Tengo que bañarme! —escuché apresuradamente a varios de Varsity quejando mientras se iban de sus pasillos y se empujaban entre ellos.
—Bueno, adiós. La cena estuvo deliciosa. Gracias —les dije.
—¡Ya no soy Varsity! ¡Me aburren estúpidos! ¡No olviden lavarse detrás de las orejas. Adiós —gritó Lane. Me sorprendí pero estaba feliz ya que tenía a mi novia de nuevo en el equipo y en la pista de hielo es demasiado buena.
—¡Los voy a matar chicos! —escuchamos a Cole y entró amarrado a la cuerda que ocupamos en los entrenamientos de Cowboy. Se estaba arrastrando por el suelo pero creo que a nadie le importaba.
—Caramba. Creo que es hora de irnos —les dije al equipo. Me siguieron y cada uno se fue a sus casas y dormitorios.
Pero me di cuenta de algo que le tenía que decir a una persona en especial porque si no se lo decía ahora, mi furia de adentro explotaría literalmente de la rabia que sentía por ser un chico que expresaba demasiado lo que sentía pero con su novia no tanto.
—¡Lane! —Ella dió media vuelta y sonrió.
Llegó a dónde estaba y me abrazó, cuando la solté dulcemente ella frunció el ceño.
—¿Qué pasa?
—Yo, tengo que contarte algo, o si no, mi...algo, va a explotar —dije lo más tranquilo posible, osea me temblaban las manos. Me acaricio la mejilla.
—Estoy aquí para escucharte, cuéntame...
—Bueno, es algo que te quería contar desde la vez que me contacte contigo cuando caiste en nuestra primera práctica del equipo EE.UU y yo te ayude a pararte y sentí en ese momento... —La verdad no sabía cómo expresar el sentimiento que había sentido, pero era algo especial—. ...que tuvimos una conexión, algo así —solte una risita para que el momento no se ponga tan tensionante.
—¿Y...? —preguntó queriendo saber.
—Que....te preocupas por mi. Me río contigo. Práctico contigo. Estoy contigo. Lloro o me emociono contigo. Hago todo contigo como si estuviéramos destinados a estar así y no se si a ti te gustaría, pero te amo y quisiera pasar mi vida contigo y con el hockey y... —Ella me calló con un beso suave y apasionado.
—¿Esto no es una propuesta de matrimonio, cierto? Aunque me encantaría en un futuro —Me rei y solo negué con la cabeza.
—Solo quería expresar lo que sentía de verdad, es eso...—Mire para el techo para no mirarla fijamente ya que me ponía sentimental.
Me abrazó de nuevo y lo sentí demasiado bien. Me acaricio el pelo y yo su espalda.
—Yo también. Vamos a dormir —Susurró agarrando mi mano.
—¿Juntos?
—Juntos —afirmó. Cosa que me puso muy contento.
Llegamos y me puse el pijama en mi cuarto mientras Lane en el baño. Cuando estaba listo me puse boca arriba en mi cama y cuando Lane salió estiré mis brazos y ella acostó su cabeza en mi pecho escuchando mis latidos, yo le estaba acariciando la espalda suavemente con los ojos cerrados, pero antes dijimos al unísono: