Cenizas del amor

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Versión actualizada de "Dolor". 

La noche se cernía sobre el paisaje en un lienzo de oscuridad y misterio. Un viento helado susurraba entre los árboles desnudos, llevando consigo susurros inquietantes que parecían provenir de un pasado olvidado. La niebla se arrastraba lentamente, envolviendo el entorno en un abrazo gélido y creando un ambiente turbio y enigmático.

Las estrellas apenas se atrevían a asomarse entre las nubes sombrías que cubrían el cielo, arrojando una luz pálida y difusa sobre la escena. La luna, en su fase menguante, proyectaba una débil luminosidad sobre la tierra, acentuando las sombras y dando forma a figuras fantasmales en la penumbra.

El suelo, cubierto por una fina capa de escarcha, crujía bajo cada paso, recordando el frío implacable que dominaba el entorno. Los arbustos retorcidos y cubiertos de hielo se alzaban como guardianes sombríos, su silueta distorsionada por la niebla que los envolvía. Pequeños charcos congelados y rastros de nieve endurecida completaban el escenario invernal, generando un ambiente desolado y desafiante.

En lo profundo de su mirada penetrante, se encontraba el fuego ardiente de la venganza. Tyler, había sido empujado al abismo de la traición y el sufrimiento. Su apariencia reflejaba la determinación y la oscuridad que habitaban en su interior.

Su cabello, oscuro como la noche sin estrellas, caía en mechones desordenados sobre su frente fruncida. Su vestimenta, una combinación de prendas desgastadas y un abrigo largo y oscuro, lo envolvía como una sombra que se fundía con la oscuridad de la noche. Portaba consigo un aire de misterio y peligro latente.

Pero lo más notable en Tyler era su mente astuta y calculadora. Con cada paso hacia adelante, trazaba un plan meticuloso y detallado para vengarse de aquellos que le habían arrebatado todo. Cada movimiento y decisión estaban imbuidos de una inteligencia aguda y un instinto de supervivencia afilado.

Mientras el mundo giraba ajeno a sus intenciones, Tyler se sumergía en una red de conspiraciones y manipulaciones, tejiendo hilos invisibles que lo acercaban a su objetivo final. Cada paso era una pieza clave en el rompecabezas de su venganza, y estaba dispuesto a sacrificar todo lo que fuera necesario para lograrlo.

Detrás de esa apariencia sombría y decidida, Tyler ocultaba una tormenta de emociones y recuerdos dolorosos. Su sed de venganza era tan fría y turbia como las profundidades más oscuras de un abismo. Era un hombre determinado a cobrar el karma.

Así, con su mente afilada y su corazón endurecido, se convertiría en un catalizador de la venganza, desatando una cadena de eventos que cambiarían para siempre las cosas como las conocían.


El sol se hundía lentamente en el horizonte, pintando el cielo con tonalidades doradas y rosadas que se mezclaban con el azul profundo del ocaso. El aire se llenaba de un silencio expectante, mientras las sombras comenzaban a extenderse y envolver el paisaje.

Wednesday detuvo su momento de escritura levantó su mirada, cuando sus ojos se encontraron con los de Enid efímeramente, sus pupilas se dilataron involuntariamente, como si trataran de absorber cada detalle y cada momento.

Su pecho se hincha con cada respiración, como si cada bocanada de aire estuviera impregnada con el aroma y la esencia de la persona que ama profundamente.

Sus manos tiemblan levemente, demostrando la emoción y el nerviosismo que siente al estar cerca de Enid. Claro que lo ocultaría de forma experta, no lo quiere admitir, pero lo que Enid no imagina del otro lado de la habitación es que sus noches de escritura se trataban sobre ella, del amor no expresado que siente por ella.

Enid y Dedos se encontraban de vez en cuando para hacerse "skincare" mutuamente. A veces charlaban de cotilleos sobre cosas en Nevermore, y en otras ocasiones simplemente disfrutaban de su compañía.

Wenclair one shotsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora