CAPITULO I: ¿ES ESTO EL INFIERNO?

71 5 0
                                    


El mundo había entrado en un completo trance gracias al avance tecnológico. Cada día que pasaba, menos gente era asesinada, menos gente moría por enfermedades, y los humanos vivían en un ciclo infinito de consumimo y trabajo.
Muchas personas habían perdido el sentido de sus vidas, haciendo que desde el año 2028 la causa más común de muerte en todo el mundo era el suicidio.
Aun así, en la tierra se vivía una “Paz” sublime, las guerras innecesarias, el contrabando, la caza furtiva y muchos otros pecados típicos de la humanidad habían quedado en el pasado. En palabras de un optimista, se podría decir que el mundo era casi el paraíso; pero para la mayoría de personas corrientes, el mundo era un lugar aburrido.
Una de esas personas era Luck Uheldig de 24 años de edad, ingles de ascendencia noruega, que reside en la lluviosa ciudad de Manchester (Inglaterra). Su padre había muerto cuando él era un niño, así que su madre Urtha, los crio sola a su hermano mayor y a él.
Su madre jamás volvió a casarse, así que Luck y su hermano Alder, nunca tuvieron una figura paterna, y a pesar de que su madre hacia trabajos extras y se esforzaba por darles lo mejor, Alder y Luck comenzaron a trabajar desde corta edad. Ambos estudiaron en la academia Ashford al sur de la avenida Trass que se ubicaba a 17 kilómetros de su casa, así que debían de levantarse a las 4 de la mañana para poder llegar a clases, y luego en la tarde, trabajar medio tiempo limpiando garajes y patios por lo que las personas les quisieran dar a cambio, a veces dinero, y otras veces ropas viejas, comida, o basura.
A pesar de la desdicha de los hermanos Uheldig, la fortuna sonrió a corta edad a Alder.
Ese chico, era un completo genio. Llamando la atención rápidamente de sus maestros y de todo aquel que lo rodeaba. La adolescencia lo doto de mucha popularidad por su personalidad extremadamente hechizante y una hermosura digna de un modelo. Ya cumpliendo la mayoría de edad, fue becado en la mejor universidad de Gran Bretaña, y se casó con una hermosa mujer llamada Fiore Vandalia, que conoció en su época de preparatoria.
Fiore era el interés amoroso de su hermano Luck, pero a pesar de eso, la relación de los dos hermanos nunca se quebrantó. Eso sí, Luck no podía dejar de sentir en su fuero interno, cierta envidia y un poco de rencor hacia su carismático hermano. Especialmente luego de que este se fuera de casa para estudiar en la universidad.
Aunque, a él nunca se le habría pasado por la cabeza, su hermano Alder también tenía envidia de él. Luck desde niño, a diferencia de su hermano, mostraba una actitud más proactiva, decidida e inclusive un poco mprudente. Era un joven extrovertido que se hacía amigos de todo el que quería, y, a pesar de su personalidad no tan atrayente como la de su hermano, su positivismo y testarudes lo habían convertido en un hombre hecho y derecho.
Esta actitud lo llevo a conocer al amor de su vida, una hermosa joven llamada Amanda Mckorless. Se conocieron en la cafetería donde Amanda trabajaba como camarera. Luck comía allí a diario al salir de su trabajo en el mini market, con el único motivo de verla.
Luego de varios meses e intentos, por fin Amanda cayó ante los encantos del hombre, y ambos se casaron.
Ya hacía 1 año desde eso, y ellos vivían actualmente en un pequeño y barato apartamento en el 8vo piso de un viejo edificio de un barrio poco poblado al oeste de Tenby.

