CAPITULO 10

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Me desperté desorientada, no reconocía la habitación donde estaba. Hasta que lo recordé todo.

Miré a mi derecha y vi a Ismael durmiendo a mi lado. Los dos estábamos desnudos. Intenté controlar mis impulsos mañaneros y cogí mi ropa del suelo para vestirme silenciosamente. Mientras lo hacía él se despertó.

- Buenos días -dijo estirándose.

- Muy buenos -dije riendo-. Ayer nos lo pasamos bien ¿no?

- Ni te lo imaginas.

Se levantó de la cama y como no tenía nada de ropa no pude evitar mirarle la polla. Fue algo involuntario pero que disfruté hacer unos segundos mientras se ponía la camiseta, hasta que me pilló. Decidí hacerme la loca y mirar a otro lado, pero notaba mi cara arder.

- Puedes mirar.

- ¿El qué?

- Lo que estabas mirando.

- No estaba mirando nada.

Salí de la habitación aguantando la risa, y entonces me di cuenta que nunca había estado allí y no sabía dónde estaban las cosas.

- Perdón, ¿dónde está el baño?

- Primera puerta a la derecha.

Abrí y efectivamente un baño pequeño pero con lo necesario me recibió. Me hizo gracia los cuatro cepillos de dientes de diferentes colores.

- ¿A tus compañeros de piso no les va a parecer mal que hayamos estado...? Bueno, no me di cuenta, y no fui muy silenciosa.

- Para nada, son Rubén y Marcos, ya los conoces. El otro es Javier, es el primo de Marcos, es un gilipollas así que si le dimos la noche me alegro por ello. Ya le gustaría a él ser yo anoche.

Fuimos a la cocina a desayunar. Ismael me hizo un café con leche porque yo no conocía bien la casa. Él se preparó otro, pero americano.

La puerta que estaba a la izquierda de la habitación de Isma se abrió y salieron dos chicos. Uno Marcos y otro que no conocía.

- Buenos dí... ¡Mar! -Marcos abrió los ojos muy sorprendido- Vale, no me lo esperaba. O sea... Oímos... Ya sabéis. Pero no pensé que fueras tú.

- Ah... -dije mirando a otro lado con vergüenza.

- No, no... Isma no trae a nadie a casa... Ya me entiendes. Por eso me pareció raro, incluso pensamos que podría ser Rubén, porque es Ismael el que tiene la cama más grande... Bueno, me callo...

- Sí, mejor -dijo Isma-.

- Soy Javi -dijo el otro, se parecía a Marcos pero era más guapo. Los dos eran rubios y altos, pero Javier estaba más fuerte.

- Mar -contesté.

Marcos y Javier se unieron a nosotros y desayunamos todos juntos. Hablábamos de cualquier cosa, aunque Ismael estaba bastante más callado que los demás.

Cuando terminamos, me duché y después mi... Follamigo, o lo que fuera.

- ¿Quieres irte a casa? Rosa estará preocupada -preguntó.

- No creo, pero vale.

- Bueno, por mí quédate. Podemos ver una peli o ir a algún sitio.

- Solo quiero estar contigo -sonreí, y él también. Su sonrisa de derretía.

- ¿Te apetece dar un paseo?

Asentí. Un plan romántico por la mañana era lo que más me apetecía, sobre todo de nuestra intensa noche. Sin embargo, solo tenía la ropa de anoche, que era un outfit de fiesta.

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