CAPÍTULO 29

12.6K 695 69
                                        

'Cuando empiezas a ser mi lugar seguro'

Matt

Desperté en el sofá.

Eso fue lo primero que supe. Lo segundo fue que tenía un brazo dormido y una sensación extraña de calma que no sentía desde hacía años.

Ally estaba a mi lado, recostada contra mi pecho, respirando de manera tranquila. Su pelo le caía por la cara y una de sus manos estaba apoyada sobre mi camiseta, como si incluso dormida necesitara asegurarse de que yo seguía allí.

Durante unos segundos no me moví.

Porque si me movía, podía despertarla.
Y si la despertaba, todo lo que había pasado la noche anterior volvería a ser real.

Recordé la fiesta.
El jardín.
Ella apoyándose en mí.
El miedo en sus ojos mezclado con algo que se parecía demasiado a la necesidad.

Yo no estaba acostumbrado a ser necesario para nadie.

Deslicé con cuidado el brazo que estaba bajo su cuello y me incorporé lo justo para mirarla. Tenía ojeras suaves y los labios ligeramente entreabiertos. Se veía... vulnerable.

No la Ally sarcástica.
No la chica que discutía conmigo.
Solo ella.

Y me di cuenta de algo que me hizo sentir un nudo en el pecho.

Si alguien la hacía daño...
yo no sería capaz de mirar hacia otro lado.

Cuando se movió, me aparté rápido.

—¿Qué hora es? —murmuró.

—Temprano.

Se incorporó despacio, llevándose una mano a la cabeza.

—Creo que odio el alcohol.

—Bienvenida al club.

Nos miramos.

—Anoche... —empezó.

—No tienes que decir nada.

—Sí, tengo.

Respiró hondo.

—No debería haberme apoyado en ti así.

—No debería haberte dejado hacerlo.

—Pero lo hiciste.

—Porque quería.

Eso la hizo tragar saliva.

—Esto nos va a meter en problemas.

—Ya estamos en ellos.

Se levantó y fue hacia la cocina. La seguí.

—Ally...

—No.

—No puedes seguir huyendo.

—No estoy huyendo —se giró—. Estoy intentando no rompernos.

—No hay un "nosotros" que romper.

—Eso es lo que da miedo.

No supe qué responder.

Porque por primera vez...
yo también sentía que lo había.

Y eso lo cambiaba todo.

El Playboy es mi HermanastroDonde viven las historias. Descúbrelo ahora