O1 | Hell.

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Cuatro años después.


—Arreglate Jennie que dentro de diez minutos salimos —escucho qué le decía para luego salir de la habitación.

La ahora pelinegra suspira cansada, levantándose del sillón para dirigirse hacia el armario.

Estaba tan cansada de todo pero más específicamente de vivir atada a él, a un hombre tan jodidamente repugnante y demente.

Su vida ya no es la misma de antes, todo cambió y Sehun se encargó de ello. Se encargó de hacerle la vida un completó infierno, tal y cómo se lo prometió en aquel día en el cuál todo cambió.

Tomó uno de los tantos vestidos que tenía para ir al baño y darse una ducha rápida.

Diez minutos después salió del baño y agarró una toalla para secarse el cuerpo, colocarse su ropa interior y su vestido y después maquillarse un poco.

Al estar lista, salió de la habitación para encontrarse con él, el cuál la miró de arriba para abajo con una mueca en los labios.

—Para la próxima vez escoge mejor ropa y maquíllate más —dice duramente y la chica torció sus ojos—. Tenemos que irnos.

Jennie no le pudo decir nada debido a que tomó su brazo y comenzó a jalarla.

Lo peor de todo era que no podía decir o hacer nada cuando él la trataba y hablaba como mierda.

Sehun es de lo peor y a él le encanta tanto verla sufrir.

[...]

Jennie se encuentra con Sehun, en la casa de uno de sus tantos aliados, celebrando el compromiso de la hija del socio de Sehun.

Ambos se encontraban saludando y bebiendo, aunque claro que ella lo hacía forzadamente.

—Trata de sonreír más...—susurra el mayor sujetando fuertemente el antebrazo de la menor.

Ella rodo disimuladamente sus ojos para luego agrandar un poco su sonrisa. Fingiendo así qué la está pasando bien y que se sentía "feliz" al estar con su "esposo".

—Iré con unos amigos, quedate por aquí —solto su antebrazo para mirar a su alrededor y mirar brevemente a las personas.

Jennie suspiro bajito y Sehun la tomó de la cintura para luego acercarse a su oído.

—Ni se te ocurra intentar escapar, sabes que puedo matarla a ella y mandar asesinar a ese bastardo.

Un escalofrío recorrió el cuerpo de la pelinegra, ella sabía a quién se refería.

—Y por supuesto, puedo matarte a ti también. Así qué ya sabes, se una buena chica Jen~... —termina de susurrarle para luego mirarla a los ojos y brindarle una sonrisa falsa.

Jennie contuvo las ganas que tiene de golpearlo y sólo se limita a mirarlo con un rotundo odio.

El pelinegro toma con su mano libre la nuca de Jennie y le deposita un corto beso en los labios.

Y antes de poder mandarlo a la mierda por haberla besado nuevamente sin su permiso, él la dejá y se va con sus socios.

Lo odia tanto, le da tanto asco y repugnancia cuándo la toca o la besa.

Su mera presencia le da asco y en estos cuatro jodidos años atada a ese hombre se dió cuenta que Sehun es una persona que no está bien de la cabeza.

Y cuándo él se sale de control, Jennie tiene que mantenerse fuera de su vista y alcance si no quiere ser lastimada.

Lo peor de todo, es que no puede huir, no puede dejarlo tan fácilmente por más que quisiese, por más que se vaya a otro país o continente, ese hombre la terminaría encontrando.

Ella está adherida a él y nada ni nadie puede cambiar eso...

¿O sí?

©heartlls_

killing us © ↻ yoonnie.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora