02-La confianza de Matilda Wilder en lo que ve.

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"Does it help you stay up late?
Does it help you concentrate?"

Matilda vagaba por el supermercado escuchando a Kate Bush, ella buscaba específicamente un tipo de toallas sanitarias, pues su período le llegaría en dos días, pero no las encontraba, hasta que se dio por vencida, luego pasaría por una farmacia, y allí las compraría. Hizo una revisión rápida a su cesta del supermercado, llevaba leche de fresas, galletas, gomitas, frituritas, chocolates y sodas, porque esa noche, la mamá de su mejor amiga, Max, estaría trabajando, y ella aprovecharía de ir a dormir a casa, a Amanda no le molestaba para nada, mientras las adolescentes no estuviesen despiertas hasta muy tarde y no se drogaran. Maxine necesitaba distraerse, luego de la muerte de su hermanastro, había quedado muy mal, y Matilda se había preocupado de que no quedara sola por demasiado tiempo.

La chica se acercó a la caja más vacía y pagó todas las cosas, agradeciendo antes de irse. Antes de salir del supermercado con su bolsa de mariposas, cambió el casete, y puso uno de Black Sabbath. Se subió a su bicicleta verde, y pedaleó un par de cuadras hasta la farmacia, que afortunadamente para ella, quedaba justo al lado del sitio donde arrendaban películas.

Se bajó de la bici, y entró a la farmacia, tuvo que esperar su turno, porque ya habían dos personas antes que ella, una señora que compró pastillas para la jaqueca, y un chico que compró hilo dental, bronceador y aguas minerales. Mientras ellos pagaban, Matilda buscó con paciencia las toallas, y afortunadamente habían, se llevó dos paquetes y los pagó. Cuando salió de allí, metió los paquetes dentro de la bolsa, y se dirigió al sitio donde arrendaban películas, quería arrendar 'Rocky IV' y 'Saturday Night Fever'. Entró ahí, haciendo sonar una campanilla, y se sorprendió al ver a dos de sus amigos de batalla allí, Robin y Steve.

—¡Chicos!—Exclamó ella confundida y feliz al mismo tiempo, los chicos voltearon su vista de la pantalla, a la adolescente. Robin sonrió ampliamente y corrió a abrazar a Matilda fuertemente. Steve se quedó detrás del mostrador esperando a que el abrazo acabara, e hizo su saludo típico con la chica.—No sabía que trabajaban acá.—Confesó ella riendo.

—Es muy divertido la verdad, puedes ver películas sin pagar.—Robin sonrió.

—¿Como has estado Matty?—Le preguntó Steve revolviendo el cabello de la castaña.

—Aquí estamos, ya me mudé, estoy viviendo con Amanda, estoy conforme y feliz.—Le sonrió al chico levemente.—¿Y el rey Steve?—El solo rodó los ojos ante las risas de las muchachas, y dejó caer su cabeza sobre el mesón, frustrado.

—Me alegro mucho por ti Matty, ya era hora de que te llegara la felicidad, ojalá a este le llegue pronto.—Comentó Robin, señalando a Steve, Matilda rió—Entonces, ¿qué películas necesitas?—preguntó la rubia sacando la película que ambos veían en la computadora, y abriendo los archivos de la tienda.

—Quiero 'Rocky IV' y 'Saturday Night Fever'—Steve se puso de pie y se metió entre los pasillos, mientras Robin anotaba en la computadora y memorizaba las películas en voz alta, Matilda solo hizo danzar sus pies contra el piso, hasta que Steve llegó con ambas películas y se las entregó en la mano.

—Bien, estamos listos, el plazo es...

—Hasta mañana a esta misma hora, recuerda traerlas en la cajita.—La chica interrumpió a Robin, y esta última sonrió, sabiendo que la adolescente ya sabía los cuidados que debía tener cada película.—¡Nos vemos muchachos!—ella se fue agitando la mano y se subió nuevamente a la bicicleta, sujetando bien su bolsa y con cuidado de que no se levantara su falda con el viento. Pasó por la piscina pública y estaba repleta de personas jugando y refrescándose, luego por lo que alguna vez fue Starcourt, tan sólo pensar en lo que sucedió ese 4 de julio, hacía exactamente un mes, hacia que Matilda temblase del terror. Llegó al sector de los trailers y pasó por el de Max, quien estaba donde la consejera, y por eso llegaría un poco tarde. Dejó su bicicleta afuera del trailer, y tan pronto como las cadenas de la bicicleta sonaron, Eddie Munson se asomó a la puerta del trailer de su tío, simulando cómo que buscaba algo.

𝐌 𝐈 𝐍 𝐄 || 𝐄𝐝𝐝𝐢𝐞 𝐌𝐮𝐧𝐬𝐨𝐧Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora