-¿Qué más recuerdas?-le pregunto a Newt.
-Nada, solo mi nombre y...bueno, a ti.-dice señalándome.-Creo que fuiste alguien importante para mi.
No puedo evitar sonrojarme.
-Yo también te recuerdo, aunque no mucho.
Nos sentamos sobre la hierva, Minho y Alby están recogiendo las cajas que han subido este mes.
-¿Por qué crees que somos diferentes a ellos, y podemos recordar?
Me encojo de hombros.
-Ni idea.
Minho llega corriendo hasta nosotros.
-Ey, cara fucos, necesitamos vuestra ayuda.
-¿Cara fucos?-pregunta Newt confundido.
Me río.
-Si, es una de las palabras que Minho se ha inventado.-digo sonriente.-Es que tiene mucho tiempo libre, ¿sabes?
-Me lo imaginaba.-comenta el chico sonriente.
-He dicho que nos ayudéis.-ordena Minho, rodando los ojos.
Les ayudamos con todo y al caer la noche ya tenemos cada cosa en su sitio. Minho y Alby empiezan a bromear y ha hacer el tonto mientras Newt y yo nos reímos de sus estupideces.
-...Y entonces ______ empezó a gritar: ¡Dejad en paz a mi bebé unicornio e iros a jugar al parchís con los laceradores!-dijo Minho intentando aguantar la risa.
Todos soltamos una carcajada.
-Si-continua Alby.- después la intentamos despertar pero ella acabó lanzandonos una silla...
Todos volvieron a reír. Le están contando a Newt la vez que me intentaron despertar a las cuatro de la mañana, puedo llegar a ser bastante peligroso.
-De verdad que yo no me acuerdo de nada.-digo riendo.
-En serio que paso eso, mira,-grita Minho mientras se levanta la manga del brazo derecho.-me hiciste un moratón con la fuca silla.
Vuelvo a reír. Ya me duele la barriga.
Al cabo de un rato Minho y Alby se acaban durmiendo, yo me quedo despierta con Newt.
-Esto no es tan malo, quiero decir, al llegar me lo imaginé peor.-dice Newt.
Me tumbo a su lado.
-Lo sé, es que esos dos,-digo señalando a los dormilones.-hacen que todo sea más divertido.
Newt parece pensárselo.
-No.-murmura.
-¿No?, ¿a qué te refieres?
-No son ellos los que hacen esto mejor, si no tu,-dice señalndome.
Niego con la cabeza.
-Oh, vamos, es verdad,-continúa.- sin ti habríamos acabado peleandonos, con sangre y esas cosas, y, si te das cuenta, solo cuentan anécdotas sobre ti, sobre ti y alguna broma mala de las tuyas.
Ladeó la cabeza.
-Supongo que tienes razón, yo solo quiero que estén felices.
Seguimos hablando durante toda la noche hasta que acabamos dormidos, tumbados uno al lado del otro.
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La chica, la corredora, la optimista (Newt y tu)
Fan-FictionElla fue la primera en llegar al Claro. Después empezaron a llegar más, pero esta vez solo chicos. Ella era pequeña, de unos trece años, por lo que todos la cogieron cariño al momento. Todos la querían y la protegían, como a una hermana pequeña pero...
