Tu Mirada

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Te conocí y al instante quedé impactada.

Fueron esos ojos azules los que crearon una chispa en mi ser,

Esa mirada dulce que activó cada célula de mí.

Tu sonrisa fue la clave para que yo quedara rendida a tus pies.

Sin más fuiste esa persona que yo siempre esperé.


19 años antes.

—Juliana, apúrate que vamos a llegar tarde.

—Ya voy mamá, deja nomas agarro mi gorrito y ya voy— Si esa era yo la morrita que siempre llevaba su gorrito, mi ama siempre le decía gorrito meado porque para todas partes siempre me lo ponía.

Mi gorrito se basaba de un "Bucket hat o sombrero de cubo" de tela levis con un bordado de Piolín de la caricatura Looney tunes en donde también salía un gato llamado Silvestre. Fue mi primero sombrero o gorrito como yo lo llamaba.

—Apúrate Juliana, que tu tía ya nos está esperando y se nos hace tarde— yo no sé para que la prisa a querer ir a ese estúpido sorteo de la empresa solo por el día del niño. ¡Ah si ya recordé!, mi madre es una de las coordinadoras de ese estúpido sorteo. —¡Genial! — y una como su hija tiene que ir a esas estúpidas cosas, si por mi fuera yo me quedaba aquí con mi nana viendo sus novelas o caricaturas ¡Pero noo! Juliana tiene que ir a la fuerza porque su mamá así lo dice. Ya no me queda más que resignarme y aguantar a la bola de idiotas a los que tengo que saludar, en fin...

—¡Vámonos pues! Ya tengo media hora esperándote y tú no más que no te apuras— Dije burlándome de mi madre.

—Si verás, bueno vámonos, ama al rato venimos— Le gritó mi madre a mi nana, ya que ella estaba en su cuarto o en el baño. No recuerdo bien.

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—Juliana se puede saber porque me estas contando esto? Y no solo te vas al grano y me dices de una vez ¿Qué tiene qué ver todo esto? — Dijo mi madre confundida.

—Ama, ¿Me dejas contarte o no? porque si no quieres que te explique o te diga nada, mejor para mi quedarme callada— Tenía un poco de esperanza que se fuera y así dejara las cosas.

—No, está bien ya yo me callo.

—Bien, entonces ya no me interrumpas y ya yo te explico todo. Y si te lo cuento desde un principio es porque todo tiene sentido y conlleva a este presente. Así que tranquila y solo escucha, una vez que termine entonces ya me preguntas, ¿Va?

—Si, está bien, sigue pues...— Dijo acomodándose mejor en el sillón.

—Pero antes de que empieces no me quieres traer un vino o algo de tomar mínimo o ya si no es mucho molestar unas palomitas— Mi madre tan oportuna y pediche a la vez.

—No bueno, ósea todavía que vienes a interrumpir mi dramática vida. Vienes a pedir cosas, tú sí que estas mal— Dije bromeando.

—Todavía que me preocupo por ti, mala agradecida que eres ¡De verdad! — Ofendida estaba, pero era la verdad yo no pedí que viniera a interrumpir mis pensamientos y en la mierda que estaba. Gracias a esa gran noticia que me acaba de dar todo mi mundo esta echo mierda.

Saque una botella de vino, para ser precisos un Stella Rosa Black Espumoso, uno de mis favoritos. Agarré dos copas y serví hasta la mitad de las copas. Me llevé la botella por si la señora quería más y así se sirviera ella para que no interrumpa mi historia de nuevo y antes de que me dirigiera a ella puse otra botella en el refrigerador. Le di su copa y seguí contando la historia.

Dímelo con LetrasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora