(XII) Pasajero Inesperado

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"A las afueras de las minas me encontré con Kilo, y un ser delgado medio metro más alto que yo cubierto en trapos. El ser se dió la vuelta y me miró con unos enormes ojos negros y con unas difuminadas pupilas verdes brillantes. Tenía la mayor parte del rostro tapado con un pedazo de tela, y al parecer, estaba esperando por mi."

Rage se distrae en su grabación una vez más. Al parecer alguien hablaba con él.

"¿Qué? En ese momento fue así como te vi.

Recuerdo que Kilo se acercó a mí dando tropiezos con la arena del desierto.

Kilo: - Qué bueno ver que aún conserva todas sus extremidades. -

Rage: - También es bueno verte, Kilo. ¿Y? ¿Quién es ese? -

Kilo: - Al parecer. Aquí la señorita desea hablar con usted. -

Rage: - ¿Señorita? -

????: - Muchas gracias por habernos salvado. - Decía con una delicada y pausada voz femenina.

Rage: - ¿Eras una de las prisioneras? -

????: - Si. Y lamento no tener créditos a mi disposición para usted en este momento. -

Rage: - No se preocupe. Es libre de irse. Y tenga más cuidado para la próxima. - Le dije mientras comencé a caminar y pasé por al lado de ella.

????: - Espere. Necesito pedirle un favor. - Recuerdo que me detuve en seco. Tenía la sensación de que las cosas se iban a complicar. - Necesito dejar el planeta. Los de mi especie no lograremos sobrevivir mucho tiempo aquí. -

Rage: - ¿Y por qué no toma un transporte oficial? -

????: - Lamentablemente no puedo hacer eso pero le puedo dar muchos créditos si me lleva al lugar requerido. - Kilo se acercó a mi lentamente mientras me lo pensaba.

Kilo: - No es mala oferta. -

Recuerdo que me tomó unos minutos decidirme. Miraba hacia la arena dudoso. Tenía la sensación que no era una buena idea, pero necesitaba los créditos. Así que terminé aceptando la oferta.

El extraño ser se negó a decirme el destino hasta que no estuviéramos en la nave. Me pareció extraño, pero yo también estaba desesperado por abandonar ese planeta. Regresamos por la ciudad y tratamos de pasar desapercibidos. Pero fuimos interceptados por alguien muy peculiar antes de llegar a la nave.

Nos detuvo un pequeño rodian, de apenas un metro de alto. Parecía muy joven, y me brindaba en sus manos una bolsa con los créditos de la recompensa por su rescate. Miré la bolsa detenidamente y supuse que era uno de los niños capturados. Recordé lo que Kilo había mencionado anteriormente. Así que les cerré sus manos negándome a recibir los créditos. El niño no dijo una palabra. Tan sólo bajó la cabeza y regresó con su madre, la cual esperaba a pocos metros de nosotros.

De igual manera, seguí avanzando hacia mi nave sin decir una palabra. En ese momento no me había percatado de lo que había hecho, puesto que mi mente estaba ocupada con otros asuntos.

Kilo: - ¿Por qué hiciste eso? -

Rage: - ¿Hacer qué? -

Kilo: - Los créditos. ¿Por qué no los aceptaste? Era la recompensa de la misión. -

Rage: - Ellos los necesitaban. -

Kilo: - Nosotros también. - Suspiré en ese momento.

Rage: - Kilo. Hay cosas que no se analizan con el cerebro. - Kilo se me quedó mirando mientras caminábamos hacia la nave.

Kilo: - Ustedes los orgánicos a veces son muy poco lógicos. -

Recuerdo que me reí un poco. Al igual que nuestro extraño invitado que nos seguía de cerca. Finalmente llegamos al hangar. Usamos algunos créditos que les quité a los piratas para pagar el combustible y el alojamiento, y partimos en pocos minutos. Ascendimos lentamente, y no fue hasta que dejamos la órbita de Tatooine que nuestro inesperado pasajero decidió hablar.

????: - Eres un ser... extraño. Por lo menos eso creo yo. -

Kisu: - ¿Él? Yo estoy cien por ciento seguro que Rage es un ser único. -

Rage: - Oigan. Aún sigo aquí presente. - Dije algo cascarrábico. - Bueno... ¿Adonde quiere ir? - Le pregunté mientras miraba los controles de la nave.

????: - Debo ir a Coruscant. -

Al oír Coruscant me quedé en shock. De todos los lugares posibles de la galaxia, ese era el menos indicado para mi. Sin mencionar que estábamos sobre una nave separatista. Me di vuelta sobre mi asiento para quejarme de lo obvio, el extraño ser se había quitado su capucha y era posible ver su rostro.

Se trataba de nada más y nada menos que de una kaminoana. Con el cuello inclinado para no golpearse la cabeza con el techo de la nave. Era bastante joven en comparación con los especialistas de su especie que trabajaron con nosotros en la ciudad de Tipoca.

Me di la vuelta de inmediato y volví a mirar los controles. Temí que hubiese descubierto que era un clon. Pero dado que nunca me quité la capucha en todo ese tiempo, pensé que no sería capaz de reconocerme.

Rage: - Coruscant no es un planeta al que pueda ir directamente. Menos en esta nava. Tendrás que elegir otra opción. Algo más neutral. -

Kaminoana: - No se me ocurre ningún lugar así. -

Kisu: - Si ese es el problema. Recomiendo ir al planeta... Kiros. Su neutralidad aún es reconocida por ambos bandos de la guerra. -

Kaminoana: - No es mala idea. -

Rage: - Muy bien. Prepárense para hacer el salto. Señorita, le recomiendo que tome asiento y se abroche el cinturón. -

Kaminoana: - Hina. -

Rage: - ¿Qué? -

Hina: - Mi nombre es Hina. -

Rage: - Muy bien. Este será un viaje interesante. -"

Star Wars Fanfic - El Clon JediHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora