×⋆˖⁺‧₊☽Un sueño hecho realidad☾₊‧⁺˖⋆×
Pucca escuchó la voz de Ching, no distinguió bien lo que decía hasta entender que solo decía su nombre, como si estuviera preocupada. Abrió sus ojos, viendo borrosamente el techo del restaurante Goh-Rong hasta enfocar bien su mirada, volteó un poco encontrándose con el rostro inicialmente angustiado de Ching y luego viendo como se aliviaba.
—¡Pucca, me asustaste mucho! Te desmayaste de repente, ¿estás bien? —preguntó Ching mientras ayudaba a la aludida a levantarse.
—...¿Que pasó...? —cuestionó Pucca sin entender que hacía en el restaurante con Ching y no en esa habitación infernal junto a Ring-Ring siendo enterradas vivas—. ¿Cómo llegue aquí? —se apartó de Ching y empezó a buscar con la mirada algún rastro de Ring-Ring o del par de ninjas.
—Estamos organizando tu fiesta de aniversario. —la de labios corazón la miró confundida.
—¡¿Cual aniversario?! —volteó a ver a su amiga, y ahora que veía con más claridad, notó que Ching ya no se veía como una adolescente, parecía una adulta joven, no tenía a Won en su cabeza, pero antes de poder cuestionar incluso eso, Ching respondió.
—El aniversario tuyo y de Garu, en cuatro días cumplirán siete años casados. —respondió como si fuese algo obvio, sin entender las dimensiones de consternación y pánico que acababa de provocar en la de moños odango.
Pucca miró a su alrededor, el restaurante estaba a media decoración de adornos en honor a ella y a Garu, varias eran fotos de cómo habían tenido un matrimonio aparentemente feliz a lo largo de los años... como si el sueño que tuvo por mucho tiempo se hubiese vuelto realidad en un parpadeo.
—No es posible... ¿Como pasó todo esto? —susurro consternada mientras caminaba un poco para mirar el lugar, sintiendo que se desmayaría.
«No puede ser verdad... nada esta pasando realmente...» pensó sin notar como sus tíos se acercaban a ella, sacándola de su trance al hablar.
—¡Pucca! ¿Te encuentras bien? —preguntó Dumpling afligido mientras revisaba a su sobrina.
—¿Necesitas ir al médico? Te ves muy pálida. —observó Ho con pesar y confusión por el estado de Pucca.
—...E-estoy bien, fue un desmayo sin importancia y quede aturdida por el golpe... —los calmó intentando sonreír como si nada y parecer convincente, notando también como la edad ya había dejado huella en sus tíos.
—Deberíamos llamar a Garu. —dijo Linguini.
—¡No, no! Es mejor no preocuparlo con esto. Mejor me voy con Ching a seguir preparando todo, de hecho, debemos ir a comprar unas cosas. ¡Vamos, Ching! —se alejó de sus tíos luego de darles un abrazo ligero y se acercó a la dé rubor de espiral para tomar su mano y salir con ella del restaurante, dejando atrás a sus tíos apenas aliviados pero sin creer del todo lo que Pucca dijo.
—¡¿A donde vamos, Pucca?! —preguntó Ching intentando seguirle el ritmo y viendo que en lugar de ir de compras, la aludida la llevaba al bosque. Ya estando ahí, Pucca se detuvo y suspiró cansada.
—...Ching... realmente no recuerdo nada de lo qué pasó luego del Festival de la Luna Roja que tuvimos a los dieciséis años. —aunque solo con la aludida tenía confianza de poder encontrar respuestas sin ser vista como una loca, no quería entrar en tanto detalle.
ESTÁS LEYENDO
𝕸𝒶𝓁𝒹𝒾𝓉𝑜 𝐇𝒾𝓁𝑜 𝕽𝑜𝑗𝑜
أدب الهواةCada 14 de Febrero que hay una luna llena, está se transforma en color rojo, y a partir de esa noche, la gente de Sooga puede ver su hilo rojo del destino y a quien está unido. Pucca esta muy emocionada de ver su hilo y que esté unido a Garu: s...
