♥⋆˖⁺‧₊☽Resaca☾₊‧⁺˖⋆♥
Pucca fue despertando poco a poco, sentía un espantoso dolor de cabeza, se sentó y se dio cuenta que estaba en el sofá de la sala, el dulce aroma de panqueques con miel y frutillas hizo que su estómago vacío rugiera de hambre.
—¿Que tal tu primera resaca? —preguntó Ring-Ring que la observaba estando de pie y cruzada de brazos, tenía una expresión seria, incluso molesta pese a su "considerada" pregunta.
—Me duele mucho la cabeza y mi estómago. —se quejó mareada.
—Me alegro, ahora siéntate y come. —ordenó fríamente.
—No me digas qué hacer. —bufo Pucca mientras la miraba con irritación.
—Y tú no me hagas obligarte a comer, estuviste muy alterada, te desmayaste, luego te embriagaste y no has comido en todo este tiempo... Admito que no me preocupe por tu bienestar físico antes, pero tú no puedes descuidarte así... —dijo intentando mantener la compostura, no quería pelear con ella...
Pucca lo medito un poco entre intercalar la mirada entre Ring-Ring y los panqueques en la mesa, no quería comer, el dolor venía con algo de nauseas, y su estado de ánimo era peor... Pero su estómago dolía mucho y gruñía de hambre, pasándose por alto cualquier sensación de dolor, repulsión o abatimiento. Se puso de pie pasando de largo a Ring-Ring y se sentó para comer sin ánimo. Ring-Ring se sentó también y empezó a desayunar.
«¿Por que no puedo dejar de sentirme así? Duele tanto... Seria mejor si todo desapareciera de una vez... ¿Por qué no puedo simplemente dejar de sentir? Así no sería doloroso...»
Pucca al llevar apenas el cuarto bocado, se detuvo al sentir nuevamente las lágrimas nublando su vista y se deslizándose por sus mejillas, cada lágrima le provocaba tanto dolor físico y mental, así que cubrió su rostro en un vano intento de parar de llorar.
Ring-Ring la observó, jamás se sintió mal por ver sufrir a Pucca, siempre le pareció divertido, en especial cuando ella era causante de ese sufrimiento en más de una ocasión... Pero ahora Pucca no lloraba como en todas esas veces, cuando tenía quien la consolase y al final sus problemas siempre se arreglaban, y sobretodo... tenía un novio que le daba un propósito a todos sus días...
Siempre le molesto que Pucca estuviera rodeada de tanto amor, creyó que el día en que lograra quitarle todo eso sentiría placer de verla solitaria y devastada, pero Ring-Ring no sentía satisfacción en absoluto... De hecho, odiaba tanto verla sufrir de este modo por alguien más, por alguien que, ya sea por lastima o temor, dejó que se ilusionase tanto con una relación que debió terminar desde hacía años...
Pucca ya no era la chica fuerte que era admirada en Sooga... Sino una chica frágil que tenía su corazón hecho pedazos. Y aunque quería acercarse y consolarla... no se acercó, y tampoco le dijo que se callara; la dejó comer y llorar en una imagen tan patética que le daba lastima a cualquiera. Y aún así se mantuvo al margen un rato.
¿Fue por indiferencia? No, era todo menos indiferente a esta situación.
¿Falta de tacto para consolar a alguien? Era una posibilidad; nunca consoló a nadie, ni siquiera a su padre cuando fracasó en su estúpido restaurante, pues él mismo no le enseñó la empatía y la solidaridad.
Pero muy en el fondo, la verdadera razón por la que se quedaba en su lugar sin seguir la debilidad creciente de su corazón... es por la duda que le estaba carcomiendo el alma, y una vez más, su egoísmo y falta de consideración le hizo hablar directamente.
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𝕸𝒶𝓁𝒹𝒾𝓉𝑜 𝐇𝒾𝓁𝑜 𝕽𝑜𝑗𝑜
Fiksi PenggemarCada 14 de Febrero que hay una luna llena, está se transforma en color rojo, y a partir de esa noche, la gente de Sooga puede ver su hilo rojo del destino y a quien está unido. Pucca esta muy emocionada de ver su hilo y que esté unido a Garu: s...
