Pesadillas.
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Los ojos de la castaña se abrieron con pereza, bostezó y se estiró con cuidado de no despertar a la persona a su lado. Salió de la cama sin hacer ruido y se encaminó a la cocina.
Fue abriendo con cuidado los diferentes estantes y la nevera viendo lo que Jessy tenía en casa, decidió que ese día debían ir a la compra pues en realidad no había mayor cosa. Preparó un poco de café, y unas tostadas, mientras estas terminaban de dorarse buscó entre los estantes alguna pastillas que aliviara su dolor de cabeza.
—¿qué buscas?- dio un pequeño salto, la voz de la pelirroja le había asustado.
—me duele la cabeza, ¿tienes algo en casa?- le preguntó. Ella asintió y desapareció por la puerta.
Alysa se mantuvo en la cocina, sacando dos platos para las tostadas. Su compañera volvió dejando en la mesa del comedor una caja de pastillas.
—Gracias.- sacó la mermelada y la dejó en la mesa junto al café y las tostadas.- ¿Cómo estás?
—no lo sé.- se encogió de hombros.-¿Qué hacías despierta tan tarde ayer?
—Desde hace unos días tengo insomnio, duermo un par de horas y de repente me despierto y no puedo volverme a dormirme.- explicó.- por eso te escuché.- ella asintió.
Aunque a decir verdad, esperaba que venir a Duskwood lo solucionara.
La castaña le dio un bocado a la tostada, en realidad no tenía hambre pero sabía que no podía tomar las pastillas con el estómago vacío por lo que se obligó a desayunar. Tras ello, se fue directa a la ducha mientras Jessy terminaba su taza de café en el sofá viendo las noticias.
Alysa le había dicho que quería ir al supermercado y ella había insistido en ir, por lo que en media hora ambas estaban vestidas para salir. Más cuando abrieron la puerta para salir del apartamento, les sorprendió ver a dos hombres trajeados en la calle justo enfrente de su puerta. Entendieron segundos después de quienes se trataban cuando vieron a un policía junto a ellos.
—Alan, ¿qué hace aquí?- preguntó Jessy.
Alysa abrió un poco los ojos sorprendida de que el mismo agente que le había regañado el día anterior se tratara del mismo con el que había hablado por mensajes una semana antes.
—Buenos días, señorita Hawkins.- saludó y entonces su mirada se dirigió a su amiga.- así que has venido a Duskwood.- Alysa apretó los labios, sin saber que decir.- será mejor que nos acompañes.
—¿La estáis deteniendo?- preguntó Jessy alarmada.
—No, por supuesto que no.- negó el jefe de policía.- pero debe explicarnos muchas cosas.
—Bien, iré, igual estaba entre mis planes ir a verle.- la pelirroja la miró con espanto.- no te preocupes, Jessy, tranquila.
Pero tranquilidad era lo último que sintió cuando vio como su amiga se subía al coche con dos agentes del FBI y el jefe de policía de Duskwood. Inmediatamente, agarró su teléfono para llamar a su grupo, preguntándoles qué debía hacer.
Alysa por otro lado, iba atrás en el coche, uno de los agentes trajeados iba al otro lado y el segundo junto a Alan, le llamó la atención ver que su atención no estaba sobre ella sino en los coches que pasaban o incluso en la gente de fuera.
La comisaría era tal cual como se la imaginó en su momento, con unos diez coches de policía idénticos al de Alan aparcados fuera y una gran placa que decía "Comisaría de Duskwood". El interior no era mayor cosa, tras pasar un control rápido vio que todo el lugar estaba lleno de mesas de los policías mientras que a los laterales habían despachos y salas de reunión. La castaña se sintió algo incómoda cuando las diferentes miradas de los agentes se posaban sobre ella. No estaba detenida pero parecía ir escoltada por los agentes del FBI.
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Return to Duskwood
Fanfiction¡Es necesario haber finalizado por completo el juego 'Duskwood'! Contiene spoilers. Jugué el pack premium por lo que si alguna alteración en la info será por ello. Los personajes no me pertenecen. Es una historia en base a teorías sobre que pasó tra...
