Anteriormente en Lo que aun podemos ser...
Mariana: todo lo que necesito esta justo aquí, entre mis brazos, bajo una hermosa noche llena de estrellas y mucho amor.
- no necesito que me des un anillo, con saber que tengo tu amor y tu confianza tengo suficiente!
Ana: pero, entonces no quieres esto?
(saque una pequeña caja de mi bolso)
Mariana: por supuesto que si, pero solo porque ya lo tenias preparado, porque como ya te dije, no necesito detalles, me basta con tenerte a ti y a mis niños en mi vida!
Ana: entonces, si quieres casarte conmigo?
Mariana: pero que cosas preguntas mujer!
- por supuesto que si, te amo lo suficiente como para querer estar el resto de mi vida a tu lado!
Ana: también te amo Mariana!
Mariana: nos quedamos?
Ana: si, alquile esta terraza hasta las 12, así que acá nos quedamos.
Mariana: pueden traer el postre aquí?
Ana: por algo pague, no?
Mariana: eres la mejor!
Ana: pero contigo a mi lado lo soy el doble!...
Ana...
E
ra de día estaba acostada en mi cama levantandome con una sonrisa en mi rostro, recordando lo que había sucedido la noche anterior, estaba demasiado feliz, había pasado una noche de ensueño con mi prometida, habíamos bebido, comimos delicioso, hicimos el amor y luego dormimos cómodamente acurrucadas.
Al momento de levantarme me percate que tenía mi pijama puesta, lo cual la verdad se me hizo demasiado extraño, porque después de hacer el amor con Mariana me acurruque a dormir con ella y no me vestí.
Luego de percatarme de mi falta de desnudez, me di cuenta que la ventana estaba cerrada, lo cual no es normal, Mariana siempre abre la ventana cuando se levanta, pero lo más extraño es que el reloj y corbata de Juan Carlos está colgada en la esquina de la cama, que carajos, esto no es normal!
Me levante de la cama rápidamente y me dirigí al baño, donde esperaba encontrarme con las velas aromáticas que Mariana pone siempre, pero no estaban, busque en su gaveta y no había nada, me estaba asustando!
Me dirigí a la habitación de Regina y Valentina, allí se encontraban mis dos niñas durmiendo plácidamente. Mis niñas estaban allí, donde estaba Mariana?
Entre al cuarto de Ceci y luego al de Rodrigo, no había rastros de Mariana.
- Esto no me gusta nada...
Baje a la cocina con la esperanza de encontrar a Mariana haciendo el desayuno en compañía de Altagracia, pero me tope con algo que no me esperaba...
Juan Carlos: Buenos días, hasta que despiertas, es muy extraño de ti, levantarte así de tarde!
Ana: (me espante cuando lo vi levantarse de la silla a darme un beso, a lo cual rápidamente me quite)
- que haces?
Juan Carlos: dándote un beso!
Ana: no te hagas el gracioso porfavor, no te queda para nada!
Juan Carlos: Alta, preparale un te a la señora porfavor.
Ana: que haces aquí?
Juan Carlos: ah, pues aquí vivo Ana
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Lo que aún podemos ser...
FanfictionTodo después del inesperado beso, que sucedera con Ana y Mariana... ¿Aquí hay amor? Todos los derechos reservados No hay otras adaptaciones de esta obra
