Oportunidad

951 122 20
                                        

No sabía desde cuando los reconocía, pero era imposible confundirlos. Quizás ese tiempo que pasó en la otra realidad le había hecho notar cosas que de otro modo no lo haría. Aun así...

¡¿Qué acaso nadie pensaba en su puta privacidad?!

— ¡Lo siento! – escucho la disculpa detrás del biombo, al menos era consciente de no ir hasta él, pero sintió la duda en su voz.

—... Maldita sea, Xichen... No puedo tomar un puto baño en paz porque me interrumpes...- y suspiro para salir de la bañera tomando una túnica liviana para salir- ¿Qué acaso estas queriendo volverte un sin vergüenza al irrumpir en mi habitación y para colmo mientras me estoy bañando?

— .... -Lan Xichen tenía las orejas completamente rojas y la mirada clavada en el suelo.

No es que realmente haya querido entrar, pero por alguna razón... Wei Wuxian lo había literalmente empujado ahí diciendo que debía hablar con Jiang Cheng. No entendía porque de repente lo había hecho, pero ya la situación era la actual.

— ... ¿No vas a decir nada? – frunció el ceño al verlo y soltó un suspiro completamente exasperado, luego se dirigió hacia otra parte- Ya que estas ahí, ayúdame.

— ¿Q-Que?

— Que muevas tu estúpido trasero- le ordenó- ¿O las palabras de tus cartas eran solo eso? – y solo decidió sentarse en un banco para estrujar su cabello. Al menos había logrado lavarse bien antes de la interrupción.

Escucho el movimiento del otro que no sabía realmente qué hacer, además que estaba completamente consciente del estado del Líder y que solo llevaba una túnica simple.

— ¿No sería mejor... esperar a que termines?

— Tsk... -chasqueo la lengua ante eso- Como si hubieras pensado en eso antes de meterte a la habitación- lo regañó- Mientras más tardes, más comenzaré a arrepentirme y pensar en echarte a las patadas. Ven aquí... Al menos haz algo útil y ayúdame.

Lan Xichen trago algo de saliva antes de comenzar a caminar hacia donde estaba Jiang Wanyin y quedó parado detrás. ¿Realmente estaba bien? Esto iba en contra de todos sus principios, en contra de los modales... No debería haberse quedado cuando se dio cuenta que él estaba dándose un baño. Ni cuando salió. Debería haberse ido... De repente notó la mirada del otro a través de un espejo.

Jiang Wanyin estaba sentado frente a un mueble con un espejo mientras terminaba de secarse, podía notar que parte de la túnica se le pegaba al cuerpo y luchaba mucho por no mirar. ¡Nunca pensó en que tendría la oportunidad tan pronto de ver tanta piel!

— ¿Sabes lo desvergonzado que se ve todo esto? – apenas pudo llegar a preguntar.

— ¿Sabes qué es peor que esto? – volteó a verlo finalmente en vez de hacerlo por el espejo- Entrar mientras me estoy bañando, y comenzar a lavarme el pelo sin que yo acceda primero.

— Yo no...- ¡Jamás había hecho eso! ¡Eso era demasiado! Aunque luego cayó en cuenta algo... la pregunta de antes "¿acaso pretendes imitar a tu otra versión?" - ¿Acaso allá...?

— Si, lo hizo – fue honesto- Entró, pero no hizo nada más, solo quería ayudarme a relajarme después de los entrenamientos. Así que ahora decídete: o me ayudas a armarme una trenza o te echo a las patadas.

Lan Xichen tardó unos momentos en captar todo... Hasta que finalmente dio otro paso más, tomó el cepillo que le estaba pasando Wanyin para comenzar a pasarlo por el cabello. Aún tenía las orejas completamente rojas, sentía que estaba invadiendo... Que en realidad esto era demasiado... Pero el saber que alguien más lo había visto en otra situación mucho más íntima no le gustaba. Cuando termino...

Intercambio de almasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora