♥⋆˖⁺‧₊☽La verdad☾₊‧⁺˖⋆♥
Ring-Ring llevaba horas bajo la lluvia, usando su Yang para cortar o arrancar sin piedad las flores y plantas a su paso en busca de ese anillo... pero nada, era un hallazgo imposible, estaba agotada, al borde de un colapso únicamente postergado por usar al máximo sus poderes...
Cuando la lluvia cesó abruptamente, dejó su asesinato masivo de flores y su enojo pasó a preocupación, en especial cuando el cielo que se había mantenido de día... empezaba a cambiar para dar paso al atardecer.
—¿Qué está pasando?... —susurro y solo ahí detuvo su búsqueda para ir de vuelta a la casa y ver cómo estaba Pucca.
Pucca aún seguía sanando lentamente, removiéndose mientras poco a poco despertaba, distinguiendo poco a poco el hermoso y cansado rostro de Ring-Ring, quien ya no tenía su Yang.
—Despertaste... ¿Como te sientes?... —Ring-Ring sabía que era una pregunta casi estúpida, pero dependiendo de la respuesta, sabría si debía seguir preocupada o un poco más tranquila.
—...Tan mal que me duele estar despierta... —suspiró, y la respuesta se extendía de su físico a su estado mental.
—Te recuperarás, este lugar sana las heridas, y si logró encontrar el anillo, podremos solucionar todo... —Ring-Ring usó un tono tan compasivo y condescendiente que se sorprendió de ella misma, pero no tuvo mente para cuestionarse o hasta reprenderse.
—El anillo... es como una aguja en un pajar... —dijo Pucca resignada.
—Arrancare todas las flores de este maldito lugar si es necesario, ya llevo varias y se por donde ya no buscar. —volteó con la intención de apuntar el camino podado que dejó... pero el lugar estaba repleto de flores otra vez, y por ende, perdió lo que llevaba ganado... olvidó que aquí hasta las flores se regeneran...
—Te lo dije... cuando pierdo algo... no se vuelve a encontrar jamás, incluso si yo lo quiero de vuelta... —Pucca dejó de ver hacia donde apuntaba Ring-Ring y volvió a mirar hacia alrededor.
Esas paredes rosas manchadas de polvo y humedad por la lluvia, las escaleras partidas a la mitad, dejando colgando la alfombra fucsia de bordes brillantes que antes adornaba esos escalones rosa pálido, los vidrios de la mesa y los trastes de porcelana rodeando el suelo.
—...La casa está hecha un asco... —suspiró la pálida sin molestarse en moderar su lenguaje.
—Sí... y sin el anillo, tardaremos una eternidad en arreglarla... —suspiró la de cabello azul, casi resignada a que no encontraría el anillo—. Pero es inútil, solo nos acomodamos en una eterna jaula repleta de flores.
—...Ring-Ring... ¿Como terminamos en este lugar? —cuestionó Pucca más como una duda existencial que algo literal.
—...Podríamos culpar a esa vieja pareja que provocó que todos pudiéramos ver nuestro hilo del destino, o al Maestro Soo por hablarnos de cómo encontrar las tijeras... podría culparte a ti y a tú obsesión con Garu... —suspiró y desvió un momento su mirada para ver el resplandeciente hilo intacto en su meñique—. Pero la realidad es que es culpa de nosotros cuatro por igual... todos teníamos nuestras razones para cortar esto, pero intentarlo realmente fue un error.
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𝕸𝒶𝓁𝒹𝒾𝓉𝑜 𝐇𝒾𝓁𝑜 𝕽𝑜𝑗𝑜
FanfictionCada 14 de Febrero que hay una luna llena, está se transforma en color rojo, y a partir de esa noche, la gente de Sooga puede ver su hilo rojo del destino y a quien está unido. Pucca esta muy emocionada de ver su hilo y que esté unido a Garu: s...