Luego de una intensa noche lluviosa, sonó el despertador de Luck que lo hizo levantar de inmediato.
- “¿Amaneció tan rápido? No logre descansar nada”- Pensó Luck que restrego sus ojos con las manos y miro alrededor de su desordenado departamento.
-Buenos días Cariño- Dijo silenciosamente a Amanda que se encontraba acostada de espaldas hacia él, pero ella no le respondió. Este resoplo y se levantó.
- “Hace días que ya casi no me habla, y ni hablar de sexo, llevo meses que no me deja tocarle ni el cabello”- Pensó al llegar al baño y verse en el espejo
“Se que estoy fuera de forma”- Vio su enorme pansa- “Pero tampoco es para tanto”-
Luck se bañó y cepillo los dientes. Peino su corto cabello negro y se afeito su frondosa y revuelta barba, dejando brillante su blanca barbilla. Se colocó el uniforme del mini market y le coloco dinero a Amanda en su mesita de noche para que ella desayunara- “Ya comeré algo para el almuerzo”- Pensó.
Se termino de alistar y vio que su esposa estaba acostada enviando mensajes continuamente.
-¡Adiós cariño, que te vaya bien en tu día libre! - Se despidió, pero nuevamente Amanda le ignoro.
Él le devolvió una mirada triste, abrió la puerta y se fue a su trabajo.
Era un día nublado y posiblemente lluvioso como todos los días, solo se escuchaban los pitos de los autos y las voces de los vendedores y personas que andaban por las calles.
Luck tenía que caminar unos 8 kilómetros para llegar a su trabajo. No tomaba el metro ni tranvía para ahorrar dinero, pero de igual manera, a él le gustaba mucho caminar ya que aprovechaba en pensar en su día a día para llegar más rápido al trabajo.
- “Hace rato que no visito a Mama, debería de ir a verla”- Pensó cuando paso enfrente de una tienda de televisores donde estaban anunciando el clima de manera aburrida.
En ese momento sintió su teléfono vibrar, pero al tocarse sus bolsillos, noto que no había traído su cartera, lo que significaba que no iba a poder almorzar tampoco.
Ni hablar de pedir prestado, ni iba a fiar la comida en el trabajo de Amanda.
Tomo su celular y noto que era un numero desconocido, contesto y escucho una voz muy familiar que llevaba años sin escuchar. Era la de su hermano Alder.
-¿Hola? - Contesto Luck
- ¡Hola, hermanito! ¿Como estas? ¡Soy Alder, tu hermano! -
-Hola Alder, ¿qué tal? -
-¿Qué tal? ¿Solo eso? ¡Llevamos tiempo sin vernos! -
-Si, ciertamente hace tiempo que no te escuchaba- Rio Luck
-¡Supe que te casaste! ¿Como va todo con eso? Bueno, ¡más tarde me cuentas! ¡Te llamaba justo por eso! ¡Hoy estaré en la ciudad! Mamá me conto hace unos días que estabas viviendo cerca de Tenby ¡Estaré pasando más tarde por allá! - Le dijo su hermano.
- “Que fastidio, no tengo ganas de verlo hoy. La actitud de Amanda me dejo desanimado y no quiero desanimarme más oyendo lo exitoso que es”- Pensó y dijo- Sabes que hermano, hoy no podre porque…-
-¿Hola? ¿Hola? ¿Hermanito? ¿Hola? ¡De seguro tengo mala señal, hablaremos más tarde! - Dijo Alder y colgó.
-¡Maldición! - Grito en voz baja Luck cuando de repente, al pasar por un callejón, un joven encapuchado salió corriendo y le arrebato su celular, para luego huir a toda velocidad. Poco tiempo tuvo el para reaccionar y al darse cuenta empezó a gritarle.
-¡EH! ¡LADRON! ¡UN LADRON! - Pero al ver que nadie le prestaba atención, y que el chico ya había desaparecido en la multitud, se resignó y resoplo.
-“Igual me comprare uno nuevo en diciembre, solo faltan 3 meses”- Pensó justo cuando un auto a toda velocidad paso por encima de un charco de lodo que había en el filo de la acera, empapando a Luck y ensuciando todo su uniforme. Él se miró, resoplo, y siguió caminando.
Ya faltaba poco para llegar a su trabajo, ya se encontraba frente a la Iglesia “Mirador del Cielo” la cual era la iglesia que frecuentaba con su madre y Alder cuando eran niños. Al notar que estaba allí, Luck decidió detenerse un momento para orar, con fe de que el día mejorar.
- “Por favor Dios. Sé que le das a tus mejores guerreros las batallas más difíciles, sé que no puedo controlar lo que hacen las demás personas, pero por favor, que mi día mejore. Te lo suplico”- Pensó.
Justo al terminar de orar, se escucharon las campanas de la iglesia, y un niño que iba pasando con su madre le dijo:
- ¡Mama, tengo hambre! ¿Cuándo vamos a almorzar? -
- “¿Almorzar?”- Se pregunto a sí mismo Luck- Eso solo significa… que ya es medio día! ¿Pero cómo? ¡Estoy llegando 4 horas tarde al trabajo! -
Grito y salió corriendo con todas sus fuerzas. Al llegar al Mini Market, una pequeña tienda cuadrada y amarilla, donde poca gente entraba a comprar sus víveres, vio a su jefe sentado en la caja registradora, el lugar que le correspondía, y a su compañera Helen, una adolescente morena y de ojos pequeños, limpiaba molesta los vidrios que estaban empañados por el ambiente húmedo de Manchester.
