Capitulo 16

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Está semana en la universidad ha estado muy ruda. Hay muchos que renunciaron. Yo no pienso hacerlo, ni tampoco Larisa. Así nos quememos las neuronas estudiando, pero sabemos que todo será recompensa después.

En estos momentos estamos metidas en una prueba final del semestre en la materia de Astrofísica. Voy en la pregunta diez de quince, cuando el profesor comienza a pedir los exámenes.

Mierda.

Nadie se levanta a entregarle la prueba. Todos estamos escribiendo lo más rápido que podemos.

—El estudiantes que no me entregué en el próximo minuto, no le recibo la prueba—Dice con despreocupación.

Todos siguen escribiendo lo más rápido posible. Yo estoy es que le hago un hueco a la página de lo rápido que estoy escribiendo, además que estoy tratando que mi letra sea legible.

—Quedan treinta segundos—anuncia el profesor.

Solo se levanta el cerebrito del salón a entregar el examen. Los demás seguimos hechando lápiz en nuestras páginas.

Muy bien solo me falta una pregunta. Es la más fácil por eso la dejé al final.

Comienzo a responderla pero veo que muchos se levantan corriendo a entregarle la prueba como si su vida dependiera de ello. Larisa que estaba a mi lado llega corriendo hacia el profesor y le entrega la prueba.

Me doy cuenta que el profesor está contando desde el diez hasta el uno para poder entregar.

¡Ah!, tendré que dejar esa pregunta a la mitad.

Salgo corriendo cuando justamente dice uno. Él me ve con desconfianza pero me recibe la prueba.

—Muy bien...—El profesor anuncia mientras todos regresamos a nuestros acientos—Está es la última prueba que tienen de mi materia por lo que queda de semestre. Los que anteriormente salieron mal en alguna prueba, está les ayudará. Pero si no logran pasar está prueba. Y no tienen los suficientes puntos para aprobar sin ella. Déjenme decirles que se terminarán quedando en éste semestre.

Puedo estar segura que todos estamos aguantando la respiración en este momento.

El profesor está apunto de salir del aula cuando se detiene a medio camino.

—Ah! y sepan que yo no los apruebo o desapruebo—Nos mira con una sonrisa angelical—Ustedes mismos lo hacen.

Todos quedamos en silencio y es luego cuando comenzamos a decirnos las respuestas que cada uno coloco. Por lo que me van diciendo respondí todas las preguntas correctamente. El problema fue la última pregunta que deje a la mitad.

Vários se asustan cuando le dicen la respuesta de la pregunta. Puedo a ver a Larisa algo asustada, pero estoy segura que lo hizo bien. Ambas estudiamos juntas y juntas saldremos de está.

Larisa y yo salimos del aula y comenzamos a caminar por los pasillos para llegar a la salida. Justo por el otro lado del pasillo pasa Steve con un chico que estudia con él.

Steve ve a Larisa con una sonrisa pícara. Me le quedó viendo con las cejas elevadas, de verdad que no para de sorprenderme.

Cambio la dirección de mi mirada. Larisa lo ve y voltea los ojos tratando de ocultar una sonrisa.

Wow, éstos dos se traen algo más que yo no sé.

Llegamos justo a la salida y antes que Larisa de otro paso la detengo.

—¡¿Que fue eso?!—Es difícil ocultar la sonrisa en mi rostro.

—¿De que..?—Se hace la loca.

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