Dicen que los Targaryen son la sangre del dragón. Hydra lo sabe. Lo ha sabido siempre. Y aún así, sangra igual que todos.
Nació entre el fuego y la traición, y aprendió pronto que en este juego no hay lugar para el corazón. Juró lealtad. Rompió jura...
Hubo una vez una niña que nació entre dragones y aprendió, demasiado pronto, que el fuego no distingue a quién quema.
La llamaron muchas cosas a lo largo de su vida. La heredera legítima. La reencarnación de Visenya. La madre de dragones. Le dieron títulos y rumores como si fueran armadura, como si los nombres pudieran protegerla de lo que se avecinaba.
No pudieron.
Hydra Targaryen creció en el ojo de una tormenta que ella misma ayudó a construir. Leal a una causa que la consumía, amando a quien no debía amar, cargando un deber que nadie le preguntó si quería. Era feroz y calculadora, sí. Pero también era humana, y esa fue siempre su mayor debilidad.
Esta no es una historia sobre una heroína. Es la historia de una mujer que eligió el deber sobre el amor, una y otra vez, hasta que ya no quedó nada que elegir.
165 años antes de Daenerys Targaryen, en medio de la guerra más sangrienta que los Siete Reinos hayan visto, una princesa aprendió el verdadero precio del fuego.
Este es su precio.
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DISCLAIMER!!! No todos los eventos son fieles a los libros y/o serie[s].
La historia incluye violencia, muertes, escenas sexuales, relaciones con diferencia de edad, e incesto.