No dudes

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— Sigues siendo tú – le recordó- Puede que para ti no seamos nada, que no me ames, pero yo sí te amo. A-Yin, ¿Qué sucede? Por favor háblame... - le dio una pequeña caricia en la mejilla, aunque nuevamente vio que era rechazado.

Jiang Wanyin establecía como una barrera entre ambos que, aunque sabía bien cómo sortearla... No sabia si este lo deseaba.

Le recordaba a cuando su esposo tuvo una crisis hace muchos atrás...

— No hagas eso... - volvió a pedirle, pero esta vez se notaba que luchaba consigo mismo – Yo no puedo tenerte- admitió finalmente- Nada de lo que hay aquí es mío, esto.... Cuando vuelva... Jiejie no estará... A-niang tampoco...- y no pudo evitar comenzar a llorar.

Había llegado a su límite. Había pretendido que nada le afectaba, hasta ahora. Sintió unos brazos envolverlo y aunque dudo termino aceptándolo para ocultar su rostro en el pecho de Xichen.

— Pero estaré yo- le aseguró mientras le daba unas caricias en la espalda y en la cabeza- estará tu hermano, tu sobrino...

— El idiota de Wei Ying no cuenta... Tiene a su estúpido esposo – se quejó tratando de no derrumbarse completamente

— Eso mismo dijiste hace unos años, pero A-Yin – y lo apartó un poco solo para verlo y limpiarle un poco las lágrimas- Te aseguro que si le pides, él estará ahí para ti. Te quiere.

— No, él solo se fue – y se aferró un poco a Lan Huan desviando la mirada- Me dejó solo cuando más lo necesité...

— Por lo que me has dicho, cometió errores... -volvió a darle una caricia en el rostro- Pero él hizo un gran sacrificio por ti- le colocó una mano en el pecho- ¿Quién otro hubiera renunciado a su núcleo? Estoy seguro de que aun el Wei Ying de aquí hubiera tomado esa decisión si no hubieran matado al hombre ese.

Jiang Wanyin no supo si arrepentirse o no de haberle contado algo de eso, especialmente porque ahora lo estaba usando en su contra para animarlo.

En esa realidad, Jiang Fengmian nunca había abandonado el Muelle de Loto. Sí, había discutido con su esposa, pero no se marchó. Fue él quien terminó asesinando al otro antes que pudiera golpear a Madam Yu o incluso dañar a su hijo. Aunque el precio fue su propio núcleo, pero a causa de todo eso nunca hubo necesidad de un trasplante de núcleo, porque no tuvieron que huir, no tuvieron que cuidarse mutuamente.

— Aun así... este no es mi hogar. Me siento como un intruso y... y... ¿Quién realmente me querrá de regreso? ¡No sé si podré volver!

Lan Xichen no pudo aguantar verlo así, no importaba que era otra versión de su esposo... Seguía siendo el hombre del que estaba enamorado. Con suavidad hizo que lo mirara para darle un beso suave en los labios. Probablemente esto haría que durmiera en el sofá unos días, pero simplemente no podía dejar que ese Jiang Cheng pensará así. Sintió como no era respondido, pero tampoco lo buscaba. Al apartarse noto la expresión de confusión en el otro y solo le sonrió antes de darle un beso en la frente.

— Estoy seguro de que habrá alguien que te extraña- le dijo con suavidad – A-Yin, por favor... abre tu corazón al volver. Porque vas a volver, te van a llamar. Si no es tu sobrino, será Wei Ying, y si no es él yo te llamaré.

— Tú no me amas...- susurró finalmente poniendo distancia- No sabes en que te metes.

Al menos no lo amaba a él. Sino al otro. A esa otra versión de él. Había días que no sabía si reírse.

— Créeme, lo sé- le dio una caricia en la mejilla – Estoy casado contigo ¿no?

— Pero soy distinto, no tengo... no he pasado por... todo lo que yo viví. No soy él.

— No, pero te aseguro que mi A-Cheng tiene sus propios problemas -le aseguro- Puede que no haya pasado por lo mismo que tú, pero... ¿sabes la verdadera razón por la cual tu madre y tú viven aquí?

— ¿Mi madre mandó a la mierda a papá? ¿Se cansó de los rumores?

— Esos son solo rumores tontos... La verdad de la separación es que Fengmian protegió a tu madre de Wen Zhuliu ... y perdió el suyo. Eso hizo que tuviera que tomar una decisión y ponerte a cargo, lamentablemente también tuviste que volver a poner de pie a la secta, solo que no desde cero.

Se sentía raro escuchar lo que era y no era su historia. Pero ahora entendía algunas cosas, quizás este Jiang Cheng no había tenido que lidiar exactamente con la destrucción de una secta, pero si había visto a su padre caer y perder su cultivo. Lo había visto dar un paso al costado. Pero quedaba una cosa...

— Aun así... ¿por qué me cuentas todo esto?

— Porque quiero que entiendas que no importa por lo que hayas pasado, no importa qué heridas tengas o que pesadillas poseas... - lo volvió a abrazar- Yo estaré ahí para ti, quiero estar ahí para ti. Abrazarte por las noches para ahuyentar esas pesadillas, limpiar tus lágrimas y sacarte una sonrisa. Te amo, no importa si tú eres o no mi esposo. Quizás mi otra versión aún no ha conquistado tu corazón, pero sé que si le dejas... Lo hará.

— ¿Por qué estas tan seguro de eso?

— ¿Qué te hace dudar tanto? -retrucó

— No uses preguntas en mi contra, Xichen- se quejó, pero ocultó más su rostro, pudo escuchar una leve risa.

La charla, el abrazo, la sensación de que alguien estaba ahí para él... Lo había reconfortado.

Cuando Wei Wuxian había comentado que solo debían realizar un "llamado" pensó que nadie lo extrañaría, que quizás realmente nadie se preocuparía... Pero Lan Xichen le había hecho ver que no. Que las cosas no eran así. Que quizás si habría alguien que lo extrañara, que pensara en él. 

Quizás... Podía tener esperanza, podía pensar que alguien lo querría tener de regreso. Se aseguraría de dejarle una nota a su otra versión para hacerle saber que era muy afortunado.

Se quedaron un buen rato así, hasta que finalmente Jiang Wanyin decidió apartarse.

— ¿Cuándo...? – se aclaró la garganta al notar que todavía le costaba- ¿Cuándo piensa Wei Wuxian que debemos probar?

— En tres días se cumple un mes desde que llegaste – le explico – Piensa que es la mejor forma, porque así también a tu hogar le dará tiempo para ver quien debe hacerlo. Además, que necesita revisar los círculos de invocación para que no haya otro error.

— Si alguien puede lograr lo imposible es el idiota... Pero no pienso decírselo en el rostro.

— A-Yin... -lo llamó con suavidad- ¿Qué tal si le escribes a A-Ling para ir a verlo antes de...?

— No- su voz sonó con firmeza. Era algo que pensó, pero no lo haría- Suficiente tengo con las cartas que he estado recibiendo de mi hermana... Si la veo, no me podré contener.

La sola idea de ver a su hermana, de verla no solo al lado del pavo real sino esperando un segundo bebe... No era algo con lo que podría lidiar después. 

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Próximo capitulo

— Estoy seguro que no terminaras en ningún lugar extraño, Jiang Cheng- le aseguró- Aun todos tenemos una memoria que se conecta a ti, así que estas conectado a este lugar.

(...)

— ¡Se está volviendoinestable! –  

Intercambio de almasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora