ningun bache nos puede separar

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Abandoné lo que más quería en esa noche. Le dije a Lena que me dejara pensar, ella solo asintió y salió de la fiesta en su hermoso Audi. Regresé a la fiesta y disfruté de mis amigas y mis amigos. Mike bailó conmigo un rato y todos empezaron a pensar que salíamos de nuevo, pero no era así. Cuando la fiesta terminó recibí una llamada de Robert. Me recogió de la fiesta y me llevó a su casa, estuvimos tomando café y platicando. Me sentía bien, pero pensaba en Lens y el hueco en mi pecho regresaba.

-¿Te pasa algo? - susurró Robert mientras dejaba su taza en la mesa y hacía que el espacio entre nosotros fuera mínimo.

Desvié la mirada al suelo y sonreí dolorosamente.

- ¿Recuerdas por qué nos separamos? - esta vez lo miré despacio y directamente a los ojos.

Asintió con la cabeza y tomó un sorbo de su café.

- Me engañaste - dije mientras recordaba toda la escena. - Con una rubia - hice una mueca.

Él se levantó de la mesa y apoyó todo su peso en la estufa.

-¿Crees que lo hice porque quise? - empezó a hablar. - Era la secretaria del director, me amenazó con enseñarle unas fotos tuyas y mías si no tenía sexo con ella... Te iban a expulsar y no tendrías el colegio terminado - se dio vuelta, sus ojos estaban llorosos. -Lo hice porque no quería verte ser una don nadie. No iba a resistir la culpa si te sacaban de la escuela - me miró detenidamente y soltó una risa sarcástica. - Pero eso nunca te importó, solo decidiste enrollarte con mi mejor amiga de la universidad. Joder... ni siquiera te importó escucharme cuando salí para buscarte. Nunca has querido escuchar, tú solo oyes, no escuchas. A veces solo necesitas escuchar para entender todo...

- Robert - susurré dolorosamente mientras me levantaba del sillón y me acercaba a él.

- No te imaginas lo mucho que necesité tu cuerpo, tus caricias, tu mirada - me miró directamente a los ojos y su mano derecha se extendió hasta mi cintura mientras me acercaba gentilmente a su cuerpo. - Cuando un hombre llora por  una mujer, es muy difícil que vuelva amar a otra persona como la amó a ella.

Solté un suspiro muy leve de sorpresa y separé un poco mis labios. Divagué en mirarlo a los ojos pero aun así, lo hice. Mis manos sobaron su pecho y acerqué mi rostro al suyo hasta estar encima de sus labios. Los besé delicadamente mientras sobaba su pecho y me apegaba más al calor de su cuerpo.

Robert empezó a acariciar mi espalda baja y bajó un poco más sus manos hasta llegar a mis caderas y comenzó a acariciarlas mientras me besaba suave y lento. En un movimiento ágil puso mis pies encima de los suyos y bajó sus labios a mi cuello mientras lo lamía y lo mordisqueaba. Mis brazos lo abrazaron por el cuello mientras mis manos acariciaban su cabello. Lo aferré a mí y solté un gemido.

- No... No puedo. Lena... - sus labios callaron los míos y volvió a separarse de mí.

- Te necesito.

-no

Robert - dije antes de saber que caería inconsciente en cualquier momento. Escuché como gimil. - Tengo que decirte algo...

Tragué saliva.

- ¿Sí? - me invitó a continuar.

- Te quiero - dije mientras otra lágrima caía por mi mejilla. ¿Por qué demonios estaba haciendo esto? ¿Por qué?

Me besó el hombro y se apegó más a mi espalda desnuda.

- Tengo que irme, mis padres deben estar preocupados por mí - empecé a levantarme de la cama y a limpiar las lágrimas para que Robert no las notara.

-¿No puedes quedarte? - preguntó casi suplicándome que me quedara, pero sería la última vez que nos veríamos.

- Lo siento... Te quiero - me incliné hacía su cuerpo y besé sus labios. Empecé a recoger mis cosas .

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