Emma.
Un olor fuerte estaba cerca de mi nariz, era tan intenso que moví mi cabeza para alejarme del mal olor, sin embargo, este no se iba, pestañeé para abrir los ojos y poder enfocar, la voz de Regina me llegaba de muy lejos en mi subconsciencia, tampoco la veía muy bien, estaba algo borrosa.
-despierta, cariño –dijo cerca de mí.
Pestañeé un par de veces más y pude reconocerla, estaba sentada en la orilla de la cama a mi lado, me miraba con el ceño fruncido y preocupado.
- ¿Regina, que pasó? –pregunté al tiempo que me incorporaba en la cama.
-lento, te diste un buen golpe –dijo con media sonrisa.
Al estar sentada la habitación dio vueltas así que volví a cerrar los ojos. Sentí los dedos de Regina en mi cabeza y luego la magia fluyó hasta mí, el mareó desapareció y supongo que el chichón también.
- ¿te sientes mejor?
-mucho –sonreí –gracias –dije y me incliné para darle un beso en agradecimiento.
Cuando me alejé de ella vi preocupación en sus ojos.
- ¿recuerdas lo que pasó antes de que te desmayaras? –preguntó.
Fruncí el ceño intentando recordar lo que había pasado.
-fui a Ganny's a buscar algo de comer para Jay y para mí y entonces...
Y entonces todo volvió, la conversación que oí, la declaración de Regina, pude sentir como mis ojos se abrían como platos.
- ¡no puede ser! –dije al mismo tiempo que me tapaba la cara con las manos de la vergüenza. –¿es en serio? ¿Es nuestro hijo? –pregunté angustiada.
Regina solo asintió con pesar.
Me levanté de la cama de un salto y comencé a caminar de un lado al otro maldiciendo en voz alta mi suerte.
- ¡Dios! ¿Por qué no pude evitar oír lo que decían de ustedes dos? ¡hasta lo atropellé! Te juro que fue sin intención –le dije a Regina –pero... ¡Dios! –dije el recordar los malos tratos hacia él –debe odiarme. –luego me enderecé y levanté un dedo señalando a Regina, se me había pasado un detalle - ¿Cómo es que lo sabes desde hace un par de meses y no me habías dicho nada?
Ella suspiró y se rascó la nuca incomoda.
-cariño, es complicado ¿Por qué no te sientas? –dijo dándole unas palmaditas al lugar junto ella –te lo explicaré todo.
Caminé arrastrando los pies y me senté pesadamente a su lado.
- ¿y bien? –dije con desganas.
-cuando supimos nuestro parentesco, él... bueno, fue difícil verlo de nuevo, hablamos y... cuando le dije que tenías que saberlo se negó, no estaban teniendo en ese momento una relación muy buena y él creía que si te decíamos quién era te disculparías con él por las razones equivocadas.
Mi relación con Jay comenzó a ir cuesta abajo cuando escuché los rumores de Regina y él, sabía que ella me amaba y podía confiar en ella, pero él siempre era tan especial con Regina, siempre tenía una sonrisa genuina para ella, siempre era un encanto con ella y ahora lo entiendo, es nuestro hijo.
Con un suspiro derrotado me tumbé en la cama.
-seguro me odia. –dije a punto de llorar.
-pues te lo ganaste –escuché que dijo. Me alcé en mis codos y la vi con una ceja alzada –te dije mil veces que no hicieras caso a esos estúpidos rumores. Pero... -dijo y suspiró –créelo o no, él no te odia. –dijo con una sonrisa tierna.
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Be my beginning
FanfictionEs obligatorio leer la trilogía de SwanQueen Story pues esta historia comienza 25 años antes de los acontecimientos
