Hoy el cielo se nos caía encima.
EL fin de semana llegó un temporal al pueblo que inundó todas las calles, por lo que nos suspendieron las clases ayer, lo cual agradecí pues es un día menos de ver al idiota de Esteban.
Como sea, hoy seguía lloviendo pero almenos podías caminar, así que por seguridad decidí que llegáramos un poco antes al colegio y así evitar cualquier inconveniente.
Llegamos casi media hora antes del inicio de clases, por lo que nos fuimos a la cafetería para tomar un desayuno rápido.
—Su comida ha llegado señorita— dije mientras dejaba la bandeja frente a ella.
Hoy Lake no desayunó, así que decidí comprarle un pedazo de tarta para que tenga algo en el estómago.
—Gracias Alfred, puedes retirarte— respondió siguiendome la corriente, lo cual me hizo reír.
Comenzamos a hablar un poco, ella me preguntó si ya habíamos decidido que hacer para la competencia artística, pero le dije que como aún no tenemos el tema, poco y nada podemos hacer.
—¿Tu como vas con Matías?
Lake me contó el otro día como chocó con ese sujeto en el pasillo, típico cliché de wattpad, pero bueno, al parecer a la niña le flecharon el corazón pues apenas lo nombro se pone rojisima, y ahora no fue la excepción.
—Bueno si te pones así de roja supongo que van bien— agregué sonriendo de manera coqueta, adoro molestarla en temas de amor.
—¿Y tu como vas con Esteban?
Ni me inmute Pues sabia que diría eso, lo que ella no sabe es todo lo que paso el viernes.
—Somos amigos, por ahora
Más que idealizar ser algo más que amigos, siento que en cualquier momento dejaremos de serlo, aunque la sonrisa de Lake me indicó que ya se debe estar imaginando mi matrimonio.
Le hice una señal de detente con la mano, antes de que me lanzará su bombardeo de preguntas.
—Tu eres mi mejor amiga y no puedo mentirte, Esteban me tiene muy confundido, pero mi corazón aún no se decide bien.... es todo muy complicado...
Le dije todo eso con la cabeza gacha y evitando todo el contacto visual, si Lake leía mis emociones en mis ojos, todo se iría a la mierda, y no puedo perder a 2 amistades importantes en tan poco tiempo.
No sé si soné muy afectado o se asustó por no mirarla, pero ella vino y me dio un cálido abrazo, que no pude evitar corresponderle, dándole un beso en la mejilla como agradecimiento.
—Ahora comete esa tarta o te la tiro por la cabeza.
Ella me revolvió el cabello y obedeció, antes de que el timbre sonara y tuviéramos que dividirnos.
La primera clase de hoy era Historia, la verdad no hay nadie que sea muy amigable entre mis compañeros de esa clase, así que hago todo solo, incluyendo la prueba de hoy.
Ls terminé rápido para poder salir a recreo.
Me comi un sandwich que había traído mientras veía a la gente pasar por los pasillos.
A lo lejos vi a Esteban, hablando muy feliz por teléfono, lo cual me hizo enfadar pues imagine que estaba hablando con el idiota de Alexander.
Al oír la campana me fui refunfuñando a Química, en donde Matías ya estaba sentado junto a mí.
—Hola José ¿que tal?
Su sonrisa mañanera me estresa cada día mas
—Bien— respondí seco antes de sentarme en mi lugar —¿y tu?
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Mi Cabeza Es Un Desastre
Romance¿Porqué? Esa pregunta me invade desde que te conocí ¿Porqué te acercas a mi? ¿Porqué aún me hablas? ¿Qué ganas con mi amistad? Desde que llegó a mi vida, mi cabeza se ha vuelto un maldito desastre, pregunta tras pregunta, sin respuestas claras. Mi...
