6. Padres

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La entrada a casa de sus padres era realmente hermosa, llena de verde, árboles muy frondosos a cada lado del camino

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La entrada a casa de sus padres era realmente hermosa, llena de verde, árboles muy frondosos a cada lado del camino. Las aves trinaban libres, incluso alcancé a ver algunos nidos en lo alto de las ramas, había enredaderas que servían como cercas y también muchas flores y fresas silvestres, adornando el campo. La cantidad de terreno era inmenso, a mi parecer.

—Wow, es realmente hermoso. —esta maravillado con el paisaje.

—Incluso después de la colina hay un hermoso estanque de pesca, al que pienso llevarte alguna vez y también, hacia el otro lado tenemos el río que divide nuestra propiedad con la vecina, que le pertenece a unos familiares, y aunque son solamente cincuenta hectáreas, significa todo para mis padres.

—¿Solamente? —vaya, al parecer demasiado era poco para él.

Mi pequeño, tenía varias actividades planeadas, los ojos se le aguaban cuando hablaba de su madre y su gusto por la jardinería, además me contó que tenía una pequeña huerta en la parte trasera de la casa, en donde ella sembraba muchas especias, zanahorias, cebollines, tomates e incluso tenia algunas plantas de vid. Hablaba siempre de los deliciosos platillos que ella le preparaba y yo estaba realmente ansioso por probar todo lo que me pusieran en frente.

Notaba que Gun hablaba con tristeza, pensando que quizá los días pasarían demasiado rápido y pronto llegaría el día en que diríamos adiós, pero también podía ver en su mirada, la esperanza de que pudiera cambiar de opinión.

—Sabes Off, realmente te voy a extrañar, pero nunca estaría tranquilo, solo llamando por teléfono o viniendo a visitar a mi madre esporádicamente.

Nos mantuvimos en silencio, lo que restaba del camino y cuando llegamos a la parte delantera de la casa, ahí donde una enorme reja blanca esperaba, abierta, nuestro ingreso, sentí, la calidez de un hogar.

Dos grandes perros de caza, corrieron a nuestro encuentro, aullando y ladrando —hasta que bajamos del auto— al tiempo que la puerta se abría dejando ver la silueta esbelta y elegante de una mujer con el mismo tono de piel, el color de cabello y los hermosos ojos marrones de mi pequeño, su sonrisa era distinta, pero igualmente hermosa.

—Bienvenidos —Ella exclamó en voz alta, y Gun no demoró nada en salir corriendo hacia donde se encontraba.

Los perros, brincaban a mi alrededor, frotando sus cabezas contra mis piernas como tratando de incitarme a avanzar. Sonreí al comprenderlo y los acaricié. Rasqué tras sus orejas y comencé a caminar en dirección a Gun, ellos me siguieron. Realmente amaba los perros, pero nunca pude tener uno como mascota, esperaba ganarme su confianza durante los días que estuviera en Suay. "vamos muchachos", les dije mientras caminaba y ellos me seguían meneando las colas.

Levanté la mirada y me topé con unos ojos marrones brillantes y dulces.

—Hola, hermosa —dije sin pensarlo, a la tierna mujer frente a mí. No quería faltarle el respeto, pero mierda, la mujer era toda dulzura y hacía honor a su nombre, Lawan era realmente bella. No quería encariñarme, sabía que Gun estaba planeando algo al pedirme pasar navidad con sus padres, pero aún no estaba seguro de que era eso, así que no pensaba dejar que me encontrara con la guardia baja.

Un deseo del corazón #1 - HP5Donde viven las historias. Descúbrelo ahora