Katelyn Henderson
Cuando escuchamos el termino familia la mayoría de las personas sienten confianza, alegría, o un hogar a donde recurrir cuando todo está mal, personas a las que no les importa nada más que tu felicidad. Los padres en las escuelas, películas, libros o series hacen que los veamos como las únicas dos personas que harían todo por nosotros y si llegaran a lastimarnos sería de forma accidental, nos enseñan que ellos nos ayudarían a afrontar nuestros problemas no a crearnos más o simplemente a ignorarlos. Lastimosamente ese no es mi caso. Desde que tengo memoria lo único que recuerdo de mis padres son sus discusiones constantes, tratando de hacerlo en voz baja, pero sin que lo notaran se escuchaba hasta mi dormitorio. Cuando cumplí cinco años dejé de escuchar esas discusiones porque mi madre me había llevado a México nuevamente y a mi padre lo veía cada vez menos mientras crecía. Me hubiera gustado que mi madre fuera una mujer cariñosa conmigo, sin embargo, hacía que tuviera que ser perfecta en todo; excelencia académica, mejor deportista, protagonista de todos los musicales y aprendí a hablar tres idiomas antes de cumplir 16 años. Nada parecía impresionarla y empecé a perderme por complacerla. Ansiedad y estrés fueron dos palabras que se metieron a mi vocabulario a una temprana edad. Tal vez en el fondo del corazón de mi madre me quiera y por eso es tan ruda conmigo, eso me lo decía cada día mientras me miraba la espejo.
Todo cambio el 15 de junio de 2018, dejé de ser su hija perfecta y lo remarco tantas veces que empecé a sentirme como una basura. Ir a rehabilitación no es malo, incluso es lo mejor para tu salud mental. La vergüenza de mi madre por mi condición hizo que mi padre perdiera la cordura por primera vez. Para calmar a mi madre él se hizo completamente cargo de mi desde ese día, el pago mi medicamentos, los psiquiatras, los psicólogos y a partir de ese día dejaría de vivir con mi madre y me mudaría con mi padre.
Escuchar conversaciones está mal y a veces puede herirte oír cosas que no necesitabas, como el acuerdo que hicieron ellos dos. Crear una mentira perfectamente planeada para que la reputación de sus empresas no fuera dañada ¿una empresa es más importante que su hija? Me cuestionaba eso todos los días y cada vez llegaba a la misma conclusión, en efecto valía más. No podía culparlos siempre me dieron todo, era la única forma que tenía de pagarles por todos los daños que ocasione.
—Señorita, debería acomodar su asiento estamos a punto de aterrizar — me ordenó la azafata con una sonrisa amable.
Sumergirte en tus pensamientos siempre es una buena opción para pasar el rato. Sonreí ante este pensamiento.
Nunca me había gustado salir de mi zona de confort e inconscientemente lo estaba haciendo, una nueva ciudad, nuevas personas, nuevos lugares, como una nueva temporada de mi vida. Solo espero que no sea mala.
Al bajar del avión, mi mente estallaba, no decir bien la mentira de mis padres podría perjudicarlos y no quiero eso para ellos. Tengo miedo de empezar de cero.
La distracción es un complemento de mi personalidad que sin duda alguna no sería yo misma sin ella, he aprendido a controlarla para no perderme en mi mundo por mucho tiempo, pero algunas veces ella llegaba a ganarme como por ejemplo ahora; mi padre me había informado que alguien vendría a recogerme y lo he olvidado por completo.
Salí corriendo hacia la banda donde entregaban las maletas y no parecía estar la mía. No quería ser grosera con la persona que viniera a buscarme, vi mi maleta color dorada y caminé en dirección a la salida, buscando a alguien, sin saber muy bien a quien buscaba. Mientras caminaba logré ver a los lejos un letrero que decía "Bravo" al instante supe que él venía a buscarme. Mi padre no quería que me llamarán Henderson hasta que diera su anuncio oficial de mi llegada y estadía permanente en Nueva York. Una completa estupidez a mi parecer, pero todo por complacer a mi padre.
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VICIO
RomanceQuerer a alguien sin saber lo que quieres y establecer una relación sin amor propio solo generara un: VICIO. Katelyn Henderson y Johan Dupeyron son dos jóvenes que se conocen en las vías del tren. La atracción entre ellos surge de forma inmediata, e...