Han pasado 3 días desde la golpiza.
El martes luego de unas horas de haber llegado a casa, Andres pasó a buscarme para llevarme al hospital, en donde confirmaron que tengo una costilla fracturada.
Las instrucciones eran simples, no hacer fuerza, no aplicar presión en la zona y dejar que el hueso se sane solo.
¿El problema? Yo no sirvo para no hacer nada, comienzo a desesperarme y me surge la necesidad de hacer cosas.
Eso ha desencadenado un estrés gigante para Esteban, el cual se quedó a cuidarnos a Lake y a mi.
Me ha regresado a mi cama unas 5 veces pues me descubre haciendo cosas, pero no lo puedo evitar, necesito hacer algo.
El día miércoles el entrenador, Cony y Andrés vinieron a visitarme en la tarde.
Cony me regaño por meterme en una pelea, el entrenador solo se preocupó por saber si estaba siguiendo las instrucciones del doctor, y ahí Esteban me delató, pues le dijo que ya estaba haciendo fuerza, así que recibí un regaño extra, gratuito.
En cuanto a Andrés. El nos trajo pan y pasteles de la panadería, y tuvimos una conversación a solas.
—Chico, David ya me contó todo, sé que estas confundido por este niño Esteban.
Me puse rojisimo cuando lo oí
—¿Que gano negándolo?
—Sabes que puedes hablar con nosotros muchacho
—Lo sé— respondí suspirando —lo haré cuando logre poner mi cabeza en orden Andrés, lo prometo
El me dio una cálida sonrisa y me revolvió el cabello, lo cual me hizo sentir mejor.
Ayer vino Cristina a ver como estaba, se quedó conmigo en mi habitación casi todo el día, hicimos algo que yo adoraba, lo cual era apoyar mi cabeza en su regazo mientras ella me acariciaba el cabello.
Fue bastante relajante y me subió mucho el ánimo, lo raro fue que Esteban casi no venía a ver como estaba, lo cual hace bastante seguido.
Tengo entendido que Lake no ha salido de su habitación en estos 3 días, y en parte entiendo el porqué, pero igual me estrésa no ver su cara sabiendo que vivimos juntos, pero bueno, es su proceso y debo respetarlo.
Y bueno, llegando al día de hoy, aquí estoy, sentado en mi cama mirando por la ventana.
—me alegra ver que sigues acostado— dijo Esteban entrando con el desayuno
—No quiero seguir sacandote de quicio— admití sin mirarlo —¿puedo salir al patio un rato?
El dijo que no debía pedirle permiso, solo que no hiciera fuerza pues tendrían que llevarme al hospital si se me rompía la costilla, y no quiero mas agujas, gracias.
Recibí la bandeja con mi rico desayuno y le di las gracias al niño.
—No hay de que, cualquier cosa me llamas
—Como usted diga Doc
—Te dije que no me llames Doc
—Si, si, lo que diga Doc— le dije riéndome de su enfado —Ahora ve a darle alimento a ese monstruo de las cavernas, mejor conocido como mi mejor amiga
Él soltó una tierna risa que me robo una sonrisa, y salió de la habitación.
Me devore el desayuno tan delicioso que me preparó Esteban, y me tomé la pastilla para el dolor que me había dejado el doctor.
Hoy decidí vestirme, la verdad estos días he sido un poco mal criado, pues me he quedado con pijama casi todo el día, le pido a Esteban traerme la comida a la cama, y he dormido muchas siestas.
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Mi Cabeza Es Un Desastre
Romansa¿Porqué? Esa pregunta me invade desde que te conocí ¿Porqué te acercas a mi? ¿Porqué aún me hablas? ¿Qué ganas con mi amistad? Desde que llegó a mi vida, mi cabeza se ha vuelto un maldito desastre, pregunta tras pregunta, sin respuestas claras. Mi...
