¿Cómo pudo pasar esto?
La sangre... los gritos... esto es una masacre, no tiene otro nombre.
Recojo mi arco, pues me quede inconsciente unos minutos, el olor a humo es excesivo, apunto a cualquiera de ropa roja y azul, les doy en la cabeza.
Corro para buscar a alguien que sigue en pie, veo a algunos y voy con ellos, oigo la voz de la princesa llamar refuerzos, varios caballos me han pasado encima de un salto, tanto ruido...
Mis temblores volvieron, no puedo detener mi tick, alguien me agarra de las piernas
—Por favor ayúdame...
"¡Scott...!", pensé
Lo levanto y comienzo a caminar, en medio de todo escuchó como otro cañón es lanzado, la nieve y tierra me salpican, creo que tengo arañazos.
—¡Un médico! ¡Pete!
Llego a lo que parece ser unos árboles y a lo lejos está la carroza volcada, espero y Pete este bien.
—¡Pete! ¡Por favor ayúdame hay heridos!
Siento el calor en mi hombro, por instinto lo golpeo, pero me percato que es Pete.
—¡Dioses lo lamentó! ¡Pero pete! ¡Ack! ¡¿Estás bien?! ¡Necesito... ack!
Mis ticks son muy fuertes, pero Pete me agarra mis mejillas y lo miro a los ojos.
—Vamos... no es el momento por favor—su voz es de súplica Intento tranquilizarme, él tiene razón.
—Vamos por aqui...
Lo sigo y va más a la izquierda donde varios heridos están siendo atendidos por hombres de su misma clase.
—Mis pociones se derramarón por lo que esto dolerá mucho
Agarro al hombre que cargaba, tenía una pierna doblada y el estómago lleno de quemaduras.
Pete agarro una tabla y algo hecho de piedra y de un solo tirón le acomodo el pie.
El grito de Scott fue horrible, parecía que estaba muriendo, intento calmarse, ya que las quemaduras le dolían mucho.
—Tweek necesito que lo agarres y le tapes la boca
—¡¿Eh?! ¡No!
—Vamos es por su bien...
Lo pensé un poco y apretando los dientes lo agarre de ambos brazos para que no se moviera y con un trapo le tape la boca.
Saco unas vendas y las puso enzima suyo, puso su mano y comenzó a decir cosas incoherentes.
De la nada, la quemadura comenzó a botar los pedazos de costra y parecía como si la venda se estuviera uniendo a su piel, no sé qué estaba pasando, pero creo que Scott estaba rogando por irse, pues se movía sin cesar, era como si su cuerpo estuviera siendo manipulado.
Cuando Pete termino, Scott dejo de moverse y cayó rendido, su cara tenía lágrimas y raspaduras, el pobre estaba agotado.
—Okey ahora necesito que avises a l-
*
No pudo acabar su oración, pues la princesa llego corriendo sin la mitad de su vestido llena de tierra y con el paladín Butters a su costado
—¡Necesitamos irnos! ¡Retirada!
—Princesa... no podemos. Aún hay hombres heridos
La princesa, percatándose de los hombres que estaban horriblemente malheridos, se tocó la cabeza de frustración.
—Kenny... necesitamos irnos te pueden hacer daño, susurro el paladín
—¡No Butters! ¡No dejaré a mi gente así!
—Te sugiero que lo hagas—una tercera voz se hizo presente
Esta hizo que la princesa tuviera un escalofrío, el propio Wizard en persona.
—Ha pasado tiempo princesa, gran día para hablar no lo crees
—Jódete Erick
—Qué sensible... vamos no tengas ese humor, que no ves que hace un lindo día
—¿Que es lo que quieres?
—Lo mismo de siempre—rio—Ganar...
—Sabes que eso no pasara
—Lose por eso haré esto—chasqueo los dedos
En un momento un montón de flechas fueron hacia la princesa, el paladín actuó rápido y agarrando su escudo azul detuvo casi todas las flechas, pero dos se le escaparon, venían de direcciones opuestas.
Justo cuando le iba a caer a la princesa, Tweek la empujo haciendo que esas flechas se incrustaran en el antebrazo.
Cayendo de rodillas por el dolor, el Wizard hizo una mueca.
—¡Ja! ¿Y tú quien te crees que eres? Para interrumpir en la muerte de tu princesa—sonrió—una vez más ¿Les parece?
De nuevo un montón de flechas comenzaron a venir tanto a Tweek como a la princesa y a Butters, justo cuando los iba a tocar, las flechas se deshizo enfrente de todos a la vez que sonaba un coro de flautas.
No sé sabia de donde venía, parecía proceder de todas partes, primero nadie supo qué había pasado, pero al darse cuenta el Wizard puso una cara de horror.
—Retirada..., dijo susurrando básicamente
Uno de sus primeros al mando le contesto lo contrario.
—No lo entiendo, ya casi lo logramos que le sucede mi lord
—¡¿No entiendes que es retirada?!
—Si per-
De pronto donde se encontraban todos los del reino de Zaron se hizo un círculo de fuego, si así es, la nieve se había convertido en fuego, era como si el propio cantar del bosque los quería fuera.
Acompañando las flautas, el fuego le seguía el ritmo expandiéndose más y más.
Los caballos asustados comenzaron a relinchar.
—¡Retirada! ¡Carajo!
Toda la tropa de Kupa Keep se comenzó a retirar, al ver el fenómeno sobrenatural.
Asustados comenzaron a irse y Tweek aún con dos flechas, se levantó y volvió a mirar al bosque.
—Nos ha salvado...
La música cesó a la vez que el fuego se volvía ceniza al tocar la nieve.
—¿Pero qué mierd-?
—Eso no importa ahora—exclamó Butters—necesito que ayuden a los heridos, necesitamos alejarnos de aquí
—Oh cielos...
—Tweek se quejaba por el dolor
La sangre le cubría el brazo, pero las flechas parecían hacer presión para que no doliera tanto, de alguna manera. Pete se acercó al rubio y agarrando las flechas con fuerza lo miro a los ojos.
—Aguanta... esto dolerá
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Cenizas de Verdad
FantasíaTras el robo de la vara de la verdad, la oscuridad comenzó a tomar el bosque mágico, y la guerra entre los reinos de Kuppa Keep y Zaron se desató por los últimos ocho años. Craig, que heredó la agilidad de combate de su padre, no pasara desapercibid...
