Capítulo 32

1.7K 204 7
                                        

Las horas pasaron sin apuro, hasta que la noche se hizo presente aquel día.

Barcode no salió en lo absoluto, simplemente se mantuvo en la habitación del motel en espera de algo que ni él mismo sabía.

Trataba de mantener su mente alejada de cualquier tema relacionado con el mercenario, quien aún no regresaba. Claramente fallando en el intento.

"Ya pasaron seis horas." Pensó Barcode observando la puerta de madera por donde había salido Jeff horas atrás.

El pelinegro se encontraba recostado en la cama con sábanas limpias y con un fuerte olor a detergente barato, pues pocas horas antes fueron cambiadas por una mucama a petición suyo, acatando lo que le había dicho el mercenario.

La televisión se encontraba encendida en un canal sobre la naturaleza y los animales. Era algo graciosos admitirlo, pero Tinnasit se mantuvo bastante entretenido viendo como las crías de los pandas gigantes eran 900 veces más pequeñas que sus madres. Asemejando una barrita de mantequilla. Era obvio que aún se mantenía al pendiente del regreso del mayor, poniéndose hasta nervioso de sólo pensar en volver a chocar miradas después de todo lo que ocurrió.

"Creo que mantendré más mi distancia." Ahora era desconocido el terreno que se le presentaba frente a él, no tenía ni una ligera idea de lo que debía de hacer o del cómo comportarse. Y pensar en el indefinido tiempo que debía seguir a lado de Jeff lo inquietaba bastante.

"Deja que todo fluya según la marcha." Cerró los ojos fuertemente. "Que todo se mantenga tranquilo y estable. Por favor."

-La jirafa es una especie de mamífero artiodáctilo de la familia Giraffidae propio de África...- Su atención se volvió a posar en la voz e imágenes que se presentaba en el televisor.

"Mejor hay que ver por qué las jirafas sólo duermen 20 minutos al día." Enfocó su vista tratando de centrarse en otra cosa.







El sueño ya comenzaba a hacerse presente en el pelinegro. Estirándose levemente en la cama, sintió un leve dolor en su parte trasera. Inevitablemente rememoró el suceso que le provocó aquel dolor.

"Maldita sea. No sabía que terminaría tan adolorido." Pensó con un ligero sonrojo en las mejillas.

A los segundos se dispuso a dormir, al ya ser bastante tarde por la noche. Con el control remoto apagó la televisión y se estiró hacia la pared para poder apagar la luz con el interruptor.

Como normalmente lo haría se puso en un lado especifico de la cama para acomodarse mejor.

Poniéndose de lado observó el lado vació de la cama.

"¿Estará bien?" Era inevitable no sentir cierta preocupación por el ausente. Sabía que sin dudas éste sabría cómo defenderse, pero aquella pregunta siempre rondaba en su cabeza cada vez que el mercenario se iba sin decir a dónde. Sabía que no era de su incumbencia saber el paradero de Jeff, sin embargo, se preocupaba por él.

"Que patético soy." Suspiró al reflexionar sobre que él era el único que se preocupaba por el contrario.

"¿Qué podía esperar? Ya acepté que me atrae." Barcode se puso bocabajo agarrando una almohada y acercándola a su rostro para apaciguar el sonido de su grito. Quería gritar a todo pulmón, pero si hacía eso posiblemente lo correrían del motel.

Gritar por todo lo que se iba acumulando en su ser. Y se sentía pésimo pues incluso todos sus demás problemas quedaban en el olvido cuando su mente se enfocaba en Jeff.

- ¿Por qué me tuvo que pasar esto a mí?- Susurró sollozando levemente.

Estaba a punto de patalear como un niño pequeño cuando el sonido de la puerta ser abierta provocó que se quedase inmovilizado en la cama.

Lo único que se le ocurrió fue hacerse el dormido. Seguía bocabajo ligeramente tapado por la sábana.

Jeff acababa de llegar y su corazón comenzó a latir rápidamente.

Con los ojos cerrados, pudo escuchar el sonido de los pasos perderse en el baño.

Una gran exhalación salió de los labios de Tinnasit, sin quererlo había estado manteniendo el aliento.

"Tranquilo, tranquilo. Haz como que duermes y todo estará bien." Se quiso calmar mentalmente escuchando el sonido de la ducha.

Ni cinco minutos después el mercenario salió del baño y Barcode volvió a contener la respiración. Estaba realmente nervioso.

El sonido de las pisadas se detuvo provocando curiosidad por parte del menor. Era como si el mercenario se hubiese detenido en el extremo inferior de la cama.

Lo que vino a continuación estremeció el cuerpo entero de Tinnasit. Las pisadas se reanudaron escuchándose cada vez más cerca de él, pero fue el toque que sintió en su pierna lo que provocó que casi se desmayase. Obligándose a permanecer en su papel de dormido, Barcode se mantuvo completamente quieto.

El toque se podía sentir sobre su pierna desnuda ya que se encontraba vistiendo shorts como pijama. Era como si simplemente estuviesen acariciándole la pierna desde su talón hasta antes de llegar al muslo. Un rose casi imperceptible y hasta agradable.

"Oh por Buda. ¿Qué esta pasando?" Barcode estaba llorando internamente sin saber que pasaba hasta que un pensamiento llegó. "¿Se quiere aprovechar de mí? Él cree que estoy dormido." Aquello lo hizo enojar, claramente sin presentar alguna reacción siguiendo en su papel.

"No dejaré que me haga nada." Estaba a punto de reaccionar para patearlo hasta que dejó de sentir el toque de la mano de Jeff. Seguidamente el susodicho se ubicó en la parte disponible de la cama para recostarse.

Barcode entreabriendo levemente un ojo pudo observar, a través de la oscuridad, al contrario, dándole la espalda.

"¿Qué? ¿QUÉ?" Ahora el pelinegro volvía a tener un colapso.

Eso había sido demasiado extraño.

Cargado por muchas emociones y revelaciones en un mismo día el cansado cerebro de Barcode simplemente se desactivó provocando que éste cayese en un profundo sueño, teniendo como último pensamiento el toque casi tierno que el mercenario le había dado.







A la mañana siguiente un sonido despertó a los dos hombres dormidos en la habitación.

- ¡Servicio al cuarto! - Una voz femenina se escuchó desde el otro lado.

- ¡Largo! - Jeff con los ojos cerrados y un tanto adormilado respondió para que lo dejaran descansar un rato más al sentirse realmente cómodo. No era consciente de que por otra parte Barcode comenzaba a ruborizarse agresivamente. Fue entonces que el mercenario abrió los ojos al ser consciente de un peso y calidez ajena en su pecho.

Tinnasit se encontraba abrazado al pecho del mayor quien a su vez mantenía un brazo alrededor de la cadera del pelinegro.

Barcode un tanto brusco rompió el contacto levantándose de la cama para encerrarse en el baño sin esperar alguna reacción por parte de Jeff.

"Me va a matar." Pensaba el pelinegro frente al espejo un tanto agitado y con su corazón latiendo a mil por hora. "No, fue inconscientemente, ambos estábamos dormidos." Se intentó calmar, y era la verdad. Él no hizo aquello por gusto propio.

-Nos vamos en media hora. - Se escuchó la voz del mercenario completamente seria.

Barcode quería desaparecer.

Adicto a ti | JeffBarcodeHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora