♥⋆˖⁺‧₊☽Uso y benefició☾₊‧⁺˖⋆♥
Tres días habían pasado, Pucca salía de vez en cuando de su habitación y tocaba la puerta de Ring-Ring, a veces con preguntas sobre su bienestar y otras solo avisando que bajaría a comer algo y ofreciéndole que la acompañara, pero en ambas situaciones, no recibía respuesta alguna, y Pucca por primera vez no se atrevía a ser invasiva al momento de buscar algo, en este caso: el perdón.
Pucca seguía sintiéndose culpable con Ring-Ring por el evento del vino, y si bien sabía que Ring-Ring, a diferencia de ella misma, no era alguien que se deprimiera al grado descuidarse, si sabía que era MUY rencorosa, y mentalmente no se sentía preparada para combatir la ira de Ring-Ring, en especial si ella fue quien cometió el error...
Pucca nuevamente salía de su habitación, pero antes de siquiera tocar la puerta de la habitación de Ring-Ring, la puerta se abrió abruptamente y Ring-Ring tomó el brazo de Pucca para hacerla entrar y luego empujarla haciendo que la puerta se cerrara.
—¿¡Pero qué haces?! —preguntó Pucca entre sorprendida y asustada mientras veía a Ring-Ring y el atuendo que tenía.
—Tú y yo tenemos que hablar. —dijo Ring-Ring seriamente sin apartarle la mirada y manteniendo apenas una distancia prudente entre ambas.
—...Sí, creo que ya era momento de hacerlo, pero te encerraste una semana aquí... De verdad no fue mi intención besarte y hacerte sentir mal-. —Pucca se interrumpió cuando el dedo índice de Ring-Ring estuvo sobre sus labios mientras siseaba.
—No voy a reclamarte más por eso, la culpa no es tuya, bueno, no del todo... —alejó su mano y luego en medio de su pronunciado busto bajo su top, sacó la nota que había recibido hace unos días—. Cuando me encerré aquí luego de abofetearte, deseé saber porque me dolía lo qué pasó, si tú antes no me importabas en absoluto... Esta fue mi respuesta. —le acercó la nota.
Pucca intentó no mirar de más el gesto de Ring-Ring y tomó la nota para leerla, inicialmente se confundió, pero entre más se repetía mentalmente la frase escrita, cobraba un sentido que se negaba a creer. A Pucca alzó la mirada en busca de una respuesta proveniente de su exuberante "compañera".
—Este anillo me lo dio el Rey, y luego de usarlo, casualmente sentí atracción por ti, a pesar de que JAMÁS me gusto una mujer, sentí como si me enamorara de ti... El anillo no me dijo que deseó el rey, pero no es muy difícil imaginármelo... Si yo era forzada a amarte, sería más fácil que yo te enamorara y así no cortáramos este maldito hilo... —dijo con una sonrisa amarga y su mirada fría, ocultando su dolor al deducir la verdad.
Pucca al escucharla... le encontró sentido a todo lo que había pasado, no sabía que el rey le había dado el anillo hasta ahora que Ring-Ring lo dijo, pero de ser verdad, ¿que tendría de raro que él hiciera algo tan cruel como manipular los sentimientos de Ring-Ring y evitar un trágico destino para los demás?... Era un rey al final de cuentas, alguien que haría lo que sea con tal de mantener a salvo a su reino...
—...¿Y sigues sintiendo eso por mi? ¿No hay manera de que reviertas esos sentimientos? —preguntó Pucca.
—Es como una horrible enfermedad incurable, deseé quitarla, pero no hubo efecto alguno... —suspiró haciendo una pausa y se obligó a continuar—. Así que se me ocurrió una idea, te cumpliré el deseo que me pediste, iremos por esas tijeras y cortaremos esta cosa. —mostró el hilo, al cual miraba con desprecio.
—¡Espera, Ring-Ring...! ¿Realmente crees que lo que sientes por mí es una ilusión? No sabes si los deseos pueden manipular los sentimientos de alguien, tiene muchas limitaciones... Recuerda lo que dijo ese fantasma, ¡condenaríamos a los demás si no estamos seguras de cortarlo! —exclamó algo alterada.
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𝕸𝒶𝓁𝒹𝒾𝓉𝑜 𝐇𝒾𝓁𝑜 𝕽𝑜𝑗𝑜
Fiksi PenggemarCada 14 de Febrero que hay una luna llena, está se transforma en color rojo, y a partir de esa noche, la gente de Sooga puede ver su hilo rojo del destino y a quien está unido. Pucca esta muy emocionada de ver su hilo y que esté unido a Garu: s...
