—Bueno, Rubén, ¿qué te parece tu primo?
—Es simpático, ¡muy simpático!
—Yo lo encuentro fascinador.
Momentos más tarde, Samuel se despedía de sus invitados para no faltar a su partida de caza organizada, y tampoco para faltar a su cita con Lolito. Los cazadores se hallaban reunidos en el gran patio del palacio; todos le saludaron y Vegetta se dirigió al jefe de la formación para indicarle que no era necesario que los fusileros le acompañasen y que tampoco llevaría los perros. Sin embargo, autorizó a los demás para que la partida se llevase a cabo mientras él se dirigía a un rincón más apartado del monte.
Las órdenes del emperador, o, mejor dicho, sus deseos, fueron cumplidos sin ningún reparo. Y así fue como Vegetta pudo acudir a la cita que tenía concertada con el extraño y hermoso doncel de cabellos anaranjados, y que los lectores podrían calificar como una travesura del joven emperador.
Lolito mientras tanto llevaba a cabo su hazaña de colarse por la ventana y escapar para asistir a la cita que tenía con su primo el emperador y que tanta ilusión le producía. En tanto el par de tórtolos escapaba para verse, Fargan, seguido de Willy, creyó que esa sería su oportunidad de demostrar su fidelidad al imperio. Vegetta no se quejaría de él —de ellos— pues cualquier problema sería solucionado valientemente, al punto de dar su vida por el emperador.
Las meditaciones de la pareja de policías fueron interrumpidas por la Gran Duquesa, quien solicitó hablar con ellos.
—Majestad... Majestad... —Fargan se encontraba nervioso, el albino puso la mano en su hombro y le sonrió. La sonrisa de Willy era hermosa y le brindó más seguridad en sí mismo. —No estaba previsto...
—¿Qué sucede? ¿Qué no estaba previsto?
—Los imprevistos...
—¡Ah, sí! Precisamente de eso quería hablarles... tampoco estaba previsto ese muchachito con el que se vio Su Majestad hace no pocas horas.
—Ah, ya sé de qué se trata. Su Majestad ha estado pasando tiempo con ella... él, perdón.
—En ese caso, ¿le conoce bien?
—¿Eh? No, no le conozco, pero sé que se trata de un ladrón.
—¿Un ladrón? —la duquesa exclamó sorprendida.
—Bueno, no sabemos si es un ladrón ladrón —intervino Willy, para tratar de ayudar a su Fargan en el embrollo en él los había metido—. Lo digo porque hay ladrones políticos, que fingen un robo para despistar y...
—Guillermo, David, no necesito una lección de criminología, lo que quiero saber es si el ladrón ha sido detenido.
—No. Se me escapó. Quiero decir... Su Majestad nos entretuvo con una charla que no pudimos rechazar y el ladrón escapó...
Mientras tanto, Vegetta y Lolito habían llegado al mismo tiempo al lugar acordado horas antes. Sin poder evitarlo, el joven doncel sintió que su corazón daba un vuelco al contemplar al emperador, quien se perdió en las esmeraldas que su acompañante tenía por ojos.
—¿Cómo está, Su Majestad? —Lolito fue quien rompió con el silencio en el que se habían sumergido.
—Estoy muy satisfecho de que hayas venido —confesó Vegetta.
—Y yo muy contento de venir otra vez por el bosque —sonrió el doncel, señalando la tupida vegetación, haciendo sonreír al monarca.
—Va a estar muy empinado —añadió el de ojos amatistas.
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𝗾𝘂𝗲𝗲𝗻 𝗼𝗳 𝗺𝗶𝗻𝗲 ──── vegelito
Fanficqueen of mine ✪ vegelito Lolito nunca tuvo aspiraciones a la realeza, ese era trabajo de su hermano mayor, Rubén. hasta que con su familia tienen que viajar al reino de Karmaland para que Rubén se case con el emperador Samuel. Inic...