- Recuerda que mañana iremos a comprar ropa, Barcode. No te desveles. - Build se despidió en el pasillo que los dirigía a sus correspondientes alcobas.
- Descansa. -
Se encontraba un tanto distraído enviándole un mensaje de texto a su familia. Poco a poco la situación con ésta se fue volviendo normal y pacífica. De hecho, algunos días anteriores pudo comunicarse con Apo y Mile, con quienes comenzó a mensajearse casi todos los días. Aunque cuando tocaban el tema de su desaparición solía sentirse bastante afligido, desviando el tema lo mejor que podía. Pero de ahí en fuera, estaba bastante satisfecho con el avance que se iba desarrollando con su familia y amigos, los cuales a pesar del susto y los problemas que él mismo causó, lo seguían apoyándolo desde lejos en espera de poder volver a verlo pronto. Logrando que su pecho se llenara de calidez ante el cariño y aprecio que le brindaban aún después de todo.
Entrando en la habitación, cerró detrás suyo sintiendo la refrescante brisa que entraba a través del ventanal corredizo que daba al balcón. Todo ese día estuvo bastante caluroso por lo cual decidió dejar abierta la terraza para que el cuarto no se volviese un sauna a media noche.
Lo segundo que lo recibió fue los jarrones con vistosos arreglos florales postrados en cada una de las mesitas de noche a lado de la gran cama. En esta última, se apreciaban varios peluches de diferentes formas y tamaños, los cuales lo acompañaban cada noche en sus sueños. En el escritorio había numerosas cajas con chocolates o caramelos que se notaban bastante costosos y que disfrutaba degustar de vez en cuando. Obsequiado de Jeff. Exclusivamente para él.
Cada uno de ellos lo atesoraba fervientemente, pero lo que más le hacía acelerar su corazón, eran las notas escritas a mano que el mercenario le dedicaba. Se podría decir que no decían la gran cosa, ni nada demasiado romántico o sentimental, sin embargo, para Barcode, aquello era lo mejor que alguna vez hizo el contrario por él. Cada noche leía las contadas notas que le hacían una sonrisa en los labios, sonrisa que se borraba únicamente cuando caía en un sueño profundo.
Las acciones y detalles que había estado realizando el mercenario por más de un mes no provocaban más que desear con todas sus fuerzas poder abrazarlo y besarlo. Porque aún después de cada rechazo, Jeff no se iba ni se despotricaba ante las constantes negativas, y Barcode ya estaba cansado de seguir mostrándose desinteresado cuando parecía que el mayor iba completamente enserio.
- Ya fue suficiente, mañana hablaré con él. -
Cambiándose a una vestimenta más cómoda, y después de lavarse los dientes, se recostó en la cama dispuesto a conciliar el sueño.
Como un hábito que se le había desarrollado pocos días atrás, del cajón de una de las mesitas de noches, sacó varios trozos de papel, finamente doblados.
'Esperaré lo que tenga que esperar, hasta que quieras volver a mí.' - J
'Espero estés bien.' - J
'Disfruta los chocolate, me aseguraron que eran los mejores.' - J
'No sé si te gusten los peluches, pero espero que sí.' - J
No sabía su gusto por los peluches hasta que el mercenario comenzó a enviárselos.
'Descansa.' - J
Fue una vez donde dejó una caja de caramelos en la entrada de noche.
'Me dijiste que los girasoles eran tus favoritos y ahora ya no puedo evitar darte girasoles.' – J
Recordó la vez en la que creyó que había estado soñando, y había declarado que los girasoles se habían vuelto sus flores favoritas, un ligero rubor se instaló en su rostro al hacer memoria de lo que ocurrió después de eso.
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Adicto a ti | JeffBarcode
Fiksi PenggemarUn temido mercenario y un simple estudiante. El destino a veces juega muy sucio. Esta es una obra originial de @JLBCLS.
