Parte 22

949 38 8
                                    


Seguíamos en el sofá, besándonos. Los besos pasaron de ser suaves y dulces a intensos y llenos de pasión. Sus manos recorrían suavemente mi espalda y bajaban por mis piernas recorriéndolas lentamente. En un movimiento rápido, tomó de mis caderas, deslizándome hacia atrás, apoyando mi espalda en el sofá y él se acomodó entre mis piernas acostándose sobre mí.

 Los besos se volvían cada vez más y más intensos y las caricias subían de tono, provocando en ambos un deseo del uno por el otro... Micky deslizó sus labios por mi cuello haciéndome suspirar con cada roce de su boca en mi piel.

- Me vuelve loco tu aroma, Peque... - Decía sin dejar de besar y morder suavemente mi cuello-

 Sus manos acariciaban mis caderas, bajaban a mis piernas y volvían a subir. Con su mano deslizó uno de los tirantes de mi blusa, luego el otro, y sin dejar de besarme desabrochaba cada botón de ella, hasta dejarme solo en sostén frente a él. Puso su dedo en mis labios, acariciándolos y lentamente lo deslizó por mi cuello, luego el pecho e iba dibujando el borde de mi sostén con su dedo. Luego con su mano completa cubrió uno de mis pechos apretándolo suavemente mientras me besaba con locura. Ahora el otro, lo acariciaba y apretaba de una manera única que me hizo soltar un pequeño gemido que inútilmente traté de disimular, él lo escuchó y sonrió en mi boca sin dejar de besarme. Bajó con sus labios por mi cuello otra vez, hasta llegar a mis pechos , los rozaba suavemente sobre mi ropa y luego con sus manos los dejó al descubierto observándolos por un momento y ahora como un niño hambriento los devoraba con su boca. Me tenía completamente presa de él, su lengua me quemaba, me hacía gemir de placer solo con su boca en esa parte de mi cuerpo. Yo acariciaba su cabello dorado dejándome llevar por estas nuevas sensaciones que el me hacía sentir.

- Micky...- Decía yo intentando  detenerlo, pero no tenía tanta fuerza de voluntad como la otra vez- Micky... espera... - Le decía entre gemidos. 

El volvió a mi boca besándome otra vez mientras sus manos seguían acariciando mi cuerpo.

- Por favor, no me pidas que me detenga... -Decía con su voz agitada - Te deseo tanto... Me vuelves loco, Peque... - Callaba mi boca con sus besos y yo trataba cada vez con menos fuerza, de detenerlo-

- Por favor, Micky, ya... - 

Pero seguía gimiendo y eso la verdad, no me ayudaba mucho.

- Al menos déjame sentirte... Por favor - Decía mordiendo mis labios y su mano se deslizó lentamente hacia el sur de mi cuerpo. Acariciando suavemente mi vientre y con sus dedos rozaba mis bragas. Un par de roces y su mano se deslizó por debajo de ellas haciéndome gemir otra vez , ahora al sentir su mano tocando esa parte tan íntima. Sintió mi humedad y ahora pude escucharlo gemir a él. Me acariciaba de una manera que no podría describir, era sencillamente delicioso. Sus dedos jugaban e invadían allí donde se producía ese manantial. Su boca no soltaba la mía, su lengua me dominaba completamente. De pronto mi respiración era muy rápida, mi corazón latía a mil, sus caricias no paraban, eran cada vez más intensas haciéndome venir ahí mismo , con solo tocarme y su boca recibiendo mis gemidos. Mi cuerpo temblaba debajo de él.

Me había hecho suya con solo tocarme. 

Me besó una última vez y sonreía con su frente pegada a la mía.

- Desde ahora este es mi sonido favorito...- Me dijo dulcemente-

- ¿ Cual...? -Pregunté apenas volviendo en mi -

- El que acabas de hacer... - Dijo rozando sus labios con los míos. Nos quedamos así unos minutos. 

Apenas creí lo que acababa de pasar, Micky me dio un orgasmo en nuestra casi primera vez.

Ya era de noche, cenamos y reímos. Mientras Él me contaba sobre su gira. Me gustaba oírlo hablar de eso, lo disfruta tanto, el cantar, el público, sus ojos brillan cuando habla de su carrera que tanto le gusta.

- ¿ Te portaste bien en la gira? - Dije aludiendo a las chicas que me cuenta, a veces logran escabullirse en el camarín y en el hotel-

- Yo siempre, Peque - Dijo sonriendo-

- Mmm, no lo sé... - Dije sin creerle-

- Bueno, antes puede ser que me dejaba querer un poco... pero ya no, no lo necesito - Dijo besando mi mano - Ahora te tengo a ti - Decía sonriendo y me hacía sonreír a mi -

- ¿Puedo quedarme a dormir? - Preguntó abrazándome-

-¿ Eh?- 

Mi cara subió tres tonos. 

- Solo a dormir, tranquila - Dijo divertido al ver mi cara - ¿Te dije lo linda que te ves cuando te sonrojas? - Ahora besaba mi rostro -

- Creo que alguna vez me lo dijiste...- Dije recordando la celebración en su casa-

Ya en la habitación, el recostó su cabeza sobre mi pecho y yo jugaba con su cabello .

- Me gusta estar así contigo ¿Sabes?- Dijo de pronto-

- ¿Así cómo?-

- Así, tranquilos... - Dijo ahora volteándose y juntando su nariz con la mía- Ya es hora de dormir - Yo asentí- 

-Descansa, Amor - Dijo besándome dulcemente. 

Micky me dijo Amor y yo me derretía...

Me acomode de lado y el rodeo con su brazo mi cintura con su cabeza pegada a mi nuca. Podía sentir su respiración, me relajaba oírlo. Y me gustaba sentirlo cerca.

Poco a poco me fui quedando dormida, entre sus brazos y los latidos de nuestros corazones.

🔗 ·٠•●𝕃𝕦𝕚𝕤 𝕄𝕚𝕘𝕦𝕖𝕝 ♦  ℕ𝕠𝕤𝕠𝕥𝕣𝕠𝕤●•٠·  🔗Donde viven las historias. Descúbrelo ahora