Capítulo 4

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˖⁺‧₊Desastre☾₊‧⁺˖⋆♥

Todos miraban a ambas chicas, y claro, la mirada no era distinta a la que Tobe y Garu recibieron, pero ahora se añadía una: confusión.

La mayoría era por la pregunta de "Entre Pucca y Garu ¿quien había sido infiel primero?"... Y la otra... "¿Qué tan mal se sentirán Pucca y Garu ante una revelación tan irónica como esa?" para como "presumían" su amor... debía serles devastador terminar unidos con sus rivales.

—...Pucca. —musitó Ching sin saber que decirle a su amiga.

      La aludida miraba su hilo como si estuviera a punto de llorar, no quería ver a nadie, ya no aguantaba las miradas, no sabía que más hacer ahora que todos sabían su situación, terminó huyendo de ahí para evitarse los comentarios de los demás, esperando que ni Ching ni sus tíos la siguiesen.

—¡Ja!, así que ustedes también- —Muji ni terminó su burla cuando comenzó a gritar al sentir como la de pelo azul arrancaba su bigote bruscamente—. ¡MI BIGOTE! —gritó adolorido y lloroso mientras corría y cubría su rostro.

—Quien quiera terminar llorando como él, puede quedarse y hacer su maldito comentario. —amenazo Ring-Ring fríamente mientras dejaba caer los pelos y sacudía su mano estando asqueada.

Los demás la miraron asustados, ni siquiera Payaso se burló por miedo a que la de vestido rosa lo atacase, todos se terminaron yendo sin pensarlo dos veces, Ching junto a Abyo iban a seguir a Pucca, pero los tíos de la susodicha los detuvieron.

—Denle su espacio a ella y a Garu... Esto es más delicado de lo que podemos manejar... —dijo Dumpling.

—¡Pero algo tenemos que hacer, el hilo se tuvo que haber equivocado o algo así! —exclamó la de labios corazón con notable preocupación.

—El hilo no se equivoca, nosotros no podemos ayudar a Pucca y a Garu contra el destino... ellos tienen que afrontarlo junto a Ring-Ring y Tobe... —explicó Ho resignado.

...O huir de él para siempre. —dijo Linguini mirando hacia el camino por el que Pucca se había ido, y simultáneamente el camino de Ring-Ring...

     Los tres tíos de Pucca sabían algo, ya sea que el amor entre su sobrina y Garu haya terminado o no, esos hilos estaban plagados de desgracias, pues nada bueno podía salir del posible amor que pudiera haber entre Pucca y Ring-Ring... y mucho menos entre Garu y Tobe.

      Tobe corría a gran velocidad hasta que llegó a su guarida, jadeó cansado y arrastrando su rostro, dándose cuenta de que sostenía la mano de Garu, y como él susodicho solo lo había seguido aferrándose a su mano, sin mirarlo a la cara, ni a él...

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      Tobe corría a gran velocidad hasta que llegó a su guarida, jadeó cansado y arrastrando su rostro, dándose cuenta de que sostenía la mano de Garu, y como él susodicho solo lo había seguido aferrándose a su mano, sin mirarlo a la cara, ni a él, ni a los ninjas que los habían seguido.

𝕸𝒶𝓁𝒹𝒾𝓉𝑜 𝐇𝒾𝓁𝑜 𝕽𝑜𝑗𝑜Donde viven las historias. Descúbrelo ahora