3 De Marzo Parte II

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Mientras caminábamos me di cuenta que mi teléfono estaba lleno de mensajes, todos eran de Lake preguntándome donde diablos me había metido, parece que no solo preocupe a Esteban con mi desaparición.

Entramos a los camarines para cambiarnos de ropa

—Si te descubro mirándome, pateare tu trasero— le advertí antes de sacarme la ropa

—ni que estuvieras tan bueno

Ese comentario me atravesó como una flecha

—Perdona lindo, pero yo, estoy más bueno que el pan

—Si claro, y yo soy hetero

No pude evitar reírme, así que di por terminada la mini discusión y le di la espalda.

Me puse una polera negra y holgada, además de unos shorts, me sentía cómodo con esta ropa.

Cuando terminé me di la vuelta y pude ver que Esteban ya se había cambiado, pero me llamó la atención los shorts que estaba usando.

Al parecer estaba viendo de manera muy descarada, pues Esteban se dio cuenta.

—Veamos, al parecer yo tendré que patear tu trasero

—solo te estoy mirando por tu short, es mas corto que los demás

—Ah si, me gusta usarlos así

—Se te ven bien

El niño me dio las gracias con algo de nervios ¿lo estaré poniendo incómodo otra vez?

—Haces ejercicio ¿verdad?

Se lo pregunté pues se le notan músculos en las piernas, y su polera es tan ajustada que se le marca el six pack que se le está formando.

—ehhh, si, tengo un saco de boxeo en casa, y patino bastante

—¿Pátinas?— pregunté con más emoción de la que me hubiese gustado mostrar

—sip, hace como 3 años

—Que genial, me gustaría aprender

—Yo puedo enseñarte— dijo en un tono algo coqueto, así que lo miré levantando una ceja —si quieres— agregó con vergüenza.

—Lo pensaré

Ya vestidos, nos fuimos a la cancha para esperar al entrenador.

No lo veo desde enero, el entrenador me invitó a cenar con él y su pareja, recuerdo que iba super nervioso pero resultaron ser una pareja adorable y muy amorosos.

—Bueno chicos, espero que hayan entrenado este verano pues los voy a exprimir como limones

Esas palabras desmotivaron a muchos, incluido Esteban, pero a mi me encendieron mi espíritu competitivo

—Bueno, como es la primera clase será rápido, un partido de quemados.

Esteban pareció emocionarse por eso, y yo también lo estaba

—Muy bien, José y Matías decidirán los equipos.

Mire al sujeto, el cual es de la clase de Esteban.

Matías es capitán del equipo de fútbol, atlético, Moreno y no muy alto que digamos, con acento español.

El equipo de fútbol me genera desconfianza, esta conformado en su mayoría de idiotas que pasan molestando a todos, incluyéndome, aunque a este sujeto nunca lo he visto burlarse de alguien.

Jugamos un cara o sello, y al ser el ganador, pude elegir a mi primer compañero.

—yo escojo a Esteban.

Mi Cabeza Es Un DesastreHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora