Miles de preguntas rondaban su cabeza, el camino a casa fue un suplicio pues sólo podía darle vueltas a su compleja situación.
No era tan difícil llegar a la decisión de que lo mejor era hacer lo que aquel sujeto le pidiese, y orar a Buda de que una vez finalizado el "favor" lo dejara en paz. Tendría que vivir con el hecho de ser cómplice de un criminal, pero supuso que era lo mejor para su bienestar y sobre todo el de su familia.
Tinnasit seguía rememorando los acontecimientos recientes y maldecía al destino por meterlo en aquella encrucijada. Sabía que ya ni llorar era bueno, no resolvería absolutamente nada y haría que su familia se preocupara al verlo llegar de manera deplorable. Así que haciendo su mayor esfuerzo ocultó su miedo y ansiedad a escasos minutos de llegar a su hogar.
-Gracias, cariño. ¿Conseguiste todo?- Fue lo primero que se escuchó al entrar por la puerta principal y dejar la bolsa con todos los artículos pedidos en la mesa de la sala.
-Sí, má. Iré a mi cuarto a hacer mi maleta.- Dio una pequeña excusa.
Entre menos lo vieran todos, menos podrían ver lo decaído y pensativo que se encontraba. Dejando nuevamente sola a su madre en la sala, fue rumbo a su habitación, tirándose completamente rendido en la cama una vez cerrada su puerta con seguro. Quedando bocarriba contemplaba el techo, hasta que llevó su mano derecha hasta el bolsillo de su pantalón sacando el pequeño dispositivo empezando a inspeccionarlo con detenimiento.
Ciertamente por su cabeza pasó la idea de averiguar lo que contenía el USB, pero eliminó rápidamente aquello de su cerebro al no querer meterse en más problemas de los que ya estaba. Lo mejor era saber lo menos posible.
Estaban a unas pocas horas de tomar rumbo hacia Krabi. Barcode sabía que debía actuar, lo mejor posible, su papel de que todo estaba perfecto. Aquel viaje era un plan que su familia había estado arreglando desde meses, y no tenía la valentía de decir que ya no quería ir. Tal vez podía fingir que estaba enfermo, pero tenía muy pocas posibilidades de que le dijesen que se quedara en casa.
La verdad es que antes de que todo aquello pasara, Barcode estaba un tanto emocionado por conocer Krabi y poder estar relajado en la orilla de la playa contemplando el majestuoso panorama después de haberse esforzado para sacar buenas calificaciones en la universidad. Pero ahora en lo único que podía pensar era en devolver ese USB a su propietario y tratar de empezar a vivir su vida como normalmente lo hacía. Sabía que nunca olvidaría los hechos ocurridos, pero esperaba no vivir atormentado por ellos.
Y así fue como pasó toda aquella tarde y parte de la mañana del día siguiente. Encerrado y dormitando estaba Barcode, a la espera de que fuera la hora de salida a su próximo destino.
- Hora de irnos, hermanito. Apúrate. –Exactamente a las ocho de la mañana se escuchó la voz de su hermana, y pequeños golpes en la puerta. El pelinegro se desperezó, para vestirse con ropa cómoda y acercarse a su closet para sacar la maleta que había preparado desde hace una semana con todo lo necesario, siempre organizado y puntal como sólo Tinnasit podía ser.
Suspirando, estaba a punto de salir de la habitación cuando sintió una pequeña vibración en su pierna. Era su celular avisando que le había llegado un mensaje.
"BUEN VIAJE, BARQUITO."
"Disfruta con tu familia. No olvides mi arena."
Eran los únicos dos mensajes de texto que se podían visualizar en su bandeja de entrada. Eran Apo y Mile, desde el chat grupal que tenían los tres. Sonrió levemente recordando a sus amigos, respondió con unos emojis, y guardó nuevamente el celular en el bolsillo trasero de su pantalón bajando las escaleras.
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Adicto a ti | JeffBarcode
FanfictionUn temido mercenario y un simple estudiante. El destino a veces juega muy sucio. Esta es una obra originial de @JLBCLS.
