5- Convivencia

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—¿Qué esperas de esta temporada electoral, Tanjirō? 

¿Cuál era la habilidad que tiene Daki Shabana para seducir? ¡Era una experta! ¿Será que la profesión de su madre la habrá influido? 

—¿Por qué pregunta, Shabana-senpai?

—Digo, vienes de otra escuela, supongo que no había candidatos como yo...

—Eh... tiene razón, senpai.

Daki comenzó a tocar la mejilla de Tanjiro. Su aroma era agradable.

—No lo había notado, pero tus ojos tienen un atractivo peculiar.

Su aroma se volvió espantoso.

—¡Me dijo feo un día!

Era el olor de la hipocresía. 

—¿Eh? ¿Cuándo?

El olor de la duda.

—Antes de que yo entrara, me empujó y me dijo feo...

—¡Oh! Perdóname, creo que no te vi bien...

El olor de la hipocresía se disminuía.

—Pido perdón, Tanjiro. La verdad, no me pareces tan feo.

—¿Qué está diciendo?

—Pe-perdón, es que... bueno... desde que terminé con mi ex, no he podido estar bien concentrada. Decía que tu hermana es más linda que tú.

Olor a mentiras.

—¿Sabe qué? Me voy, ya casi me toca clase con Kanroji-sensei. Adiós, Shabana-senpai.

Tanjiro se volteó.

—¡Espera, Tanjirō! 

Olor a hipocresía. 

Tanjiro se fue hacia el edificio de su curso.

—Si una chica te amara realmente, no te diría cosas tan estúpidas. 

Tanjiro volteó a su derecha, era Kanao.

—¿Qué haces aquí?

—Oí toda la conversación con Daki.

Hubo un breve silencio.

—¿Qué oliste?

—Había olores de hipocresía y mentiras, pero también había olores agradables.

Kanao sonrió.

—No creo que le gustes —señaló su ojo derecho— por eso.

—Mi ojo.

—Ella también me ha hecho bullying por ser tuerta. Y si hueles la hipocresía, es porque le desagrada tu ojo.

Hubo un breve silencio.

—Si una mujer te amara de verdad, aceptaría tu ojo, aunque sea un ojo malo o defectuoso, te amaría —acarició su mejilla.

Tanjiro se sonrojó. Kanao rio.

—Eres muy inocente.

—¿Sabes? Me tengo que ir —se fue hacia su edificio.

—¡Espera! —Tanjiro volteó hacia ella—. Necesito que me acompañes en el almuerzo.

—¿Para qué?

—Necesitamos hablar —Kanao se volteó hacia su salón—. ¡Nos vemos!

Tanjiro solo hizo el gesto con su mano, a pesar que ella no lo viera.

Instructora | TanjiKanaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora