—Entonces, te encontraste con BeomGyu en el supermercado y hablaron... O más bien él habló y tú solamente lo abrazaste y lloraste. —Dijo Sunoo—. Suena convincente.
—Así fue, Susu. —Dijo TaeHyun mientras movía sus pies—. No supe que más decirle... Él dijo tantas cosas... No pude contenerme.
Sunoo solamente asintió y acarició la espalda de su amigo:—Él está cumpliendo su palabra.
—Lo sé, pero el que yo vuelva con él, implica que vuelva a ser como antes y no quiero eso, o más bien, no quiero que BeomGyu sufra por mí. Dudar de él fue demasiado.
—Tienes que cambiar eso, Tyun. Sino te gusta, entonces cámbialo. —Lo miró—. Excusas para haber terminado con BeomGyu, son muchas, pero estoy seguro de que en el fondo no querías, simplemente querías alejarlo del problema.
—Yo soy el problema, Sunoo.
—No, tú no eres ningún problema. Los estándares son una porquería, y tú más que nadie lo sabe. —Lo miró—. ¿Te acuerdas cuándo todavía usaba mascarilla para ocultar mi cara?
TaeHyun asintió.
—¿Te acuerdas qué me dijiste un día?
TaeHyun nego. Era la verdad, no recordaba haberle dicho algo.
—Ese día, me dijiste que a HueningKai le gustaba. —Dijo—. Y ese día te dije que ni siquiera me había visto la cara, que sí la veía, se asustaría.
—Tu cara es muy linda, Sunoo.
—¡Eso fue lo que me dijiste! —Exclamó—. Ese día, me bajaste el barbijo y me dijiste que no tengo que ocultarlo, que soy lindo sea como sea, y que HueningKai me lo podía confirmar.
TaeHyun lo miró. Era cierto.
Sunoo siempre fue inseguro de su rostro y su sonrisa. Pero ahora no, él no usa barbijo desde ese momento.
—Y HueningKai me lo confirmó, me dejó más que claro eso. Y trabaje demasiado en eso para que ya no me afecte. —Lo miró—. Tú y HueningKai me ayudaron a superar esa inseguridad.
—¿Y eso qué tiene que ver conmigo?
—Que sí yo pude, tú también puedes, Tyun. Nunca es tarde para intentar mejorar. Tú no eres feo, tampoco gordo, no eres nada de eso. La gente no está acostumbrada a ver una persona siguiendo sus propios estandartes. Porque tú eres lindo a tu manera, mírate, vistes bien, tienes un cabello lindo, tus ojos son envidiables y tus curvas son únicas.
—¿Tengo curvas?
—Si, y déjame decirte que son las mejores que he visto. —Sonrió—. Seguramente por eso BeomGyu te abrazaba mucho la cintura. Y te come con la mirada.
TaeHyun se sonrojó:—D-Deja de decir eso...
—¡Lo puedo comprobar!
—¿Cómo?
—Lo verás mañana, querido amigo Tae.
TaeHyun temió por la cara que hizo Sunoo.
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