Estoy en la cabaña grande donde dormí la primera vez que llegué aquí. La única diferencia es que ahora está llena de gente y ya no tiene esa pinta tan solitaria y deprimente. Estoy sentada sobre una silla, Newt está a mi lado y me está agarrando la mano. Me levanto sin ganas; no me quiero separar de él pero tengo que hacerlo.
-Silencio.-mando y levanto los brazos para que me vean.-¡Silencio!
Todos se callan y me miran.
-Gracias...-me pongo seria.- Bien, estamos aquí para decidir que trabajo os toca a cada uno...
-¿A qué te refieres?-pregunta un chico, es nuevo, se llama Gally.
-Me refiero a que cada uno de nosotros va a tener que buscar un trabajo.-se oyes gruñidos de queja.-Si queremos sobrevivir cada uno tendrá que poner de su parte y ayudar, el que no sirve para nada y estorba será echado a los laceradores.
-Hemos hecho tres normas.-continua Alby.-Primera: Pon siempre de tu parte. Esto no funciona si algunos se pasan todo el día durmiendo mientras que otros se matan a trabaja, si no haces nada serás comida de lacerador.
-Segunda: Nunca dañes a otro clariano. Si pegais y os meteis con alguien, seréis comida de lacerador.-dice Minho con una amarga sonrisa.
-Tercera: Jamás crucéis los muros. Solo los corredores pueden, si no, consideraos comida de lacerador.-termino yo, sonriendo.
-Vamos, en resumen, que cumplamos las normas si no queremos acabar siendo comida de lacerador.-dice Newt.
-Muy bien, veo que lo has pillado.-digo y le guiño un ojo.
-Pero, ¿cómo sabemos que los laceradores existen?-pregunta Gally.-Que yo sepa solo tu has visto uno y más gente, a parte de ti, entra al laberinto cada dia, ¿por qué ellos no han visto ninguno?
-Gally, cállate.-esta vez habla un chico llamado Fritanga.-Recuerda que solo salen durante la noche, y que no están de día. Además eres el nuevo; no tienes derecho a hablar y mandar de ese modo.
-Gracias Fritanga pero puedo con esto yo sola.-digo sonriente, me cruzo de brazos y dirijo mi mirada hacia Gally.-No estás sordo, ¿verdad? Tu también oyes los ruidos por la noche. Todo eso; los chirridos y quejidos que se escuchan venir del laberinto son los laceradores y lo sabes bien, así que cállate de una vez y deja de meterte conmigo que porque sea una chica no significa que no debas hacerme caso. Recuerda que yo soy aquí la que manda y si vuelves a cuestionar eso te patearé el culo hasta que te quede claro, ¿entendido?
Todos en la sal se callan dejando un incómodo silencio en el aire. Algunos me miran con temor, otros con respeto, otros con diversión, y Gally...bueno él ni me mira; simplemente tiene la cabeza agachada.
Sonrio triunfalmente, me doy la vuelta y salgo de la sala dando un portazo. Empiezo a caminar hacia el bosque, quiero pensar y ese es el mejor lugar que hay.
Cuando llego me recuesto contra un árbol y cierro los ojos.
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La chica, la corredora, la optimista (Newt y tu)
FanfictionElla fue la primera en llegar al Claro. Después empezaron a llegar más, pero esta vez solo chicos. Ella era pequeña, de unos trece años, por lo que todos la cogieron cariño al momento. Todos la querían y la protegían, como a una hermana pequeña pero...
