Los rayos de sol nuevamente me despertaron la mañana del sábado.
Aunque hoy no me iba a amargar, hoy era mi día y nada lo podía arruinar.
Me levanté de la cama, me puse un sweater y salí de mi habitación. La verdad se siente raro volver a dormir solo, me había acostumbrado a tener a Esteban al otro lado de la cama.
El niño se fue ayer de casa, nos fuimos juntos en mi auto para ir a nuestros talleres, y cuando ya habíamos terminado lo fui a dejar a su casa, sin dejar de agradecerle todo lo que hizo por nosotros y disculparme por las molestias causadas, aunque como siempre me dijo que no tenía nada de que preocuparme ni que agradecer.
Volviendo al presente, llegué a la cocina y me percaté que mi amiga aún dormía, pues no había ni un alma en la casa, por lo que, para variar, me tocaba a mi hacer el desayuno.
Saqué los ingredientes y puse manos a la obra, hoy era mi día, así que decidí prepárame unos ricos pancakes con caramelo arriba.
Mientras estaba en eso pude oír como el ventanal que da al patio trasero se abría, yo me asusté porque hasta donde sabía Lake estaba en su habitación, así que dejé lo que estaba haciendo, tomé un cuchillo y me asomé por la puerta para enfrentar al desconocido.
Para mi sorpresa, el desconocido era nada más y nada menos que mi queridísima ex novia Cristina, a lo cual yo me quedé petrificado, pero ella se dio cuenta rápidamente de mi presencia
-wow, es la primera vez que te veo amenazando a alguien con un cuchillo- dijo ella mientras dejaba leña al lado de la chimenea
-Cristina ¿qué demonios haces aquí?- pregunté con un mar de dudas en mi cabeza
-primero, hola José, estoy bien, gracias por tu preocupación- respondió ella con seriedad -segundo, estaba recogiendo leña con tu amiga, pero se quedó atrás buscando unas flores, y tercero, baja ese cuchillo que me estas poniendo nerviosa
¿Ella y Lake juntas? Imposible.
Dejé el cuchillo en la cocina y salí en dirección a la habitación de Lake. una vez ahí pude ver que la cama estaba vacía, así que con más dudas que antes volví donde estaba Cristina.
Cuando volví al Living pude ver a la cosa entrar con unas cuantas ramas y un canasto lleno de flores.
-oh ¡Buenos días José!- me saludó ella -Cristina ¿podrías ayudarme con las flores?
ella le dijo que si, tomando la canasta y poniéndola sobre la mesa que estaba frente a la chimenea.
-¿alguna me va a explicar qué demonios pasa aquí?- pregunté un poco molesto
-pues necesitábamos leña, y como tú estabas durmiendo como un oso y Esteban ya no está, decidí llamar a Cristina para que me ayudara, después de todo ella vive a unas cuadras de aquí- respondió mi amiga dejando la leña.
-a ver si entiendo, tú le pediste ayuda a ella mientras yo dormía- dije con confusión, pues hasta donde yo entendía, Cristina detesta a Lake.
-bravo, eres el ganador del millón de dólares- respondió mi ex con tono burlón
-bueno ehhhh ¿quieren desayunar? estoy haciendo pancakes- dije aún tratando de asimilar la información.
ambas aceptaron y se sentaron a la mesa, mientras yo fui a la cocina y les serví 3 a cada una, llevando también salsa de chocolate y caramelo, para que los pudieran endulzar.
las chicas me dieron las gracias y yo regrese a la cocina para cocinarme los míos. cuando ya los tenía listos me los lleve al comedor junto a una taza de café, pero grande fue mi sorpresa al ver el comedor vacío, con una nota sobre el.
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Mi Cabeza Es Un Desastre
Novela Juvenil¿Porqué? Esa pregunta me invade desde que te conocí ¿Porqué te acercas a mi? ¿Porqué aún me hablas? ¿Qué ganas con mi amistad? Desde que llegó a mi vida, mi cabeza se ha vuelto un maldito desastre, pregunta tras pregunta, sin respuestas claras. Mi...
