Día 26 De Mayo Parte II

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Esteban sonreía con emoción mientras se lanzó a darme un fuerte beso en la mejilla.

Nos fuimos tomados de la mano, yo apretaba fuerte aveces solo para saber si esto no era un hermoso y cruel sueño, pero al ver a Esteban sonreir, me demostraba que todo esto era real.

-Ten cuidado con las tablas, algunas están frágiles- advertí apenas llegamos al muelle -No me gustaría tener que rescatarte

-¿Porque? Sería sexy estar en tus brazos

-Imbecil, aquí fue donde Lake casi se ahoga, por eso te lo digo- le dije enfadado de que siga con este coqueto descarado.

Su cara paso de una sonrisa, a la preocupación en segundos.

Llegamos hasta la orilla del muelle y nos sentamos sobre las tablas que se veían más firmes.

-¿Y porque querías venir aquí?- pregunté con curiosidad.

-Porque sé que este lugar es especial para ti- respondió sintiendo la brisa en su rostro -Y aquí puedo decirte todo lo que siento.

Pero antes de que pudiera hablar, levante la mano para detenerlo.

-Antes, déjame explicar el porqué estoy tan dolido.

Él me miró a los ojos, y tomé una gran bocanada de aire antes de empezar.

-ambos sabemos que luego de mi ruptura con Cristina la pasé mal, muy mal- comencé recordando esos tiempos -Lake siempre estuvo ahí para mí, pero la luz de esperanza en ese horrible pozo de oscuridad........ Fuiste tú

-¿de qué hablas José?

-mis padres no estaban, mi mejor amigo estaba en otro continente, y Lake, aunque siempre estaba, me sentía una carga para ella, hasta que llegaste tú a mi vida

Debí tomar una pausa pues sentía que las lágrimas se acumulaban en mis ojos.

-el chico de pelo largo que me invitó a una colina para conocernos, el chico que comenzó a hablar conmigo en los pasillos, el que era mi pareja en clase de química sin importarle mis accidentes, el chico que luchó por entablar una amistad conmigo hasta que lo consiguió, y el chico que ahora no puedo sacarme ni un segundo de la cabeza

-José....

-sé que en algunas ocasiones te traté mal, sé que soy pesado y esa es la razón por la que tengo pocos amigos, pero te agradezco el haberte quedado, el haber luchado, el haberme soportado. Porque gracias a eso estamos aquí, juntos- añadi tomando su mano mientras las lágrimas caían libres por mi rostro -Y por esta misma razón, fue que me dolió tanto cuando me empujaste, pues creí que todo eso se había terminado, que todo lo que siento por ti solo fue parte de una horrible broma.

Esteban no dijo nada al principio, soltó mi mano y me atrapó en un fuerte abrazo.

-¡Por favor perdoname! - me dijo mientras yo me aferraba a él -Cualquiera que note la gran persona que eres, lucharía por ti. y juro que nunca quise que te sintieras mal junto a mi.

Sentirlo así de cerca después de tantos días me hizo soltar unas cuantas lágrimas, pero traté de mantener la compostura.

-Oye, Oye, tranquilo- dijo sacándome de su hombro y limpiando de manera gentil mis lágrimas -José sé que estás aterrado porque esto es nuevo para ti, probablemente tengas muchas dudas e inseguridades, y te lo digo porque yo también pasé por eso cuando asumi mi sexualidad- añadió antes de darme un beso en la frente y seguir -Yo estaré a tu lado para superar cada obstáculo que se te presente, y por favor no creas que lo único que me importa en nuestra relación es llegar a la intimidad, porque en realidad es lo último en lo que estoy pensando.

Mi Cabeza Es Un DesastreHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora