Capítulo 5

6 3 0
                                    


- Vale, ahora si te has vuelto loco – Dice Arya, que al parecer es la única que no se sorprende ante la idea de Slade.

- ¿Alguien más se ha dado cuenta que hay un chaval que nos está mirando? – Pregunta Elliot con cierto tono de burla en su voz.

- Es uno de mis camareros, como se te ocurra tocarlo, voy a por ti Bech. – Dice Kerr apuntándolo con el dedo.

- Sack es de fiar – responde Slade guiñándole un ojo al susodicho.

- Creo que debemos centrarnos – La calmada voz de Nathan, ayuda a poner orden.

- Os he reunido a vosotros, porque sois lo peor que he podido encontrar – Dice Slade con una sonrisa. – Y también porque necesito vuestro talento e ingenio para lograrlo.- La sonrisa de Slade desaparece, pero sus ojos turquesa siguen brillando. – Elliot Bech y Aiden Iturat, los dos mejores asesinos de la clase alta – Hace una pausa para mirarlos – Kiera Sorni y Nathan Gastrell, los mejores ladrones de todo Bausen y dirigentes de una base de ladrones – Kiera sonríe ante el comentario de Slade. – Arya Neisson, una Salimad sin marca, lo que significa que aún no sabemos si tiene límites – Slade le guiña un ojo a lo que ella responde con un bufido. – Y Kerr, amigo y un Malfa dirigente de la taberna del pueblo, nadie sospecharía del tabernero de un bar.

- ¿Y cuál es tu plan? – Pregunta Aiden

- Quiero desmontar el gobierno, robar el oro, hacer que las grandes casas caigan , quiero que destruyamos el sistema tal y como lo conocemos. El Rey va a caer, y con él su reinado de miseria.- 

- ¿Y qué piensas hacer con Anthek? – Pregunta Nathan.

Sus ojos se han oscurecido, son completamente negros, incluida la esclerótica, Slade le dirige una mirada y sonríe cuando ve la marca de Salimad.

- Aún no lo tengo claro, pero supongo que dejaré que el pueblo decida – responde Slade.

Nathan asiente y Kiera posa la mano sobre el hombro de su novio.

- Si me dejas matarlo, me uno a tu banda – La voz de Elliot rompe el silencio.

Aiden le agarra del brazo y ejerce presión sobre él. Elliot lo mira. Se llevan unos minutos mirándose, como si estuvieran manteniendo una conversación sin utilizar la voz.

- ¿Os vais a besar o qué? - Pregunta Arya con una mueca de burla.

Elliot la mira y decide seguirle el juego.

- No me faltan ganas- Dice él mirándola y dedicándole una sonrisa de oreja a oreja.

- Eso lo podéis hacer en la intimidad. Elliot, puedes matar a Anthek cuando llegue el momento, pero no podrás matar a nadie sin preguntarme primero, somos un equipo. – Dice Slade.

- Nosotros aceptamos – Dice Nathan.

- ¿Oye y la niña también se va a unir a la banda –Dice Elliot señalando a Arya.

- La niña, puede romperte todos los huesos, sin necesidad de tocarte – Responde Kerr.

- Como ha dicho Slade, no ha desarrollado su marca, no sabemos si su poder tiene límites o no –

En respuesta a Elliot, Arya utiliza su poder para elevarlo a unos 5 metros del suelo. Los ojos de Arya ahora son verdes y brillan cada vez que Elliot se mueve.

- Aiden, ¡Ayúdame! –

- Te lo mereces – responde el recién nombrado.

- Arya, ya es suficiente – Dice Slade, que hasta este momento, había guardado silencio.

Elliot cae bruscamente al suelo, pero con una ligera corriente de aire generada por el mismo, consigue frenar la caída y caer con elegancia.

- Empecemos la revolución – Dice Slade. 

El último reinoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora