Justicia

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Te encontrabas en el hospital, de algún modo no te sentías tan mal después de lo que hiciste, pero Hanafusa te dijo que tenía que revisarte adecuadamente.

Sabías que en la habitación junto a la tuya se encontraba Setsuna, Jori se había negado pero tú dejaste que Hanafusa lo atendiera.

Sentiste como alguien se acercaba a ti, al voltear lo viste caminando tranquilamente hasta quedar al lado de tu cama.

-Setsuna: ¿Qué se supone que eres?

-Tn: Si quieres saber si soy un dios, entonces lamento decepcionarte, solo soy un peleador.

-Setsuna: No puedo creer eso, lo que vi al final de nuestra pelea fue igual que mi dios, es como la imagen que esperaba ver de mi amado Ohma, si tan solo ese demonio no se hubiera entrometido.

-Tn: «Este tipo ya no tiene salvación, su mente ya esta acabada» Se lo que quieres, lamento decirte que yo no puedo darte la salvación que tanto deseas. Si te soy honesto no estoy muy seguro de que lo merezcas, pero no voy a meterme en eso. Eso es asunto de Ohma y de ti.

-Setsuna: ¿Conoces a Ohma?

-Tn: «Me acabas de decir su nombre idiota» Podría decirse que se quien es.

Te levantaste y te pusiste a su altura, activaste el "Espíritu de posesión" ligeramente.

-Tn: Mírame bien, yo no soy a quien buscas, no soy ese dios que acabará contigo de forma brutal hasta darte tu anhelada salvación. Eso es algo que decide Ohma Tokita, tú solo te dejaste engañar por alguien para confundirte. Te lo diré nuevamente, yo no soy un Dios.

Desactivaste la técnica, pero no te moviste, seguías encarándolo.

-Setsuna: ¿Entonces porque puedes hacer todo lo que hacía ese demonio?

-Tn: ¿Hablas de Niko?

Él se molestó mucho al escuchar ese nombre.

-Tn: Niko no es el único que puede hacer esa cosas, después de todo tú aprendiste de alguien más, ¿no es así? esa persona que te ayudó a recuperar a tu Dios.

Sabía de quien estabas hablando, aquel hombre que se hacía llamar el verdadero Niko, pero no entendía como podías saber eso. No entendía nada de ti, pero de pronto lo hizo, o algo así.

Era arrogante pensar que solo él podía ser salvado, deben existir muchos más que esperan por su Dios.

-Sestuna: Lo entiendo, tú no eres mi Dios.

-Tn: Exacto.

-Setsuna: Eres el Dios de alguien más.

-Tn: ¿Eh?

-Setsuna: Eso lo explica todo, la razón de porque no quieres juzgarme, porque te pareces tanto pero no eres como él. Enserio lo lamento, estuve a punto de entrometerme en el destino de alguien más.

Tu cara era de pura incredulidad, realmente no entendías como llegó a esa conclusión, pero si con eso te dejaba en paz.

-Tn: Si eso es lo que quieres creer, sigue buscando tu salvación, pero lejos de aquí.

-Setsuna: Lo entiendo, lo lamento, no volveré a interrumpir.

Agachó la cabeza y se fue tranquilamente. Ese hombre era en verdad extraño, no entendiste bien lo que pasó, pero solo rezabas por no volvértelo a encontrar.

-Tn: Momentos como este son los que me hacen agradecer conocer toda su historia, solo con eso pude quitármelo de encima.

Después de un rato te volviste a acostar, recordando la pelea que tuviste contra él. De algún modo sentiste que no te hubiera costado tanto vencerlo, pero debido a que peleaste contra él terminaste teniendo esas alucinaciones.

Tú en kengan ashuraHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora