4 Andrés 🔥

451 24 0
                                        


Una taza de café estaba frente a mi hermana y una de té frente a mí.

Casi no había dormido debido a una entretenida noche de placer y por las ojeras en los ojos de Fer supuse  que la había pasado fatal.

¿Cómo te sientes hoy? —pregunté aun cuando sabía la respuesta.

No voy a morir —respondió dándole un sorbo a su bebida— hoy veré a Gianella, me ayudará a buscar trabajo aquí...

¿Cómo está ella? —pregunté recordando a la mejor amiga de mi hermana— Tuvo una hija, ¿verdad?

Sí, Ana —la mención de ese nombre casi me hace sonreír, pero lo oculté bebiendo de mi té— está preciosa... ha crecido mucho y habla hasta por los codos —sonreí al ver el buen humor de mi hermana al hablar de la pequeña— Giane quiere recomendarme con su hermana que trabaja para una editorial en Madrid...

No olvides el ofrecimiento de Sebastián —susurré— si quieres ir a Madrid, esa editorial podría ser una buena opción.

Lo sé —respondió tomando mi mano— pero me gustaría hacerme de un empleo sin la ayuda de ustedes...

Me fue imposible no sentirme orgulloso al oírla, porque a pesar de que su vida sentimental era una mierda, laboralmente destacaba en lo suyo.

Solo no olvides que podemos ayudarte si lo necesitas...

Mi móvil sobre la mesa se iluminó cuando una llamada de Sebastián entró. Me puse de pie para responder y besé la frente de mi hermana antes de salir al jardín.

Sebastián...

Andrés, ¿dónde estás?

En Salamanca...

Necesito que vengas a Madrid —me dijo un poco apresurado— adelantaron la graduación de Amelia y no podré asistir a la junta en la editorial... ¿podrías ir en mi lugar?

¿Quieres que vaya a una aburrida reunión de socios?

Por favor —suplicó mi amigo— sabes que casi nunca estoy presente y aunque Anabelle se ha encargado de representarme, me gustaría que en esta oportunidad seas tú quien asista en mi lugar, eres mi representante de todos modos.

¿Anabelle estará en la reunión?

Escuché una risa tonta escapar del otro lado de la línea.

Obviamente —respondió Sebas.

Pensé que iría a la graduación de Amelia...

Sí, pero esta junta le ha movido toda la agenda...

La idea de estar en otra aburrida junta de una editorial no estaba en mis planes, pero tener un pretexto para volver a ver a Anabelle era algo que no iba a rechazar.

De acuerdo —respondí fingiendo desagrado— Me debes una...

Quizá me la deberás tú a mí —respondió el cabrón— te estoy dando una excusa para estar cerca de Anabelle...

Es lo mínimo que puedes hacer después de que rechacé la posibilidad de estar con ella por ser parte de tu regalo de graduación para Amelia.

Sebastián empezó a reírse y yo también lo hice.

¿A qué hora debo estar allí?

3:30

Medianoche (Despertar II)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora