Cuando llegamos a casa de Esteban, el niño dejó nuestras mochilas arriba, mientras yo me fui directo a ver los peces.
-Hola cosas bonitas, los extrañe un montón- dije mientras estaba embobado viendo a los peces nadar de un lado a otro de la gran pecera.
Desde la primera vez que vine a su casa, esta pecera se robo toda mi atención, he soñado por años ir a un acuario y esto es lo más cerca que estaré en muchos años, además Esteban tiene peces bastante lindos, iguales al dueño.
-¡José!- gritó Esteban desde el segundo piso
-¡¿Que pasa?!- pregunté sin despegar mi vista de la pecera.
-¡Sube por favor!
Yo solté un gruñido pues no quería dejar de mirar, pero obedecí de todas formas.
Nunca había subido, así que al terminar de subir el último peldaño, me quedé quieto.
-¿Donde estas?
-Aquí en mi habitación- dijo sacando su mano por la puerta
Me acerqué y me quedé en el marco de la puerta, apreciando la gran habitación que tenía Esteban.
Su cuarto era de un celeste pastel, con una cama grande, un escritorio, un atril con un cuadro en una esquina, y varios posters por las paredes, además de unas cuantas plantas y un saco de boxeo en otra esquina.
-¿no quieres cambiarte de ropa?- me preguntó desde su baño privado
-Dudo que tu ropa me quede buena- admití avergonzado
-Ni creas, que a mi me gusta bastante usar ropa ancha
Solté un Ja antes de que el saliera del baño.
Quede impactado con su cambio, estaba usando efectivamente una polera ancha, la cual dejaba uno de sus hombros al descubierto, además de uno de sus shorts más cortos que tanto le gustan, Dios se veía adorable y sexy al mismo tiempo.
-¿Que ocurre?- preguntó al notar que lo estaba observando
-Nada- dije mirando a otro lado -¿tienes algo que me quede bien?
El sacó casi de inmediato una polera y unos pantalones
-¿porque siento que tenias esto preparado de antes?
El solo se rio y no contestó
Yo comencé a sacarme la ropa mientras el niño estaba de espaldas ordenando ropa en su closet.
Deje mi torso al descubierto mientras me ponía la polera por encima para ver si me quedaría buena.
-Puedes cambiarte en mi baño si quie....
Esteban justo se dio la vuelta cuando estaba por ponerme la polera. Así que me vio, se puso rojo y me dio la espalda otra vez.
-No creí que te cambiarías aquí
-Oh vamos, no es la primera vez que me ves sin polera- dije viendo que la polera si me quedó bien -y dudo que sea la última
Al oírme a mi mismo me puse rojisimo
-Okey eso sonó mas sexual de lo que pensé
Esteban se comenzó a reír mientras yo me sacaba los pantalones y me ponía los que me había pasado.
Lo bueno es que también me quedaron bien. Así que le informe al niño que ya podía voltearse.
-Wow
-No se si eso es bueno o malo
-Te ves genial- dijo con una sonrisa
Le sonreí de vuelta, y al ver su hombro descubierto, se me ocurrió hacerle una pequeña broma.
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Mi Cabeza Es Un Desastre
Novela Juvenil¿Porqué? Esa pregunta me invade desde que te conocí ¿Porqué te acercas a mi? ¿Porqué aún me hablas? ¿Qué ganas con mi amistad? Desde que llegó a mi vida, mi cabeza se ha vuelto un maldito desastre, pregunta tras pregunta, sin respuestas claras. Mi...
