Después de unos minutos Alex llegó tomada de la mano de un chica alta ojos color café . Era realmente apuesta. Me pidió que se quedara en mi casa. Pues claro, soy la chica con una casa practimente sola todo el tiempo. Mi madre trabaja como enfermera en el hospital y siempre pide horas extra. Solo de vez en cuando puedo verla. Y mi padre es miembro de una firma de abogados; nunca está en casa. Entonces tuve que decirle que podía quedarse. La chico tenía auto así que nos fuimos en su auto. Cuando llegamos a mi casa, les ofrecí el cuarto de visitas. Las dos se metieron y bueno, sus gritos se escuchaban hasta mi cuarto, el cual está al fondo en el segundo piso.
A la mañana siguiente no pude contenerme y hablé al número que había anotado ayer.
- Buenos días - dijo una voz femenina.
- Ahm, hola... Quería pedir información acerca de las clases que dan.
- ¿Qué le gustaría saber? - me preguntó.
- ¿De qué son las clases?
- Sexo - lo dijo tan claro que por poco se
me sale el corazón por la boca.
- ¿Sexo? ¿Cómo podría enseñarse el sexo?
- Fácil. Se enseñan posiciones y tácticas para conseguir los orgasmos, por ejemplo. También lo que hago esenseñarles cómo le gusta el sexo a la mayoría - habló.
- ¿Cómo funcionan las clases?
- Pues, usted hace una cita conmigo, el día que quede la cita tiene que venir. Se toman sus datos y unas pruebas de sangre, no quiero que me contagien de algo. Después se procede a la primera clase, que es gratis
- ¿La clase es práctica o ilustrativa?
-Práctica.
¡Dios! ¡Esta mujer enseña a las mujeres a tener sexo teniéndo sexo con ellas!
- ¿Puedo hacer una cita?
- Por supuesto. ¿Su nombre?
- kara... Danvers- dije insegura.
- Okey, su cita está agendada para el día de hoy a las 3:30 de la tarde. Ahí la espero
- Hasta luego - colgué rápido y tomé una bocanada de aire.
¿Pero qué estaba haciendo? Esto no era posible.
¿Qué has hecho Kara ? Me repetía a mí misma. Salí de la cama y bajé las escaleras para desayunar. Abrí elrefrigerador y vi una nota pegada al envase de leche.
"Sam quizo llevarme a desayunar. Vuelvo a las 5"
- Alex , ¿cuándo crecerás? - tomé la notita y la arrugué con mi mano. La tiré a la basura y saqué el jugo. Me serví en un vaso y empecé a ingerirlo. Saqué unos panqués y los metí uno por uno a mi boca. Cuando terminé puse todo en su lugar y subí a mi cuarto para cambiarme e ir a correr. Estaba corriendo, inhalando el aire de la mañana; dulce y fresco. A los treinta minutos de haber corrido, bajé la velocidad y me pasé por la casa de Nia mi mejor amiga.
- ¡Kara!- gritó cuando abrió la puerta. - ¿Qué te trae por aquí?
-Solo quería saber cómo estabas - le dije
He estado muy bien, tía - su acento británico aún no desaparecía a pesar de que ya llevaba viviendo en ciudad nacional un buen rato. - ¿Tú cómo has estado? - me preguntó.
Bien. La escuela es más ligera - admití.
- Uhm - suspiró. Un grito se escuchó dentro de la casa. Nia se giro para averigua qué pasaba. - Creo que tengo que irme. Envíale saludos a alex de mi parte - se metió a la casa y yo regresé con mi trote hasta llegar a casa. Nia había tenido que dejar la escuela después de que su padrastro la violó y la dejó embarazada, por suerte se encontró con breinie quien había estado enamorado de ella desde siempre. Él está terminando la universidad y trabaja para mantener a Nia y a Mateo, su hijo. Cuando llegué a casa, me metí a la ducha. Me vestí con unos jeans ajustados, una blusa de tirantes blanca y encima un sueter de lana color azul Metí mis pies en mis tenis y acomodé mi cabello en una coleta.
