Loid era un agente experimentado en el disfraz, podría adentrarse a cualquier sitio pasar desapercibido y salir de allí con la información necesaria.
Sin embargo esto era un reto incluso para él. Se encontraba en los pasillos de la agencia Garden, una institución secreta desconocida incluso para muchos de los propios altos mandos de Ostania, entre sus filas había mercenarios, asesinos tan certeros que sus trabajos generalmente eran percibidos por el público en general como desafortunados accidentes y el objetivo en unos meses era nulificado, su área de inteligencia desaparecía cualquier registro o documento que de alguna mínima forma avalarán su existencia.
Estaba allí para sustraer información de uno de esos objetivos, un agente colega de Westalis que había terminado en su mira, era imperativo que supieran que era lo que había averiguado, pues esa información ponía en riesgo la soberanía del país para que por esa razón terminarán con su vida.
Loid andaba con una bata blanca y una carpeta de archivos bajo el brazo, simulaba ser un médico de dicha agencia pues cada uno de sus activos prescidía de los servicios médicos tradicionales.
En la carpeta ya tenía lo que había ido a buscar, unos cuantos metros lo separaban de la puerta y de una misión exitosa, no obstante en ese momento un hombre que cruzó a su lado clavó su mirada a en él, su vista era filosa, determinada, Loid aún podía sentir que le vigilaba mientras seguía caminando.
Cuando dobló el pasillo incluso pudo escuchar sus pasos. Le pisaba los talones, le estaba siguiendo. Forger intentó reconocerle, pensar como era posible que él, luego de años y varias misiones le hubiera descubierto.
Miró a sus alrededor, tenía que perderlo antes de que doblarse el pasillo y lo alcanzará, tenía que hacerlo allí, perderlo en calle conllevaba el riesgo de fallar y terminar ocasionando una accidente internacional entre ambas naciones.
Reaccionó rápido, se aproximó a la primera puerta y giró el picaporte para entrar, milagrosamente está cedió y se introdujo con rapidez. Con algo de suerte eso despistaría a su perseguidor el tiempo suficiente para el poder salir de allí y escapar con la información. Pues ese era su objetivo, no probar fuerzas con el otro individuo o matarlo.
— Doctor...— murmuró una voz dulce y femenina detrás de él.
Se giró en ese momento, percatándose que no estaba solo. Cuando se giró por un momento se olvidó de que era lo que hacía allí, su objetivo en ese sitio y hasta de quién era. Una bella joven de pelo negro y ojos escarlata lo miraba de frente, llevaba un vestido negro que se habría por la pierna izquierda, pero lo llevaba deslizado hasta la cintura mostrando su ropa interior en la parte superior, al verlo su rostro enrojeció por completo y presionó los ojos, a Loid le ocurrió de la misma manera pues lo último que esperaba encontrar era una mujer en esas condiciones.
Ella se dispuso a gritar pero el alcanzó a detenerla cubriendo su boca con su mano.
— No se lo recomiendo en su condición, puede ser peligroso— afirmó mintiendo Loid metido en su papel.
La chica afirmó con la cabeza pero siguió incapaz de verlo de frente o disminuir su enrojecimiento.
— Creí que vendría una doctora...—afirmó la chica en voz baja.
— Si, lo lamenta mucho, ella emmm...se pellizco el cuello con puerta—afirmó Forger sintiéndose tonto de haber declarado algo así.
Era difícil pensar en alguna otra cosa que no fuera en esa joven en ese momento. No centrarse en sus labios rosados que mordía suavemente, en su aroma natural que emergía desde su cuello, en ese gesto encantador.
— ¿Doctor?—preguntó la chica desconcertada
Loid se dió cuenta que había permanecido demasiado tiempo en silencio.
— Soy Forger Loid, pero puede llamarme doctor—afirmó
—Doctor—insistió la chica señalando su espalda.
Loid reaccionó, recordando que estaba en un consultorio y él era un doctor, ella probablemente estuviera herida y él se estuviera haciendo el tonto.
Se acercó buscando centrarse y observó que tenía una herida en uno de los omoplatos, no profunda pero si significativa, Loid tenía en entrenamiento necesario para asistirla, lo había hecho más veces de las que hubiera querido en el tiempo que tuvo en el ejercito.
Desinfectó con sumo cuidado y se dispuso a buscar algo que pudiera servirle para adormecer el área para poderla suturar.
— No creo que encuentres lo que buscas—afirmó la chica como adivinando su pensamiento— Solo hablame de algo para distraerme.
— ¿Pero qué?...yo...
—Hablame de ti— indicó.
Loid inhaló profundo, enhebró la aguja y se dispuso a cocer.
— A veces he soñado con dejar todo esto, tener una familia, lo he anhelado desde que era pequeño y perdí a mis padres— confesó Loid siendo completamente honesto.
Considero que ella merecía le fueran honesta, al menos en este momento. En los ojos de la chica destelló un brillo especial, se lo guardaría como el mayor de los secretos, pero ella compartía el mismo sueño.
Terminó en unos instantes, era diestro con sus manos y la sanación había resultado bien.
— Esto la hará sentir mejor— le indicó Forger entregándole una pastilla que sacó de su bolsillo.
La chica se la tomó, se vistió de nuevo, ella le dedicó una tímida pero dulce sonrisa y salió del consultorio.
Forger esperó unos momentos y se asomó asegurándose que ya no hubiera nada. Estaba solo.
Caminó tranquilamente hacía afuera, con la carpeta en las manos, su misión había sido un éxito en más de uno de los sentidos.
Avanzando algunas calles ingresó a uno de los autos y dentro encontró a su leal compañero Frankie en el asiento del piloto, se sentó al lado de él y le dedicó una leve sonrisa.
Al final no era una casualidad que el hubiera sido asignado a esta misión. Tenía sus propios intereses en estar en este sitio y cada movimiento había resultado conforme lo había planeado.
— ¿La viste?—preguntó Frankie deslizando una foto hacia él.
En ella estaba la misma chica que acaba de encontrarse en el consultorio.
— Yor Briar, como lo habíamos averiguado fingr tener un trabajo de oficina, pero en definitiva es una agente activa de Garden— declaró Loid.
— ¿Estás seguro que es la indicada?— preguntó Frankie.
— Lo es, realmente lo es— indicó Loid— strix comenzará en unos meses, pero ella no recordara este encuentro, al menos por ahora— señaló Loid con una sonrisa nostálgica en el rostro.
— La pastilla— adivinó Frankie.— ¿Recuerdas que sus efectos son temporales?
— Cuento con ello, fingiré estar fingiendo mientras tanto, esa misión es mi boleto de salida— afirmó Forger guardando la fotografía en su bolsillo
Loid Forger no podía explicarlo, pero su intuición se lo indicaba desde el primer momento a gritos, ella era la indicada. Wise había sido toda su vida, pero la organización se aseguraba que siempre lo fuera, si quería salir tenía que cubrir cada eslabón. De entre varias candidatas la eligió, por su historia, su forma de ser, su atractivo y determinación, él y otros dentro de la agencia lo llamarían estrategia, el resto le llamaría amor.
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Sweet Surrender
FanfictionColección de fanfics Twinyor. Son su mayor debilidad, aquella intensa mirada que los desarma por completo, una dulce rendición...