-Mire a quien tenemos aquí- Le dijo su jefe entre risas y furia- Llegando tarde al trabajo, sin avisar, y todo mugroso-.
-Señor Millan, perdóneme por favor. No sé qué paso, estoy seguro que salí 30 minutos antes de las 8 de la casa. También me robaron mi celular…- Le explico Luck, pero su jefe lo interrumpió.
-Todos hemos tenido un día de perros Luck. Tuve que llamar a Helen de emergencia porque tú no venias, pero no podía dejarla sola en la caja registradora por su inexperiencia, así que tuve que cancelar mi viaje a Londres por esa falla que cometiste. Además, no es la primera vez que me fallas de esa manera. Así que no, ¿mejor lárgate sí? - le ordeno conteniendo la furia.
Luck iba a decir algo, pero de nuevo, como había hecho todo el día, solo resoplo. Lanzó su gorra al suelo, y salió de la tienda dejando manchas de lodo en el piso, al salir, se sentó en la acera y se llevó las manos a la cara por estrés. En ese momento comenzó a llover fuertemente y lo empapo.
- “Y ahora que le diré a Amanda? Es seguro que me deja”- Pensó, después de unos minutos resoplando, lo cual ya parecía ser algo nervioso. Fue interrumpido por su jefe que le toco la espalda. Luck volteo y lo vio parado justo detrás de él sosteniendo un paraguas y un celular.
-Es para ti. Puede que sea cierto lo de que te robaron tu celular después de todo- Le dijo su jefe y le entrego el celular.
- “¿Y ahora qué? ¿No creo que el día pueda ponerse peor”- Pensó Luck- ¿Hola? - Respondió con la voz aun rota por haber estado llorando.
-¿Señor Uheldig? - Una voz femenina le hablaba.
- ¿Si, en que le puedo servir? -
-Disculpe, lo estábamos llamando a su celular, pero no contestaba, y nos facilitaron el número de su trabajo…- Le dijo la voz femenina.
-¿Quien se los dio? - pregunto
-Lo llamamos del Hospital Callgod, es su madre, le dio un ataque al corazón, ¡necesitamos que venga cuanto antes! - Le dijo nerviosa la mujer.
Sin perder tiempo, Luck se fue corriendo al hospital que se encontraba algo lejos de allí, en el camino no paraba de repetirse así mismo.
- “Por favor dios no me la quites! ¡Por favor, no!”- Grito en su mente mientras lloraba y corría lo más fuerte que podía, tropezándose y chocándose con personas en el camino.
Llego rápido al hospital, asustando a todos en la recepción. Pidió información de su madre, y al tenerla, se fue corriendo por las escaleras.
Al llegar a la habitación 665 en el 8vo piso del hospital, abrió rápidamente la puerta, pero fue detenido por el guardia.
-Es mi madre! ¡Es mi madre! - le grito.
- ¡Señor, pero cálmese! - Le grito el guardia.
Su madre se encontraba conectada con un respirador ya que respiraba con dificultad, una enfermera le limpiaba el sudor continuamente con un pañuelo mojado.
-¡Mama! ¡Mama! - le dijo Luck quitándose al guardia de encima y colocándose al lado de la cama.
-¿Alder…? - Dijo forzadamente su madre.
-No mama soy…-
-Alder… hijo mío, que bueno que viniste. Gracias por siempre mantenerte en contacto conmigo. Sé que viniste a la ciudad para visitarme, lamento darte esta amarga sorpresa… pero llevaba días sintiéndome mal- Su madre deliraba.
-Pero mamá-
-Lo siento mi muchacho. Pero sabiendo que al menos uno de mis 2 hijos está aquí conmigo… me hace sentir feliz…- Ella sonrió como pudo.
-Mama…-
-Dile a Luck que… aunque él nunca se mantenía en contacto conmigo… yo… yo…-
-¿Mama? - Luck tomo su mano que estaba fría como el hielo. -¿Mama? ¡MAMA! - Grito y comenzó a llorar.
Ya estaba oscureciendo. Luego de firmar los papeles correspondientes, y de que el hospital le diera la facturas que debía su madre por la atención y no estar asegura, además de los cargos correspondientes para funeral, Luck salió tambaleándose por la puerta, cuando fue empujado y tirado al suelo por un camillero que pasaba a toda velocidad. Este volvió a resoplar, se levantó, y se fue caminando.
- “Dios mío… Dioooooos… No tengo dinero ni siquiera para emborracharme…”- Pensó.
Luego de un largo camino, mugriento, cansado, sin comer nada, pobre y totalmente destruido, Luck llego a su casa, subió hasta llegar a su piso, y se paró frente a su puerta.

- “¿Que le diré a Amanda? ¿Si quiera me prestara atención luego de contarle mi día? ¿Se pondrá triste por lo de mi mama? Ellas nunca se conocieron…”- Puso la mano en el picaporte y noto que la puerta estaba cerrada. -
“¿Amanda salió?”- Pensó. Abrió la puerta con su llave, y al abrirla un poco, noto un bolso y un abrigo doblados justo al lado de la puerta que jamás había visto en su vida.

- “¿Esto que será?”- Pensó cuando escucho sonidos extraños pero fuertes que venían de dentro, abrió la puerta de golpe y sus ojos se dilataron al mirar la escena.

Nirvana 13 Donde viven las historias. Descúbrelo ahora