Le preguntó cuánto sería capaz de pagar por un beso suyo y la respuesta fue:
"Pagaría por qué tú quisieras besarme a mí, no por un beso tuyo".
Triplico el precio que esperaba.
Era amor y no deseo.
Ahí si era.
ESTÁS LEYENDO
A flor de piel
DiversosLlevo un año tratando de ponerle nombre, título y emoción a todo aquello que he sentido, siento, pienso y me pregunto. No sé si en estos 12 meses he sido capaz de encontrar las palabras adecuadas en el contexto adecuado con la explicación adecuada...
