Pov. Paula
Volví a Londres como si no tuviera alma. A parte de lo mal que me encontraba físicamente el daño mental que sufrí en la conversación con Alexia era lo peor. Sabía que reaccionaría mal, todas me advirtieron pero nunca pensé que me echaría de su casa a gritos.
-es que qué esperabas?- me decía Sara-.
-tranquila, en mi próximo artículo mencionaré el ser tan despreciable que soy- dije enfadada, solo esperaba algo de comprensión de mi mejor amiga-.
-ahora no te hagas la víctima...-la conversación subía de tono por momentos-.
-ya está!-la cortó Ana al verme tan afectada-.no lo puede canviar así qué tendrá de apechugar.
Pasaron los días, tanto las náuseas como mis mareos hasta llegar a mis perdidas de conocimiento no paraban, al contrario iban a más. Sara me acompaño al ambulatorio más próximo a mi casa, empezaba a estar asustada, no era nada normal seguir con tantos mareos durnte todo el dia y mucho menos tener una lipotimia tras otra.
-tiene usted un embarazo de riesgo, para no tener complicaciones tendrá de mantener reposo.
-no puedo ni ir a trabajar? Estoy sentada todo el rato delante de un ordenador.
-señora. Guardar reposo significa eso, reposo!, no ir a trabajar. Por muy sentada que esté en su horario laboral.-dijo como si le explicara a un niño de diez años-.
-ni aun qué sea trabajar desde casa?-intenté-.
-déjalo doctor-intervino Sara-. Yo me ocuparé de que guarde ese reposo.
-bueno- me rendí-. Y cuanto tiempo tengo de estar en cama?
-depende de como vaya evolucionando. La veremos en la siguiente visita de control. Según aquí tiene visita en quince días.
Odiaba sentirme así, sin nada que hacer y lo peor sin nada qué poder hacer. Cada vez que podía llamaba a mis padres, nunca los había echado tanto de menos, parecía que eran los únicos que se alegraron por mi embarazo.
Estaba hablando con ellos tumbada en la cama justo después de ver todos los capítulos de la última serie que había colgado Netflix. En medio de la conversación sonó un par de veces una llamada en espera, ni siquiera tuve la necesidad de ver quien era, hablaba con mi madre que era la única que me entendía así que quien fuera que volviera a llamar más tarde.
Aún así mi curiosidad pudo más y así que colgué la llamada mire quien había interrumpido mi charla. Fue Alexia, no lo podia creer, hacía solo un par de semanas que me había echado a gritos de su casa y ahora llamaba, se habría enterado de que estaba mal? Si fuera así quien le habría dicho? Dudo de que fuera Ana, desde que dejó de jugar en el Barcelona poco más habían hablado, y mis padre por lo que se tampoco es que tengan demasiada relación. No sabia que hacer, devolvía la llamada o directamente la ignoraba. Mi médico me dijo que ahora lo que necesitaba era tranquilidad y hablar con ella, volver a discutir, me daría de todo menos esa tranquilidad.
Al final decidí no devolver la llamada. Me había trastornado volver a tenerla delante, ya no solo por la discusión. He estado esos últimos años intentando saber lo mínimo de ella, todo lo que sabía era estrictamente debido a mi trabajo. Y justo ahora cuando creía que había pasado página me doy cuenta que no fue así. Me dolió verla, tenerla cerca y no poder abrazarla, no poder tocarla, me dolió verla con Carmen saber que ella sí había pasado página y yo seguía estancada al pasado.
Estaba esperando a Sara, hoy tenía por fin visita con mi ginecólogo sabria por fin si recuperaría mi vida o tenía de seguir guardando cama.
-estas lista?
-si vamos!
-que te pasa? Estas rara- dijo analizandome-.
-nada solo que espero que este todo bien y pueda volver a mi vida
-yaaa....y que más? Vamos te conozco como si te hubiera parido.
-me llamó Alexia
-por fin hablasteis?
-no atendí el teléfono. Estaba hablando con mi madre cuando llamó. Seguro que se equivocó, si quisiera hablar habría vuelto a llamar.
Sara sabía de sobra que mi explicación no estaba completa, aún así lo dejo estar. Aún no habíamos llegado a la clínica que mi teléfono volvió a sonar, y si el nombre de Alexia volvió a aparecer en la pantalla luminosa.
-no lo vas a coger?-dijo Sara al ver quien llamaba-.
-ahora no! Necesito hablar con ella tranquila, ahora no es el momento.
-ok! Pero devuélvale la llamada más tarde.
El medico me tranquilizó bastante, ya estaba mucho mejor, seguiría de baja laboral pero por lo menos aún que tenía de mantener reposo, no sería tan estricto y el hecho de que ya no tuviera vómitos todo el día y sobretodo esas pequeñas lipotimias ayudaba mucho a mi estado anímico.
Volvió a sonar mi teléfono, ya era la tercera llamada de Alexia en lo que llevábamos de día. Sabía perfectamente que era importante hablar con ella, pero hoy me habían dado una buena noticia, mi embarazo iba perfecto y no quería estropearlo, ya le contestaría mañana.
Por lo que vi, entendió que no quería hablar con ella, por lo que me llegó un mensaje de WhatsApp diciendo un "tenemos de hablar, Paula.""si no me contestas vendré yo"
No la creí capaz de coger un vuelo y plantarse en mi casa así que tan solo ignore los mensajes y mañana ya sería otro día.
Las diez de la noche y otro mensaje. "No puedes aparecer en mi casa, soltar la bomba y ahora no querer hablar" "estoy viendo que me lees" " podrías contestar, no es tan difícil". Puede que para ella no lo fuera, pero para mí era toda una odisea. Me venía muy grande volver a escuchar su voz.
Desconecté el teléfono y me fui a dormir. Me costó y mucho pasé toda la noche dando vueltas a la cama, pensando en la inminente conversación.
El ruido taladrador del timbre me despertó, las ocho y media de la mañana. Fui a abrir dispuesta a recriminarle a Sara por despertarme tan temprano.
-que quieres si aún no he ni despertado- gritaba desde el otro lado de la puerta aún cerrada-.
-te dije que teníamos de hablar- dijo Alexia cuando abrí la puerta-. Y que si no me contestabas vendría.
-oh!-quede pasmada delante de la puerta hasta que pude reaccionar-.pasa que hace frio.
-siento si te he despertado...
-te importa si antes me cambio y me lavo un poco la cara?!
Me fui como alma lleva el diablo hacia la habitación, no era la primera vez que me veía con un pijama de Disney pero si la primera vez que me dio apuro que me viera con esas pintas. No sabía que hacer y mucho menos que decirle.
-quieres algo de beber yo necesito un café antes de nada- grité desde mi habitación-.
-Un café, gracias.
Pase por su lado sin ni siquiera mirarle la cara, cruzando toda la estancia a gran velocidad hasta la cocina. Después de respirar profundamente unas tres o cuatro veces. Agarré los cafés, los dejé en la mesita de delante el televisor y me senté al frente de ella para iniciar esa temida conversación.
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SOLO SI ES CONTIGO
Fiksi Penggemarcontinuación de sólo si preguntas tú. Han pasado diez años desde la última vez que hablamos. en este tiempo Paula cumplió su sueño siendo actualmente una de las periodistas deportivas mas cotizadas del mundo.
