Capítulo 19: Lady Castle.

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Nota: Coloca la canción en el momento que se indique

Pov: Omnisciente

Las gotas de agua frías resbalaban lentamente por la copa de cristal, los hielos flotaban sobre la superficie, un whisky de fuego servido perfectamente se encontraba en aquella copa.

Una mano tomo la copa con tranquilidad y la dirigió hacia los labios del hombre sentado en un cómodo sillón de cuero negro, el hombre remojo sus labios con el exquisito licor antes de darle un sorbo al mismo. El líquido paso por su garganta quemando la misma, el ardor fue estimulante a pesar de su efecto.

La copa reposo nuevamente en la mesa al costado del sillón como había estado momentos antes. Los labios del hombre fueron reclamados momentos después por la parte posterior de un cigarro, el hombre le dio una lenta calada al cigarro permitiendo que el humo ingresará a su interior para viajar a sus pulmones, contuvo la respiración un par de segundos mientras retiraba el cigarro y el humo escapó de sus pulmones momentos después por sus fosas nasales.

El hombre en todo momento había tenido su vista fija al frente, más específicamente en una puerta de roble negro que conducía a un baño privado, baño perteneciente a su gran habitación personal.

¿Cual era la razón de su concentración? La pregunta se respondió por si sola cuando se pudo escuchar como la regadera fue cerrada después de unas largas 4 horas de haber sido abierta por primera vez.

Los segundos eran años, los minutos décadas y el tiempo infinito mientras el hombre rogaba para sus adentros de que su motivo de espera saliera del baño cuanto antes. Un mes entero había pasado desde la última vez que la pudo observar.

Su espera no tardó más de 5 minutos cuando la puerta fue abierta, los ojos del hombre estaban fijos en la silueta desnuda que salía del baño.

Una sonrisa ladeada se mostró en los labios del hombre mientras observaba la perfección ante sus ojos.

– Tom – La voz salió en un susurro, la adoración estaba presente en aquella simple palabra – Mi Tom – dijo la voz de la silueta frente al hombre.

El hombre no espero más, se levantó de su lugar y arrojo la colilla de cigarro hacia algún lugar de la habitación. A paso firme y rápido se acercó hacia la figura frente a el y sin demora tomo el rostro de la persona acunandolo en sus manos.

Sus ojos miraban con adoración y amor a la persona frente a el, las palabras no salían del hombre a pesar de que quería hablar una y mil palabras a la vez.

El tiempo que pasaron ambos observándose fue eterno para ambos pero perfecto, los labios del hombre se movieron tiempo después.

– Mi bella – Dijo el hombre, su voz salio susurrante llena de deseo – Han pasado años desde la última vez que vi tus perfectos ojos, escuché tu melodiosa voz y más importante... – Comento el hombre lleno de felicidad.

Lentamente el hombre acercó su rostro al de la mujer frente a el y sin espera rozo sus labios con los suaves y candentes labios de la mujer entre sus brazos.

– Probé el sabor de tus labios, labios que me pertenecen solo a mi – Dijo en un susurro y sin esperar respuesta se apoderó de los labios de su bella.

El la beso de forma lenta pero el dominio estaba presente. La mujer no Protesto ante aquel reclamo, correspondió el beso con el mismo deseo permitiendose dejarse llevar por el hombre, su hombre.

Las manos de la mujer se colocaron el pecho del hombre, la distancia de su cuerpo con el de su hombre se acortó en seguida, su cuerpo desnudo se pegó al de el mientras sus manos se aferraban a la tela de la camisa del hombre.

𝙵𝚊𝚕𝚜𝚊 𝙸𝚍𝚎𝚗𝚝𝚒𝚍𝚊𝚍 Donde viven las historias. Descúbrelo ahora